domingo, 10 de mayo de 2015

Veneración

La veneración de la Virgen María se basa en la dignidad de Madre de Dios y las consecuencias que de ello se derivan. En efecto, nunca podremos estimar lo suficiente a quien el Verbo Encarnado venera como a su madre, a quien el Padre contempla amorosamente como su hija bien amada y el Espíritu Santo mira como su templo favorito.

El Padre la trata con gran respeto tras el envío de un ángel que la saluda como llena de gracia, y le pide su consentimiento en la obra de la Encarnación a la que quiere asociarla estrechamente; el Hijo la venera, la ama como su madre y le obedece; el Espíritu Santo viene a ella y en ella pone sus complacencias. Al venerar a María así, nos asociamos a las tres personas divinas personas y estimamos lo que ellas estiman.
Esta veneración debe ser mayor que la dispensada a los ángeles y a los santos, porque debido a su dignidad de Madre de Dios, su papel de mediadora y su santidad ella supera a todas las criaturas. También su culto, siendo un culto de dulia (reservado a los santos) y no de latría (reservado a Dios), es llamado con razón culto de hiperdulía, siendo mayor que el dado a ángeles y santos


Comentarios

Rafael Hernández Urigüen
27 de abril de 2015 10:47
Maria Eugenia:
Siento muchísimo el fallecimiento de tu hermano y ofrezco sufragios por su eterno descanso. Un saludo muy grande y lleno de oraciones,
Rafa
Muchas gracias, María Eugenia por tu mensaje.
Unidos en la oración con Jesucristo Resucitado, recibe el saludo más cordial con mis oraciones continuas,
rafa
Hola.  Doña María Eugenia, muchas gracias por el  regalito, estaba muy lindo que el Señor Me la llene de Bendiciones, y que pase Felices Fiestas en Bicentenario de Don Bosco, en compañía de su Familia, Bendiciones, Un Abrazo.

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