El evangelio nos dice, que
este Apóstol Tomás tenía una manera de convencerse. Él decía: "Si no meto
el dedo en el agujero de los clavos y la mano en su costado, no
creo" San Juan 20,25.
Se le aparece el Señor
Jesucristo a él y a todos, y le dice: "Trae tu dedo; aquí tienes mis
manos. Trae tu mano y métela en mi costado" San Juan 20,28. respondió: "Señor mío
y Dios mío" San Juan 20,27.
Tomás no metió el dedo en
el agujero de los clavos, no metió la mano en la herida del costado de Jesús.
Jesús se le aparece y le
interpela por el método, por la condición, por el camino que él había escogido.
"Señor mío y Dios
mío" San Juan 20,28.
Creer es no ponerle
condiciones a Dios. "Creer es dejar a Dios ser Dios". ¡Déjalo Él ama
mucho, seguramente más de lo que tú deseas.
Creer y dejar a Dios ser
Dios, es abrirnos, para que Dios obre del tamaño que es Él, las obras son mucho mejores, mucho más grandes,
mucho más fuertes, mucho más bellas que las que se me podrían ocurrir a mí.
Las heridas de Jesús son
las de la Cruz. Las heridas de Tomás son las de la vida. "Hemos visto al
Señor" San Juan 20,25.
Las heridas de Jesús van
a sanar a las heridas de Tomás. Tomás está herido por la vida.
Jesús su primera palabra
es: "Paz a vosotros" San Juan 20,26. Jesús dijo más claramente
en un lugar del evangelio: "Yo no he venido a juzgar, sino a
salvar" San Juan 12,47.
Jesús viene a salvar. Jesús
viene a tocar la soledad, la depresión, la desconfianza de Tomás.
Lo que dijo Tomás:
"Señor mío y Dios mío" San Juan 20,28. Jesús le había dado la
explicación: "Yo soy el camino,..." San Juan 14,6, y Tomás no había entendido.
Ahora le dice: "Me voy a ti", y Tomás dijo: "Yo te recibo. Tú
eres mi Señor, tú eres mi Dios".
Nuestras heridas, como
las heridas de Tomás, se pueden sanar en contacto con las heridas de Jesús.
Jesús le mostró sus heridas, y las llagas de Jesús curaron a Tomás. Jesús sana
con sus heridas, porque de esas heridas brota amor, brota la paz, brota el
perdón.
"Hemos visto al
Señor" San Juan 20,25. "Jesús es el
Señor", esa es tu noticia.
Las heridas sanan en
contacto con las heridas de Cristo. Él no viene a reírse de tus heridas, Él no
viene a hundirte por tus heridas, Él viene a sanarte con sus heridas.Bendito Sea Dios.
cONTIGO Señor a ti vengo para detenerme en Ti.Nos gusta las relexiones Kelly Marquez,Foregui Oramer,Vanielly Santos,Raissa Santos,Camila Vieira,Harry Vales
ResponderEliminar