martes, 28 de julio de 2015
Augusta
La dignidad real no es únicamente común al Hijo y a la Madre, sino que tienen una sola y misma realeza. Pues, si Jesús es Rey del Universo, es del Universo también del cual María es Reina: "Reina del Cielo, dijo el abad Rupert, manda legítimamente en todo el reino de su Hijo."
De ahí la consecuencia expresada por San Bernardino de Siena: tantas criaturas sirven a Dios, tantas han de servir a María. Los ángeles, los hombres y todo lo que existe en el cielo y sobre la tierra, estando sometidos a Dios, lo son de manera similar a la dominación de esta Virgen Gloriosa La exclamación del Abad Guéric dirigiéndose a la Madre Divina: Sigue pues ¡Oh María! sigue reinando en toda seguridad; dispón como quieras de los bienes de tu Hijo; ya que eres la Madre y la Esposa del Rey del Universo, eres Reina, y tienes el derecho al imperio y la soberanía de todas las criaturas.
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