viernes, 28 de agosto de 2015

Señor






"Tú eres mi Señor; te doy autorización de que obres en mi vida, te otorgo ese derecho, por ser creación tuya ya lo tienes, pero como tú me creaste libre, sin mi permiso poco es lo que puedes hacer en mí, por eso te doy permiso, te otorgo pleno derecho, te abro todas las puertas".
"Ven, muestra en mí quién Eres tú”. Esta es la oración que abre el corazón a la fe: "Muestra en mí quién Eres tú. Que en mi puerca, en mi sucia vida, en mi triste vida hoy abierta ante ti, obres tú, Señor, y se vea quién eres tú; muestra en mí quién eres tú".

El que vive esta fe queda sanado interiormente, ésta es la sanación interior; y si está esta sanación interior viene la otra sanación exterior, no sólo en lo físico sino también en lo afectivo, en lo laboral, en tantas otras cosas, la persona queda sana

No hay comentarios:

Publicar un comentario