miércoles, 9 de agosto de 2017
Instrumentos
Desde nuestra mirada ante la vida y los valores que nos mueven, el gran regalo que los padres pueden hacer a sus hijos es el proceso de transmisión de la fe, y una fe comprometida y activa. La familia debe seguir siendo el lugar donde se enseñe a percibir las razones y la hermosura de la fe, a rezar y a servir al prójimo. Sabemos que la fe es don de Dios y no resultado de nuestras acciones pero los padres son instrumentos de Dios para su maduración y desarrollo. Ciertamente, como más adelante dice el Papa, esta transmisión de la fe presupone que los padres vivan esta misma experiencia real de tener fe en Dios, de buscarlo y sentir necesidad de Él, porque sólo de esta manera «una generación cuenta a la otra tus obras y anuncia tus acciones Sal 144,4. Todo esto nos habla del LIDERAZGO de los padres, o de esa madre o padre que con heroicidad están llevando adelante su familia. Cada uno de los hijos e hijas representa una tarea única, la más parecida a la realización de una obra de arte que, si bien nunca estará terminada del todo, se habrá realizado en la medida en que cada hijo esté posibilitado para transitar con seguridad.Cómo acompañar desde nuestra pastoral juvenil, familiar y parroquial, a los jóvenes que están madurando como proyecto personal de vida el matrimonio y el formar una familia? Y esto pide de nuestra pastoral algunas iniciativas, acciones y decisiones: Apostemos decididamente por considerar una prioridad educativo-pastoral la atención a las familias. Es momento de plantearnos en cada presencia salesiana del mundo que no cabe pensar casi ninguna tarea educativa y pastoral con los muchachos, muchachas y jóvenes, que no contemple cómo estar en real conexión y comunicación con sus familias y cómo involucrarlas. Para que las familias puedan ser cada vez más sujetos activos de la pastoral familiar, se requiere “un esfuerzo evangelizador y catequístico dirigido a la familia” que la oriente en este sentido. Debemos convencernos de que no es suficiente con tener clara la prioridad de los jóvenes como destinatarios de nuestra misión. Hoy más que nunca esta tarea educativa y evangelizara es inseparable de la familia. . Demos pasos decisivos y firmes en exigirnos el acompañamiento como opción prioritaria, por medio de iniciativas concretas y prácticas según los contextos: Un acompañamiento de los padres y matrimonios que lo acepten. Un acompañamiento real de los chicos, chicas, y jóvenes de las presencias salesianas del mundo, en especial ante situaciones familiares y personales difíciles. Un acompañamiento vocacional de todos los jóvenes, y entre ellos también de quienes desean madurar un proyecto personal de vida al matrimonio. Un acompañamiento, que ha de concretarse en propuesta de espiritualidad y de fe como sentido de la vida, en las más diversas realidades de las familias con las . Ayudemos a las familias a educar y crecer desde el afecto y el corazón, con todo lo que esto implica en nuestro sistema educativo (Sistema Preventivo). Sabemos lo lento que es el camino de crecimiento y maduración humano. Al primer nacimiento le sigue esa otra iniciación a la vida mediante la transmisión de valores. Para ello, «los hijos necesitan el espacio protegido y la seguridad afectiva en el amor de los padres; a la inversa, los hijos fortalecen y enriquecen el lazo de amor entre los vínculos de los padres»39, y nuestra tarea de educadores y evangelizadores ha de priorizar esta dimensión. En este sentido hemos de establecer puentes permanentes con los padres para ver, junto con ellos, cómo seguir cuidando entre todos, tanto en las familias como en nuestras presencias, y siempre por el bien de sus hijos, la acogida, la escucha, el diálogo que evita imponer la autoridad sin razones, la relación cercana, el respeto a los propios tiempos, la comunicación personal, el afecto que supera barreras
sábado, 5 de agosto de 2017
Col 3,2;Luc 14
"Aspirad a los dones más perfectos" Carta a los Colosenses 3,2. Busca con ilusión, con confianza en Él, con paz, con humildad, avanza seguramente eso va a traer renuncias y vas a tener que inmolar algo de ti, eso es crucificar la carne, pero seguramente nace algo nuevo, algo bello, algo grande, algo santo.
San Lucas 14,12. Trata de mirar cuál a esa persona a la que tú puedas hacer algo, que no te lo puede devolver.
Eso es lo que hace insufrible la vida, ese quitar la palabra fantástica, la palabra gracia; la palabra, la única palabra que le trae brillo y vida a la vida, es la palabra gracia; pero la palabra gracia nace cuando la carne se inmola, cuando David desaparece y su descendiente, Cristo, surge; cuando el orden de la carne baja y cuando la novedad del Espíritu amanece.
Sigue la intuición más alta y bella que Dios haya puesto en tu alma, algo morirá en ti, pero por fin serás fecundo.
Encontrarás para qué se hizo la vida, para qué estamos en la tierra, y ahí encontrarás, por qué, cuando esa palabra se muere, entonces se escriben obras como "La Montaña del Alma".
Sigue la intuición más bella de tu alma, algo va a morir en ti, siempre hay que dar algo, siempre, pero tú vas a encontrar lo que no tenías, tú vas a encontrar ese Pan de Cielo.
El Espíritu Santo te va removiendo por dentro, te va removiendo la memoria, quizás trae a tu mente el recuerdo de alguien.
"Dios es de vivos" San Marcos 12,27,recordaba la vocación fundamental del ser humano en la gloria del Padre Celestial en los cielos.
De todos los mandamientos y de todos los preceptos, hay algo que es fundamental: el amor a Dios y el amor al prójimo.
¡Qué bueno que Jesús nos recuerda a nosotros una y otra vez qué es lo esencial dentro de nuestra vida; Jesús tiene una mirada; Jesús no nos deja dispersar.
"Si desconoces el don de Dios" San Juan 4,10, ". Maravilloso entrar en diálogo con Jesucristo y que Jesús nos lleve al núcleo y a la verdad de nuestra propia vida; esto es lo propio de los que han aceptado a Cristo con todas sus consecuencias; se han sentido confrontados por Jesús.
Sentirnos así confrontados por Jesús, ponernos solamente ante Él; Jesús nos lleva a la verdad de nuestro corazón, nos lleva a lo esencial de nuestra vida; nos obliga, en ese sentido, a ser verdaderos, a recoger el centro de nosotros mismos. Jesús nos devuelve a la verdad de nosotros mismos. Que Él, con la gracia de su Espíritu, se haga presente como Rey en nuestros corazones y los lleve a esa confrontación sincera, porque es una persona que se ha vuelto transparente, una persona que tiene una sola intención. Jesús nos extienda, que no quede ni un pliegue, ni una sombra, ni un doblez; que todo quede iluminado por ÉL, que llegue cada uno a la verdad de sí mismo. Cuando una persona está así extendida, como el alma de la Santísima Virgen, cuando una persona está así extendida ante Dios, es una persona sincera, transparente, clara, no tiene nada qué ocultar, se sabe de dónde viene, se sabe para dónde va. Un alma así transparente, un alma llena de luz tiene también una palabra creíble. Yo creo que Jesús tiene muchas cosas que corregirnos tiene muchas cosas que limpiar en nuestros corazones, hasta que el alma esté sin pliegues, hasta que esté limpia y transparente, y la voz entonces suene cristalina, suene creyente, que cada persona que nos escuche, diga como decía San Pablo: "Aquí hay un administrador de los misterios de Dios" 1 Corintios 4,1 así decía San Pablo.
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