domingo, 15 de julio de 2018

Realización

  A través de los ojos, de la oración, del corazón, del amor, del entendimiento, de la voluntad también de la Santísima Virgen María, el Universo conocido, contemplado, amado y ofrecido por Ella, vuelve hacia Dios.
María es la realización, sin trabas, del amor de Dios; realización completa entonces, la realización íntegra del plan de Dios. Podemos decir, que eso que Dios realiza en nosotros, sólo a pedacitos en nosotros,hasta donde  nos dejamos en María lo puede realizar completamente. María es la realización completa del plan de Dios, ¿y eso cómo se llama? Se llama el Universo.
María es la perfección de la realización del plan amoroso de Dios; esa es la Santísima Virgen María, porque en Ella no hay pecado, ni sombra de pecado; y por consiguiente, la voluntad de Dios se puede realizar completamente en Ella.
Ella no vive para sí misma,todo aquello que es conocido por María, todo aquello que es amado por María, en Ella y a través de Ella, se vuelve hacia Dios. Ahí vamos entendiendo qué quiere decir que María sea Reina.
Podemos decir entonces, que hay dos modos de ser rey, y sólo dos modos de ser rey. Uno es lo que podríamos llamar el reinado que se realiza desde la palabra exterior, hasta la conversión interior. este es el reinado de Jesucristo.
y otro es el reinado que se realiza, desde el amor interior, hasta la humanidad de la Virgen María.

viernes, 6 de julio de 2018

Ojos

                  Jesús, María, os  amo, salvad almas”     
 ¡San Miguel, lucha a nuestro lado con tus ángeles, ayúdanos y ruega por nosotros!   
 ¡San Rafael, lucha a nuestro lado con tus ángeles, ayúdanos y ruega por nosotros!   
¡San Gabriel, lucha a nuestro lado con tus ángeles, ayúdanos y ruega por nosotros!   
                           BENDICIONES   !!!   
¡Qué hermoso es conocer del Espíritu Santo! En el evangelio le dan nombre al Espíritu Santo, una especie de título, lo llama: “El dedo de Dios”, una expresión que sirve para que conozcamos un poquito más del Espíritu Santo, para que lo amemos más y para que nos dejemos llevar por su maravilloso poder.
El dedo es muchas cosas: el dedo índice de la mano de cualquier persona sirve para indicar, pero casi siempre nosotros lo usamos para acusar: "Usted fue", "usted es el culpable".
El índice, es el dedo de Dios, este índice, que aparece con la obra de Cristo, no es un dedo de que se acusa, no es un dedo que te señala para condenarte, sino que te señala para amarte.
Hoy queremos que el dedo de Dios nos señale, qué más quisiéramos hoy sino que Cristo Jesús, aquí presente, dijera: “Tú”; qué lindo que Cristo me señale pero que Cristo, según sus propias palabras, no vino al mundo para condenarlo sino para salvarlo.
 El dedo de Dios sirve para señalar la salvación. Qué  Dios me señale, ¡qué hermoso! Que Dios ponga sus ojos en mí y me señale, algo ha de estar pensando conmigo.