
Un hombre tomó un grano de mostaza y lo colocó en su jardín; creció se hizo un árbol y los pájaros del cielo se cobijaban en sus ramas. La comparación se aplica exactamente a Jesucristo Nuestro Señor el cual, naciendo como un grano en la humildad de la condición humana, al final sube al cielo como un árbol. Jesucristo, destrozado en su Pasión, es el grano y llega a ser árbol en la Resurrección. Es también grano cuando con cinco panes, sacia a cinco mil personas, ( MT 14,13S ) sintió compasión de ellos, siente como ellos y es como hombre uno de ellos, de la boca de Dios sale el pan y de su boca también la Palabra que necesitamos. Jesucristo al dar el pan, demuestra que sus palabras son las de Dios. Se sientan satisfechos. La muchedumbre sentada para comer es la imagen de la humanidad que Jesucristo reunirá en el banquete fraternal del Reino.
El Señor es grano cuando devuelve la vista a los ciegos,resucita a los muertos y perdona a los pecadores. El mismo reconoce que es grano: cuando nos dice "Si el grano de trigo no cae en tierra y muere...( Juan 12,24 )





