sábado, 9 de junio de 2018


No es fácil entregarle el control de la vida a Dios. Seguramente necesitamos un encuentro con la vida que trae Jesús Resucitado; necesitamos un encuentro con el Resucitado, para poder entregar el control de nuestra vida a Dios. Todos nuestros sufrimientos, parece que tienen su fuente en eso: nos hace falta entregar el control de nuestra vida a Dios.
"Yo confío en lo que tú resuelvas de mí, Señor; yo creo que tú no me vas a defraudar; yo me apoyo en ti; yo te doy autorización para que tú obres en mí según tu voluntad".No es solamente admitir que existe Dios, no es solamente admitir que existe Cristo o admitir que Cristo es Dios. Es admitir que Él es mi Señor, que tiene poder en mí y que puede disponer de mí.


1 comentario: