1. Para conocer a Dios, para recibir la revelación de Dios, hay que tener un alfabeto básico, como una gramática básica, y ese alfabeto y esa gramática está fundamentalmente en el acto de dar, en el acto de
perdonar, en el acto de reconocer el pecado, y en algunas otras cosas así sencillas.
2. Cuando nosotros vivimos esta generosidad, aunque sea
en pequeño,
ya tenemos, como he dicho, un estribo, un escalón, algo para que Dios nos muestre quién es, para que
Dios nos enseñe
algo de su generosidad.
3. Es necesario practicar esa generosidad; si no se puede
en los semáforos,
se podrá en
algún
lugar; si no se puede en las calles, se podrá en algún sitio, de pronto esa persona a la que es necesario
dar está muy
cerca de nosotros, es posible.
4. Lo importante es, que por medio de estos actos,
nosotros captemos algo, descubramos algo de lo que es el Señor, propósito práctico.
5. Entonces, vamos a pensar que de lo nuestro vamos a
sacar para dar, para entregar, y en el acto mismo de darlo, vamos a pedirle al
Señor: "Enséñame la gramática de tu amor, enséñame el estilo de tu amor, enséñame qué significa amar".
6. Dios, así como en la Eucaristía toma ese pan de trigo y lo hace Pan del cielo, Pan
de Ángeles,
Pan de vida, así
también, si nosotros ofrendamos a Dios nuestra
No hay comentarios:
Publicar un comentario