lunes, 22 de diciembre de 2014

Origen

 
“El que no nace del agua y del Espíritu, no puede entrar en el Reino de los Cielos" San Juan 3,5.
Lo que está anunciando es que el Reino de los Cielos tiene otro origen, y para entrar en ese Reino de los Cielos se necesita empezar de nuevo, se necesita comenzar.
De comienzo, de empezar y de la gracia de Dios para empezar, nos ha hablado la lectura del profeta en este día.
La persona que se ocupa de"¿A quién le importo? ¡Yo no soy nada!", pues el profeta toma esa expresión de la persona triste: "Si tú eres una oruga, si tú eres un gusano, no temas, soy yo el que lo va a hacer" Isaías 41,13-14
. " Hechos de los Apóstoles 9,21-22, porque era tanto el cambio que había sucedido.
Y así también ocurrió, por ejemplo, con el que pedía limosna a la puerta del templo, según nos cuenta los Hechos de los Apóstoles. Este hombre, que había sido paralítico de nacimiento, empieza a caminar, empieza a saltar, empieza a danzar.
Pero, no es sólo que se podía mover más, sino que su rostro ahora irradiaba alegría, y la gente decía: "¿Pero, sí puede ser el mismo?" Hechos de los Apóstoles 3,9-11.
Esas personas pasaron de ser oruga a ser mariposa, y eso es lo que Dios quiere hacer. La gente tendrá que verte; tendrá que verte danzar. Las mariposas danzan al ritmo de la luz y del perfume de las flores, y tú vas a danzar al ritmo de la luz de Dios y al ritmo de su perfume.
San Pablo nos dice que, "nosotros llevamos el olor de Cristo" 2 Corintios 2,14-16. Tú vas a seguir el olor de Cristo, tú vas a encontrar ese aroma de Jesús, tú vas a danzar para el Señor. 

El Dios nuestro es el Dios que hace imposibles. Esa es la especialidad de Dios. "Alumbraré ríos en cumbres peladas" Isaías 41,18.
"¡Hice retiro en las carmelitas!" Hubo una transformación total. Cuauhtlatoatzin-Cuatitlán-estado de México.
El Dios nuestro es el Dios que hace imposibles. Esa es la especialidad de Dios. Fíjate lo que dice: "Alumbraré ríos en cumbres peladas" Isaías 41,18. 
La esterilidad ha plantado firmemente su pie y ha dicho: "Aquí nada de nada", ahí Dios hace brotar el amor, ahí Dios hace brotar la gracia. Esto quiere decir, que nosotros no tenemos siempre que esperar a que Dios nos lleve a mejores ambientes. Que transforme el lugar donde se está. No esperes a que Dios te lleve a una mejor familia, a que te lleve a un mejor barrio, a que te lleve a un mejor trabajo, a que te lleve a un mejor país. Acudamos al Dios que hace imposibles, a este Dios que es capaz de sacar un río en medio de la roca, en medio del peladero y del desierto.
Acude a ese Dios y dile: "Tú, que puedes hacer el imposible, tú, que no conoces barreras, transforma este lugar. Llena de cedros este desierto, llena de alegría esto que parece colmado de tristeza y de muerte".

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