Pero atención: más allá de mi grupo está Lázaro y Dios está mirando con amor también a los que no pertenecen a mi grupo, a mi estilo, a mi manera, a mi club, a mi partido. Dios tiene ojos más grandes y penetrantes que los míos; Dios sabe encontrar lo que yo no veo, Dios sabe ver lo que no encuentro, Dios va más allá.
Jesús viene a decir: "¡Cuidado!, hay alguien que no pertenece a tu grupo, alguien que Dios está mirando con amor, alguien que es un mensaje para ti, y hay que aprender quién es ese alguien".
Escuchamos siempre la Palabra con oídos nuevos; el Espíritu Santo hará maravillas en nosotros si nos habituamos a meditar la Palabra divina.
El Espíritu Santo nos irá acostumbrando a la voz de Cristo, que como el pincel de un escultor, nos va transformando, nos va dando un nuevo aspecto y nos va comunicando una nueva vida.
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