miércoles, 30 de octubre de 2019

Identidad

Un cristiano es un ser muy hermoso, es un ser muy sabio, es indestructible, es victorioso.
La sal porque da el sabor, la sal porque impide que se corrompa el alimento .
Luz del mundo porque muestra el camino, porque denuncia las tinieblas. Estas palabras las dice el Señor, como sabemos, después de haber proclamado las bienaventuranzas. Por lo menos en la redacción actual del Evangelio, después de esa proclamación de "quiénes son los felices", que les dice que, con esa felicidad, que con ese modo de vida son la sal de la tierra y son la sal del mundo.
Para darle entonces sabor a la tierra se necesita estar un poco en contravía de la felicidad de este mundo; y para dar la luz al mundo se necesita ir un poco en contravía, pero sólo un poco de lo que el mundo espera de sus seguidores, de sus adeptos.
El cristiano, mezclado con el mundo, como la sal con el alimento, en cierto modo desaparece, pero también conserva su identidad.

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