Dios de la paz estará con
vosotros" 2 Corintios 13,11, y da una serie de señales de cómo es la
presencia de Dios en la comunidad, y las señales que da Pablo no son
multiplicación de grandes milagros ni prodigios infinitos, sino cosas elementales.
Las
señales de la presencia de Dios: "Alegraos, trabajad
por la perfección, animaos, tened un mismo sentir, vivid en paz" 2
Corintios 13,11, cosas elementales.
ES tan sencillo pero tan profundo, en
esa caridad, en esa alegría, en esa búsqueda de la perfección, en ese darnos ánimo los unos a los
otros, ahí está Dios.
El Dios grande, el Dios infinito en
medio de las cosas elementales, de las cosas sencillas.
En el Evangelio la enseñanza es: el misterio
de Dios pronunciaban el nombre de Dios con un respeto infinito ante su presencia.
Dios impronunciable, ese Dios que casi parece inaccesible, como nos dice la
Carta de Santiago, ese Dios es el que ama al mundo y que llega al extremo de
entregarle a su Hijo único para que quien cree en Él no perezca.
Es una manera muy linda de descubrir a
Dios, Dios es grande, tan grande para llenarnos de admiración;
y Dios es cercano, tan cercano para llenarnos de confianza. El corazón
verdaderamente cristiano sabe vibrar en estas dos frecuencias. Una gran
confianza con Dios y una profunda, una profunda admiración
al misterio de Dios.
Que estas reflexiones nos ayuden a vivir
con mayor intensidad , nos ayuden también a entregar nuestra vida al Señor.
Precisamente, porque es grande, lo
merece todo de nosotros; y precisamente, porque es cercano, no desprecia
ninguno de nuestros dones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario