No es fácil entregarle el control de la vida a Dios. Seguramente
necesitamos un encuentro con la vida que trae Jesús Resucitado; necesitamos un
encuentro con el Resucitado, para poder entregar el control de nuestra vida a
Dios. Todos nuestros sufrimientos, parece que tienen su fuente en eso: nos hace
falta entregar el control de nuestra vida a Dios.
"Yo confío en lo que tú resuelvas de mí, Señor; yo creo que
tú no me vas a defraudar; yo me apoyo en ti; yo te doy autorización para que tú
obres en mí según tu voluntad".No es solamente admitir que existe Dios, no es solamente admitir
que existe Cristo o admitir que Cristo es Dios. Es admitir que Él es mi Señor,
que tiene poder en mí y que puede disponer de mí.
MAGNIFICO PROMOVERLO QUE DIOS NOS HA DADO . QUE dIOS Y MARÍA LE BENDIGAN
ResponderEliminar