viernes, 27 de julio de 2012

Sobrenatural

Char: algo que causa felicidad.  Charis: conceder gracia, favor gratuito de Dios.
Ma: es el objeto y el resultado de una acción.
"charisma": el resultado de haber recibido el charis (don de Dios).
Los carisma son:
Sobrenaturales concedidos por Dios a determinadas personas. Aunque se le atribuyen sobre todo al Espíritu Santo, son igualmente don del Padre y del Hijo.    
Son un don para la Iglesia. Aunque ya existían en el Antiguo Testamento, Dios    los concede de forma incomparable en la Iglesia, por los méritos de Cristo.     Para el bien común. Concedidos para servir en la edificación de la Iglesia. Sus efectos se manifiestan en favor de los miembros del cuerpo en función del amor. Son útiles para la misión y por lo tanto no son ni privados (para uso egoísta, personal),  ni son superfluos.  No son requisitos para la salvación personal como lo es la gracia santificante. No es mas santo el que tenga mayores carismas. Pero si es   verdad que los santos se caracterizan por el buen uso de los carismas porque los ponen, al servicio de la Iglesia motivados por el amor.   El Espíritu Santo los concede a quien quiere y cuando quiere. (1 Cor 12,11). Se encuentran en todo tiempo y lugar. Son dones transitorios. El Espíritu Santo los da y los quita según su beneplácito; son pasajeros respecto a las virtudes teologales que son permanentes y sobre todo, con relación a la caridad que no disminuye; poseen, sin embargo, una cierta estabilidad que hace que el hombre dotado habitualmente del carisma profético sea llamado profeta.  Son valorados por su grado de utilidad; en cuanto mas útiles para edificar la Iglesia.    Es bueno pedirlos si lo hacemos por amor a la Iglesia, para servirla (1 Cor 14, 27)     Jamás podrían adquirirse ni ser previstos con las fuerzas humanas.    El carisma brota con formas nuevas. Por eso le incumbe al ministerio    jerárquico la delicada tarea de examinar y cultivar los carismas que nacen continuamente en el seno del pueblo de Dios. Hacer aflorar nuevas modalidades de carismas, favorecer las concreciones institucionales de estos y velar para que se mantengan vivos, insertándolos adecuadamente en la vida de la Iglesia.
Por su naturaleza, los carismas son comunicativos, y hacen nacer aquella "afinidad espiritual entre las personas"
y aquella amistad en Cristo que da origen a los "movimientos". (cf. Christifideles laici, 24)

Criterios esenciales de los carismas auténticos  (Libero Gerosa):
"Los carismas son gracias especiales que el Espíritu distribuye libremente entre los fieles de todo tipo y con los que los capacita y dispone para asumir varias obras y funciones, útiles para la renovación de la Iglesia y para el desarrollo de su construcción. Algunos de estos carismas son extraordinarios, otros, por el contrario, sencillos y mucho más difundidos, pero el juicio sobre su autenticidad corresponde, sin ninguna excepción, a los que presiden en la Iglesia, a los que compete no extinguir los carismas auténticos"
El carisma se distingue del talento:
talento: es la capacidad natural de la persona.
carisma: es un don sobrenatural del Espíritu para edificación del cuerpo eclesial. Por ser sobrenatural no implica que sea necesariamente algo portentoso, mas bien los dones se integran en la disposición natural de la persona y actúa en ella.
Antiguo Testamento

Aunque el término "carisma" parece ser propiamente paulino, la realidad a que se refiere está ya claramente operante en el Antiguo Testamento, en numerosos reyes, jueces, profetas y otros grandes personajes, tanto hombres como mujeres.  Estos no solo recibieron de Dios una misión sino también la efusión del Espíritu Santo para ejercerla
mas allá de las fuerzas meramente naturales.

Nuevo Testamento
La palabra carisma aparece 17 veces.

16 veces en San Pablo: Rom1,11; 5,15.16; 6,23; 11,29; 12,6; 1 Cor 1,7; 7,7; 12,4.9.28.30.31; 2 Cor 1,11; 1 Tm 4,14; 2 Tm 1,6.

Percepciones

La autoestima es un conjunto de percepciones, pensamientos, evaluaciones, sentimientos y tendencias de comportamiento dirigidas hacia nosotros mismos, hacia nuestra manera de ser y de comportarnos, y hacia los rasgos de nuestro cuerpo y nuestro carácter. En resumen, es la percepción evaluativa de sí mismo.
La importancia de la autoestima estriba en que concierne a nuestro ser, a nuestra manera de ser y al sentido de nuestra valía personal. Por lo tanto, puede afectar a nuestra manera de estar y actuar en el mundo y de relacionarnos con los demás. Nada en nuestra manera de pensar, de sentir, de decidir y de actuar escapa a la influencia de la autoestima,  aprecio, que se divide en dos aspectos, el aprecio que se tiene uno mismo (amor propio, confianza, pericia, suficiencia, etc.), y el respeto y estimación que se recibe de otras personas (reconocimiento, aceptación, etc.). La expresión de aprecio más sana es la que se manifiesta «en el respeto que le merecemos a otros, más que el renombre, la celebridad y la adulación».
Con el testimonio de la santidad y de la fidelidad que siempre da calidad humana y espiritual a nuestras relaciones, podemos decir: “Creí por eso hablé, también nosotros creemos y por eso hablamos” (2Cor 4,13). La fe que no nos ahorra sufrimientos y dificultades, hemos de vivirla con mayor conciencia y madurez día a día. “Desde Compostela, corazón espiritual de Galicia, nos decía el Papa Benedicto XVI,  exhorto a todos los fieles de esta querida Archidiócesis, y a los de la Iglesia en España, a vivir iluminados por la verdad de Cristo, confesando la fe con alegría, coherencia y sencillez, en casa, en el trabajo y en el compromiso como ciudadanos”. Es el espíritu de fe (2 Cor 4,13), el que lleva a anunciar a Cristo muerto y resucitado, que nos descubre la perspectiva de la vida eterna dando sentido a la existencia del hombre en este mundo. “Los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús con mucho valor” (Hech 4,33). El espíritu del Resucitado nos hace sentir la urgencia y la belleza de anunciar su Palabra y dar testimonio de Él entre los hombres. “En el cristianismo todo termina siendo derivado de Cristo o referido a Cristo: la búsqueda de Dios, la esperanza humana, la relación con el prójimo. Porque en él Dios nos ha dado su medida, modales e intenciones… En él hemos descubierto quien es nuestro prójimo, cuándo y cómo somos prójimos para los demás”.

sábado, 21 de julio de 2012

Considerando

Considerando la condición de vida del laico, creo que algunas características de su estilo de oración deberían ser las siguientes:

1. Que busquen sobre todo la vida de oración, entendida como una relación de amistad con Dios a lo largo de la jornada; una relación estable, un estado. La oración no como algo paralelo a la vida cotidiana, sino como su condición de criatura que se relaciona con su Creador, de hijo que trata con su Padre, de pecador que ama a su Salvador, de caminante que escucha y se deja ayudar por su Guía. La oración es trato directo con el Dios vivo. La relación con Dios es mucho más profunda y va mucho más allá que una actividad que dure 5, 15 ó 30 minutos al día. La vida de oración es cuestión de identidad.
2.Que la jornada sea búsqueda y hallazgo de Dios a lo largo del día, descubrimiento continuo de una Presencia omnipresente. Esto lo permite la audacia y la condescendencia de Dios que nos sale al paso en todas partes y que se revela en todas las cosas. Así la vida de oración será escucha atenta capaz de descubrir en todo la voz de Dios que nos dice que nos ama y del Espíritu Santo que nos muestra el camino. La vida de oración será mirada pura y penetrante capaz de reconocer en todo los rasgos del Autor. Todo es transparencia de la presencia de Dios, todo es voz que comunica la Palabra: el alba, la luz, el trabajo, las personas, las voces, los silencios, los árboles, las nubes, la lluvia, la comida, las ideas, loséxitos, los fracasos, las sonrisas, las tristezas, las caricias, las heridas, la oscuridad, las estrellas. "Porque lo invisible de Dios, desde la creación del mundo, se deja ver a la inteligencia a través de sus obras: supoder eterno y su divinidad, de forma que son inexcusables." (Rm 1,20).

3. Que busquen espacios de silencio y soledad, tiempos fuertes reservados y dedicados exclusivamente al encuentro consigo mismos y al trato de amistad con Jesucristo. Que para ello busquen o se hagan un tiempo diario para Dios, en un lugar que favorezca el recogimiento y libre de interrupciones. Es difícil y exigente, pero indispensable. En un principio cuesta, pero luego se convierte en una necesidad. Requiere orden, disciplina, mortificación y constancia, pero si no quiere morir de hambre tiene que darse tiempo para comer: "He aquí que yo estoy a la puerta y llamo: si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él y él conmigo." (Ap 3,20) El silencio exterior será el camino para hacer silencio interior y descubrir la presencia de Cristo en su corazón, por la gracia.
4.Que encuentren en la meditación una respuesta a la intensidad de la vida, a la dispersión mental y al reclamo profundo del corazón. En medio de tanto ruido, tantos estímulos, tantas prisas y presiones, la oración personal se convierte para el laico en una necesidad. La oración no debería verse como algo más que meter a presión en un horario ya de por sí saturado, como una carga o compromiso, sino como descanso y liberación, remanso de paz, fuente de inspiración para seguir adelante.
"La meditación es una forma de oración que ha suscitado un creciente interés en los últimos años, porque parece ofrecer un contrapeso frente a la agitación de la existencia contemporánea: una auténtica medicina que, partiendo del interior, del corazón, promete curar al hombre, liberarle del stress cotidiano y darle la paz interior." (Card. Ratzinger, Introducción a la carta "Orationis Formas")

5.Que su meditación sea encuentro con un Amigo que llevan dentro, como acogida de Aquél que les amó primero, como trato natural con un Compañero cercano, con un Padre que mendiga atención, con un Amor rico en misericordia, fiel y duradero. La meditación es encuentro personal con Quien está siempre pensando en mí, que nunca jamás me abandona ni me suelta aunque le falle o no le ponga atención, con el Dios que me escruta y me conoce, para quien todas mis sendas le son familiares (cfr. Salmo 139), que es misericordioso aunque le ignore o le rechace, que habita en mi corazón como dulce huésped del alma. Que en ese encuentro diario hallen respuesta a la búsqueda mutua de fidelidad e intimidad: la de Dios y la suya propia.
6. Que descubran en la meditación cristiana un camino capaz de integrar y unificar la existencia: Como constataba el Card. Ratzinger en la introducción a la carta "Orationis formas", hay una nueva conciencia de la unidad de la persona humana, de su corporeidad y espiritualidad; de la necesidad de un principio unificador del cosmos y de la propia existencia. La meditación integra el mundo en que vivimos, las personas con que nos relacionamos, los problemas, todo el acontecer de la vida cotidiana, la propia historia (pasado, presente y futuro), el origen y el fin. Ante tanta dispersión, la meditación cristiana ofrece un principio unificador, que lo llevamos dentro y que a la vez nos trasciende. La meditación cristiana permite volver sobre sí mismo y descubrir que somos un ser en relación con el Dios de la fe, nuestro Creador, Salvador y Guía. La meditación cristiana ubica, ayuda a construir la propia existencia con sentido de lo esencial. La meditación cristiana armoniza y da sentido, porque es encuentro consigo mismo como ser libre ante Aquél que libremente nos ha creado y nos interpela. Todo mi yo que encuentra y responde al Tú de Dios.
7.Oración de quien sabe disfrutar la vida y que alaba y agradece al Creador a lo largo de la jornada por tantas experiencias maravillosas que ofrecen el amor humano, la familia, la naturaleza, el desarrollo, la vida social, la cultura, el arte, la ciencia... Oración de quien al palpar los límites y la caducidad de las cosas materiales y de los hombres, y experimentar la fugacidad inexorable de la vida, se adhiere con fe y confianza a la roca firme del amor de Dios, del que no puede dudar aunque no siempre lo sienta.

8. Que su meditación brote de su vida ordinaria: la familia, las amistades, el peso de las responsabilidades, las alegrías y tristezas, los triunfos y fracasos, los problemas de la vida, los sufrimientos, las decisiones que tomar, el trabajo, la economía, la misión... Oración del buscador que al analizar su vida y antes de tomar decisiones se pregunta cómo obraría Cristo; y que encuentra inspiración y respuesta en la Sagrada Escritura y en la Eucaristía la fuerza para obrar en consecuencia. Es decir, que el laico haga el hábito de acordarse de Dios a lo largo del día, que no viva como si fuera un huérfano, sino que recuerde que allí a un paso tiene a su Padre para pedirle ayuda, consejo, fortaleza.
"Sin la oración diaria vivida con fidelidad, nuestro obrar se vacía, pierde el alma profunda, se reduce a un simple activismo que nos deja insatisfechos. Todos los pasos de nuestra vida, todas las acciones deben ser hechas ante Dios, en la oración, a la luz de su Palabra. Cuando la oración se alimenta con la Palabra de Dios, se ve la realidad con ojos nuevos, con los ojos de la fe, y el Señor, que habla a lamente y al corazón, da nueva luz al camino en cualquier situación. Nosotroscreemos en la fuerza de la Palabra de Dios y de la oración. Si los pulmones de la oración y de la Palabra de Dios no alimentan la respiración de nuestra vida espiritual, nos arriesgamos a ahogarnos en medio de las mil cosas de todos los días. La oración es la respiración del alma y de la vida". (Benedicto XVI, Ciudad del Vaticano, 25 de abril de 2012).

9. Que su meditación sea la propia de un bautizado, hijo de Dios, llamado a ser como Cristo; oración del hombre con un proyecto: la propia identificación con Cristo. Que bien parado en la tierra mantenga la mirada en alto, oteando siempre la otra orilla, donde está Cristo con los brazos abiertos en la puerta del cielo. Que los límites, fracasos y frustraciones de esta vida le ayuden a conocerse mejor y a buscar su realización en la belleza que no marchita. Que la experiencia del misterio tremendo y fascinante del Dios que habita en su corazón desde el día de su bautismo, le lleve a buscar y a gustar la felicidad verdadera.

10.Meditación desde la propia vocación y misión de ser testigo de la experiencia de Cristo, sal de la tierra, levadura en la masa, apóstol con la misión de colaborar con Cristo en la instauración de Su Reino en el mundo y en la historia.Una oración así es don del Espíritu Santo y es lucha de toda una vida. El Espíritu Santo trabaja siempre en sinergia, quiere que le pidamos con insistencia que queremos orar así, y que entremos con decisión al combate de la oración.

viernes, 20 de julio de 2012

Contemplando

Contemplando a María, comprendamos que Ella es la puerta de entrada de la Redención en el mundo. Y que quizás hoy más que nunca, la misión de María es importante secundarla, y seguir siendo como Ella, puerta abierta de la humanidad a Dios, y de Dios a la humanidad.. En el pprofeta Jeremías (23,1-6) aparece claramente la referencia a Dios como pastor de su pueblo. El Señor critica severamente a los pastores de Israel que, en vez de reunir a las ovejas, las han dispersado. Él mismo se presenta como el buen pastor que reunirá a sus ovejas dispersadas y, además promete que constituirá buenos pastores que las pastorearán. De este modo indica su voluntad de asociar a su acción pastoral a otros instrumentos humanos que Él elegirá para esta misión. Este oráculo encuentra realización plena en Cristo, buen pastor, que dará su vida por las ovejas para congregarlas en un solo pueblo, el pueblo de los salvados.
En el Evangelio descubrimos un rasgo característico de Cristo, buen pastor: Él se muestra lleno de compasión, porque ve a la gente que le seguía que estaba como ovejas sin pastor (Mc 6,30-34). La compasión de Cristo para con los necesitados cobra particular relieve en este pasaje, pues Él renuncia al legítimo descanso suyo y de sus apóstoles para volcarse por completo sobre aquellas ovejas sin pastor. A ellas dirige sus enseñanzas para guiar sus pasos hacia Dios, mostrándoles el verdadero camino que conduce a la vida eterna y ayudándoles a superar los obstáculos y desviaciones que pueden presentárseles a lo largo de este camino.
La lectura del Apóstol nos ofrece otro aspecto de la obra pastoral de Cristo: Él ha reunido a todos los hombres en un solo pueblo, derribando el muro de separación existente hasta entonces (Ef 2,13-18). Con su muerte en la cruz Cristo ha derribado ese muro, pacificando y reconciliando a todos en su sangre. Como señala el Apóstol, Cristo anuncia en persona y a través de sus enviados esta buena nueva de la paz y reunificación de todos los hombres en Él. Los que estaban alejados (los paganos), como los que estaban cercanos (los judíos) están llamados ahora a entrar a formar parte del único pueblo de Dios.

miércoles, 18 de julio de 2012

Identificación

Los salesianos son evangelizadores, educadores y comunicadores del amor de Dios. Su carisma de Don Bosco y fieles al evangelio, está destinado principalmente a los jóvenes dentro de la fuerte evolución cultural , para que se den cuenta que Dios les ama y son importantes en la Iglesia. Un apostolado que se realiza principalmente en obras como: colegios técnicos, escuelas, oratorios, misiones ad gentes y también en universidades. También en los espacios como las redes sociales, si bien se refuerza principalmente con la amistad personal y en los sacramentos.
 Los salesianos estamos en 130 países, somos unos 15.500, incluidos los sacerdotes, diáconos, y consagrados con profesión inicial y perpetua. Este número crece enormemente si pensamos en la familia salesiana compuesta por 28 grupos, como las Hijas de María Auxiliadora, los Sagrados Corazones, los cooperadores, los exalumnos, los voluntarios, que van desde los consagrados a los laicos. Lo último que acaba de nacer en la congregación es un grupo de familias consagradas a la misión.
Es un carisma educativo evangelizador destinado a los jóvenes, particularmente a los más necesitados. En ese educar-evangelizar y evangelizar-educar buscamos que se den cuenta de que Dios los ama y que son importantes en la Iglesia. Nosotros trabajamos fieles al carisma: evangelizadores, educadores, comunicadores del amor de Dios. Estos son los tres elementos centrales para nosotros.
Hay algunas universidades y escuelas de todo tipo, particularmente en los institutos técnicos en donde los chicos quieren aprender a trabajar para ser “buenos cristianos y honestos ciudadanos”. Por otra parte el carisma también se expresa en parroquias, oratorios y en todo esto nos unimos al esfuerzo de la Iglesia italiana. Tenemos algunos centros para chicos con problemas de adicción, que gracias a Dios son pocos, pero son los que tienen más necesidad, muchos de ellos italianos pero también inmigrantes. En eso nos sentimos fieles al evangelio, a la Iglesia a la que Dios nos llamó, y al fundador.
 Las modalidades de expresión en el amor al prójimo, la respuesta a las necesidades de los jóvenes que cambian con los tiempos y en las culturas, en los llamados signos de los tiempos.
Obramos en todo tipo de escuelas y universidades, parroquias, centros y en la misión en los campos ad gentes a donde no llega nadie. En Brasil por ejemplo hay 28 obispos salesianos, ¿y dónde? Casi todos en los campos de misión.

Tenemos dos puntos de partida en la nueva evangelización. Primero el llamado de Juan Pablo II desde el inicio de su pontificado en discursos pronunciados en Polonia y en América, en Santo Domingo. Benedicto XVI, hace un llamado de fondo que recuerda la vocación evangelizadora de la Iglesia: proclamando el valor absoluto de Dios, la primacía de su Reino, actuando como servidores de los hombres y testimoniándolo en una cultura que evoluciona.
Proyecto de Nuestra conversión personal y comunitaria al evangelio y al carisma salesiano. El punto de partida no es la organización, sino nuestra conversión.
La reestructuración de nuestra distribución y la redefinición de nuestra presencia. En Europa estamos organizados en tres grandes regiones, pero esto no basta. Tenemos que ver cómo responder con nuestro carisma y obras a las nuevas necesidades de los jóvenes.
El tercero: siendo parte de la Iglesia evangelizadora, invitamos a todos los miembros de la congregación a Europa, a que lo hagan como evangelizadores de los jóvenes en nombre de Cristo y su Iglesia.
Nueva Evangelización-los jóvenes sienten necesidad del amor de Dios y hace falta quién se lo manifieste. Hemos acogido la llamada del santo padre a ser salesianos místicos, buscadores de Dios en cuanto sentido de la vida; proféticos con una vida personal y comunitaria auténtica y fraterna que nace de ser hijos de Dios; ya ser siervos del prójimo, especialmente de los jóvenes más necesitados, en particular los que no tienen a Dios, los que se han olvidado de Él.

 “Testigos radicales del evangelio”. Esto se une a un proceso de identificación con nuestro fundador Don Bosco en la conmemoración de los 200 años de nacimiento.

 Nuestro amor por el papa nace de Don Bosco, es como un cuarto voto, en la conciencia de que estando con él estamos con la Iglesia y fieles al evangelio. Hay un hecho interesante en esta relación de misión juvenil. El 24 mayo del 2009, día de María Auxiliadora, Benedicto XVI escribió una carta a todos los jóvenes del mundo en la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, en donde el tema era "Nuevas tecnologías, nuevas relaciones. Promover una cultura de respeto, de diálogo, de amistad". Tuvimos la impresión que hubiera sido escrita por san Juan Bosco por el amor con que se dirigía a los jóvenes y por la invitación que les hacía.

domingo, 15 de julio de 2012

Bendición

 A continuación se resume el contenido total del don con que Dios nos ha agraciado: "que nos ha bendecido con toda clase de bendiciones espirituales, en los cielos, en Cristo" . Es una bendición "espiritual" en cuanto que es actuada por el Espíritu Santo. De este modo en esta breve fórmula de nuestra salvación alude a las tres personas de la Santísima Trinidad: el Padre nos bendice con toda bendición, al darnos su Espíritu Santo, por medio de Cristo Jesús.
Un primer elemento de esta bendición es la elección divina desde la eternidad. "Nos ha elegido en él antes de la fundación del mundo" . Desde la eternidad he sido objeto de un amor divino, sin mérito alguno. Aquí reside la pura liberalidad de Dios. Esta elección tiene un fin próximo y un fin último. El fin próximo es una verdadera vida cristiana en este mundo: "para ser santos e inmaculados en su presencia" . "Santo" significa separado de todo lo profano y consagrado definitivamente al servicio de Dios. Y precisamente por ello esta vida tiene que ser "inmaculada" a los ojos del Dios tres veces santo. A lo anterior añade el Apóstol: santos e inmaculados "en el amor". En esta breve fórmula de vida cristiana aparece el amor en toda su imponente y solitaria grandeza. No es una virtud entre tantas. Es la esencia de todas ellas; es toda la ley, y sin el amor el resto no vale nada (1Cor 13,1-3), y con él aun la nada se torna valiosa a los ojos de Dios.Otro elemento de la finalidad de la elección divina: "ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo, según el beneplácito de su voluntad". La expresión "hijos adoptivos" no equivale a una filiación en sentido traslaticio, por la que seríamos llamados tales sin serlo en realidad. No, somos hijos de Dios con toda verdad, no sólo porque Cristo, con su redención, nos ha hecho dignos de Dios; sino porque él mismo, el Hijo, habita en nosotros por medio de un vínculo vital misterioso y nos asume a todos nosotros para ser, juntamente con Él, uno solo (Gal 3,28). Por último, el Apóstol precisando: "según el beneplácito de su voluntad" indica que de todo esto Dios solo es la fuente. Subraya así que la gracia de Dios es el único fundamento de nuestra elección y de nuestra predestinación, de nuestra santidad en Cristo y de nuestra filiación en Él.
Se señala el fin último de la elección divina: "para alabanza de la gloria de su gracia" . Dios no es solamente la fuente primordial de su actuación gratuita, sino también el fin último de esta actuación. Dos veces más todavía en el mismo himno ratifica san Pablo este pensamiento. En ninguna otra parte del NT se expresa tan claro y en tres lugares tan cercanos, que Dios actúa para gloria suya. Él da a conocer, a través de la donación, su propia gloria y, sobre todo a las criaturas espiritualmente dotadas, el esplendor de su gracia. En esta notificación, en esta comunicación de sus bienes consiste ya la propia glorificación de Dios. Lo que llamamos "gloria extrínseca" que Dios recibe, se da cuando las criaturas agraciadas y favorecidas responden con reconocimiento, concretamente con alabanza de gratitud, salida del corazón, y con una vida que se ajuste a esta gratitud y no la desmienta, sino que sea profunda, auténtica y verdadera. Dios no puede renunciar a esta gloria, porque así lo exige la íntima naturaleza de sus criaturas. Esto es lo que significa: Dios crea y actúa para su gloria. Por último el Apóstol concluye recordando de dónde nos vienen todas estas gracias: "con la que nos agració en el Amado" . Toda gracia del Padre nos ha venido por su Hijo, pues Él mismo es la gracia en persona.

martes, 10 de julio de 2012

Mensajes

En Junio de 1988, el Cardenal Joseph Ratzinger, (Benedicto XVI), prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, dió un juicio definitivo en favor de la aparición de Akita y sus mensajes, considerándolos auténticos y dignos de ser creídos. También dijo: "El mensaje de Akita es el mensaje de Fátima". 

 La Santísima Virgen María dió en 1973 TRES mensajes para la humanidad a la hermana Agnes Katsuko Sasagawa, religiosa de las Siervas de la Eucaristía, en Akita, Japón, por medio de una imagen de "Nuestra Señora de Todos los Pueblos". Envuelta en una luz brillante, la imagen se volvió viva y le habló con una voz de una belleza indescriptible. La Hermana Agnes nació en 1931, había estado paralítica desde los 19 años y se curó con el agua de Lourdes. Agnes (Inés) Katsuko Sagasawa se convirtió al Catolicismo a los veinticinco años de edad. Los hechos extraordinarios de Akita comenzaron en 1969: Mientras rezaba el Rosario, un ángel apareció ante la hermana Ignes Sasagawa, y le dijo que al final de cada misterio rezara:

«Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados; líbranos del fuego del infierno; lleva a todas las almas al cielo, especialmente a las más necesitadas de tu Misericordia.»

Ella desconocía esta oración, que la Santísima Virgen enseñó a los pastorcitos de Fátima en 1917. Los mensajes de Akita tienen relación con lo profetizado en Fátima.  Siervas de la Eucaristía, en Akita, en el norte del Japón. Después de la milagrosa curación de una novicia atribuida a esta devoción, la superiora del claustro quiso expresar su gratitud, y encargó a un escultor tallar en madera una réplica de la imagen de "Nuestra Señora de Todos los Pueblos", de casi un metro de alto. La imagen representa a María, con rasgos faciales orientales, de pie, sobre el globo terráqueo.

SUCEDIERON MUCHOS PRODIGIOS

La imagen lloró un centenar de veces en un periodo de varios años. Una herida en forma de cruz de la mano derecha de la estatua sangró, y también sudó abundantemente, emanando un dulce perfume. Una mujer Coreana con cáncer terminal en el cerebro sanó repentinamente cuando rezaba ante la imagen, en 1981. Este milagro fué confirmado por el Dr. Tong-Woo-Kim del Hospital de San Seoul, y por el Padre Theisen, presidente del Tribunal Eclesiástico de la Archidiócesis de Seoul. El segundo milagro fué la completa curación de una sordera total que sufría la Hermana Agnes. Cientos de personas presenciaron estos sucesos. Un análisis de la sangre y las lágrimas de la imagen realizado por el profesor Sagisaka de la facultad de Medicina Legal de la Universidad de Akita, confirmó que el sudor, la sangre y las lágrimas eran humanas.
El día 12, 13 y 14 de Junio de 1973, sor Agnes vió unos rayos luminosos que salían del sagrario de la capilla.
El 24 de Junio, domingo, la luminosidad era aún más brillante.
El 28 de junio, una herida en forma de Cruz se formó en la palma de la mano izquierda de sor Agnes Sasagawa. Le causaba un dolor muy fuerte.
El 5 de Julio, los dolores de la herida en la palma de sor Inés recrudecieron y sus compañeras le aconsejaron descansar un poco, sin embargo siguió trabajando y ocupándose de la sacristía de la capilla.

PRIMER MENSAJE

6 julio de 1973, primer viernes de mes. A las tres de la mañana su ángel de la guarda se le aparece y le dice: «No temas. Soy el que está a tu lado y te guarda. Ven y sígueme. No reces únicamente por tus pecados, sino en reparación por los pecados de la humanidad. El mundo actual hiere al Sacratísimo Corazón de Jesús con sus ingratitudes y sus ultrajes. La herida de la mano de la Santísima virgen María es mucho más profunda que la tuya. Ahora vamos hacia la capilla.» Al llegar a la capilla el ángel desaparece. Sor Inés se arrodilla delante del altar, frente al sagrario, en adoración profunda. Luego se acerca a la estatua de la Virgen María para mirar la herida que la imagen presenta en la mano. Apenas lo hace, escucha una voz dulce proveniente de la estatua. Sor Inés era sorda, pero de una manera milagrosa recibe un primer mensaje de la Virgen:
«Hija mía, mi novicia, tú me has obedecido bien abandonándolo todo para seguirme. ¿Es penosa la enfermedad de tus oídos? Puedes estar segura que curarán. Ten paciencia. Es la última prueba. ¿Te duele la herida de la mano? Reza en reparación de los pecados de la humanidad. Cada persona en esta comunidad es mi hija. ¿Rezas bien la oración de las siervas de la Eucaristía? Entonces recémosla juntas: "Sacratísimo Corazón de Jesús, verdaderamente presente en la Sagrada Eucaristía, Yo consagro mi cuerpo y mi alma para que sea enteramente uno con tu corazón que esta siendo sacrificado en todos los altares del mundo y dando alabanza al Padre, rogando por la venida de su Reino. Recibe este humilde ofrecimiento de mi ser. Haz de mi como Tú quieras para la Gloria del Padre y la salvación de las almas. Santísima Madre de Dios, nunca dejes que me separe de tu Divino Hijo. Defiéndeme y protégeme como hija tuya. Amen". Reza mucho por el Papa, por los Obispos y los Sacerdotes.» Ese mismo día, 6 de Julio, la herida en forma de cruz que apareció en la mano derecha de la estatua de la Virgen, comienza a sangrar. El 25 de Julio, Monseñor Ito se dirige al convento para verificar el sangramiento en la mano de la estatua. Al día siguiente, la mano de la imagen sangra de nuevo. Esta vez la sangre es más abundante y oscura. Ese día sor Inés sintió un dolor violento en la herida de la palma de su mano. El viernes 27 de Julio, el ángel le dijo: «Tus dolores terminarán hoy. Guarda con mucho celo el recuerdo de la sangre de María y grábalo en tu corazón. La herida de María tiene un significado muy importante: Ha sido hecha para obtener vuestra conversión, para implorar la paz, para reparar las ingratitudes, ofensas, ultrajes e injurias que Dios recibe. Tengan en gran estima la devoción a la preciosísima sangre de Cristo.»

SEGUNDO MENSAJE

3 de Agosto de 1973 (primer viernes de mes). «Hija mía, mi novicia, ¿amas al Señor? Si tu amas al Señor escucha lo que voy a decirte. Es muy importante. Lo comunicarás a tu Superior: Muchos hombres en el mundo afligen al Señor. Deseo almas para consolarle, para suavizar la colera del Padre Celestial. Deseo, con mi Hijo, almas que reparen, con sus sufrimientos y su pobreza, por los pecadores y los ingratos. Para que el mundo se de cuenta de su ira, el Padre Celestial se dispone a mandar un gran Castigo a toda la humanidad. Muchas veces he intervenido con mi Hijo para apaciguar la Ira del Padre. He impedido que vinieran calamidades, ofreciéndole los sufrimientos del Hijo en la Cruz, su preciosa Sangre, las almas predilectas que le consuelan y constituyen la cohorte de las almas víctimas. Oración, Penitencia y Sacrificios animosos pueden suavizar la Ira del Padre. Lo deseo también de tu comunidad, que amen la pobreza, que se santifiquen, y recen en reparación de la ingratitud y los ultrajes de tantos hombres. Rezad la oración de las Siervas de la Eucaristía meditando su significado, ponedla en practica. Ofrecedla en reparación de los pecados. Que cada una se esfuerce según su capacidad y oficio, ofreciéndose enteramente al Señor.» Después de un silencio le dijo: «¿Es verdad lo que piensas en tu corazón? ¿Estás verdaderamente decidida a convertirte en piedra rechazada? Mi novicia, ¿deseas pertenecer sin reservas al Señor, ser la Esposa digna del Esposo, hacer tus votos sabiendo que debes ser adherida a la Cruz con tres clavos? Estos clavos son: pobreza, castidad y obediencia. De los tres, la obediencia es el fundamento. En total abandono, déjate guiar por tu superior. El sabrá como entenderte y dirigirte.»

CONTINUARON MUCHOS MILAGROS

El 29 de Septiembre de 1973, sábado, fiesta de san Miguel Arcángel, Patrón del Japón, los milagros se multiplicaron. Mientras sor Inés rezaba el rosario con otra hermana, la estatua resplandecía con rayos luminosos, envuelta en una luz toda blanca. Al terminar notó que la herida de la mano de la estatua había desaparecido completamente. Y un líquido espeso, como sudor, salía de la estatua. Lo secaron con gasas y algodones. Una vez seca la estatua, los algodones exhalaron un perfume inefable que olía a rosas, a lirios, o violetas... Toda la capilla se llenó de este suave olor. Este perfume duró hasta el 16 de octubre, fecha en que el ángel le había anunciado que cesaría.
El 13 de Octubre de 1974, mientras oraba ante el Santísimo, la Hermana Agnes se curó instantáneamente de su sordera. Ella misma telefoneó a Monseñor Ito y le habló como si nunca hubiera estado sorda. El día siguiente, el médico diagnosticó: "Una facultad de oír normal". La curación duró seis meses, luego volvió a estar sorda. Dios le pidió que hiciera el ofrecimiento de ese sacrificio. El día de Pentecostés, último domingo de Mayo de 1982, sanaría definitivamente durante la bendición con el Santísimo Sacramento. Desde el 4 de enero de 1975 comienza la lacrimación de la estatua; fueron 101 veces, hasta el 15 de septiembre de 1981. (Mns. Ito fué testigo ocular de las lágrimas derramadas.) Ese primer día, el ángel se apareció a sor Inés y le dijo: «No te sorprendas de ver a la Santísima Virgen María llorar. Una sola alma que se convierta es preciosa a su Corazón. Ella manifiesta su dolor para avivar vuestra fe, siempre tan inclinada a debilitarse. Ahora que habéis visto sus preciosas lágrimas, y para consolarla, habla con valor, extiende esta devoción para su gloria y la de su Hijo.»

La Santísima Virgen pide en Akita almas reparadoras, almas orantes. La Santísima Virgen reveló a Ida Peerdeman en Amsterdam, que un 31 de Mayo la Iglesia proclamaría el último dogma mariano: María Corredentora, Medianera, y Abogada. Su Corazón Inmaculado es fiel reflejo del de su Divino Hijo.
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6 comentarios:

Dios mio ayudame a orar contigo y con nuestra santa madre. Perdona nuestros pecados y faltas. Ayudanos a reparar tanto dolor en ti y en los hombres.
Ayudame a ser tuya y orar por esta humanidad. Ten piedad de nosotros padre eterno ¡Ten piedad! Hermanos unamonos en oracion por las intenciones de nuestra santa madre. Oremos tambien por el santo padre, que es tan atacado y calumniado Vammos hermanos demosle un poquito a Dios de lo q nos d
Un santo sacerdote, dice: Hoy día no son santos los que unen sus manos para orar, sino los que hacen que se junten las manos para orar. Trabajemos para Dios como lo hace la Santísima Madre. Seamos sal del mundo como lo mandó Nuestro Señor.Que la Virgen María los arruye en sus brazos siempre ......El mundo y la Iglesia están atravesando el momento más difícil en la historia de la humanidad, y también el más hermoso, cuando más gracias se están derramando. Este es el tiempo de las visitas de María, como nunca antes ocurrió. Además, así lo hizo saber en Medjugorje, éstas son sus últimas apariciones en la tierra.
Mirjana deberá decirle a Padre Petar los secretos con diez días de antelación. Luego ambos ayunarán durante siete días. Finalmente, tres días antes el sacerdote lo dará a conocer al mundo.
Es nuevamente Mirjana quien dice: "Yo que conozco todos los secretos, cuando veo a personas que hacen lo que no deben hacer, me dan ganas de llorar."
En 1985, en el curso de una entrevista, dice Ivan: "Y no tendré sosiego hasta que haya gritado a todos y con todas las fuerzas de mi ser, las palabras de la Madre de Jesús: ¡Este es el último tiempo para que se conviertan antes que sobre ustedes se derramen las catástrofes!"

Videntes

El Padre Slavko dice que los videntes están tranquilos:  "Dios es mi Padre". Por eso no se debe hablar tanto de castigos, sino de fe, de amor, de reconciliación, de esperanza y de triunfo de María.

"María Corredentora, Abogada, y Medianera de todas las Gracias". Lo más importante es el mensaje de esperanza que quiere dejar a sus hijos. La Virgen señala a su Hijo, Jesús, y también la Cruz. Insiste en que sólo regresando a El vendrá la verdadera paz. Pide el rezo del santo rosario, mostrándolo como el arma más poderosa contra el demonio.
Oración: "Señor Jesucristo, Hijo del Padre, manda ahora tu Espíritu sobre la tierra. Haz que el Espíritu Santo habite en el corazón de todos los pueblos, para que sean preservados de la corrupción, de las calamidades y de la guerra. Que la Señora de Todos los Pueblos, que un día era María, sea nuestra Abogada. Amen."

«El mundo está llegando a su fin; el regreso de Jesús está cercano... La Reina de los Angeles viene a aconsejarnos que nos preparemos para la Venida de su Hijo.»

Así se expresaba la Virgen en Kibeho en 1981, Aparición aprobada por la Iglesia en 2001.

Le pregunté: "¿Quién eres?". La respuesta fue: "Yo soy la Madre del Verbo, vengo a tranquilizarte porque he escuchado tus oraciones. Querría que tus compañeras tuvieran fe porque no creen con suficiente fuerza".
La Virgen tenía un vestido blanco sin costuras y en la cabeza un velo también blanco. No sabría definir el color de su piel, pero era de una belleza incomparable. Tenía las manos juntas a la altura del pecho, con los dedos hacia el cielo.
El Papa Juan Pablo II cree en las Apariciones de Garabandal. El leyó el libro en alemán sobre las Apariciones «Garabandal, Der Zeigefinger Gottes» .
A partir de su segunda edición se pueden leer estas palabras que el Papa escribió a su autor:
«Que Dios te recompense por todo. Especialmente por el profundo amor con que estás dando a conocer los sucesos relacionados con Garabandal.
Que el Mensaje de la Madre de Dios sea acogido en los corazones antes de que sea demasiado tarde. Como expresión de gozo y gratitud el Santo Padre te da su Bendición Apostólica».
El Papa Juan Pablo II añadió un saludo personal .
Escarchas
Unas habían brotado en las manos, otras en la cara y las había procedentes de todo el cuerpo e incluso de los cubrecamas, de los manteles del altar, del piso o de los bancas de la iglesia. En cuanto a tipo de personas se habían manifestado en niños, en jóvenes y en adultos, tanto religiosos como seglares .Este segundo estudio se llevó a cabo, con el consentimiento de la hermana María Clara, con una muestra mucho más amplia de escarchas, incluyendo escarchas industriales, fabricadas por el hombre, a fin de conocer la diferencia entre ambas.
 De entre las escarchas que aparecieron como manifestación de la Virgen, fueron escogidas muestras del lugar en los que se había manifestado el fenómeno: en las apariciones de la Santísima Virgen en San Miguel de Sarapiquí, Mariano el día 2 de marzo de 1992, cuando estaba presente el Padre Luis Pacheco-Padre Isidoro tras gran oración de corazón.Unas habían brotado en las manos, otras en la cara y las había procedentes de todo el cuerpo e incluso de los cubrecamas, de los manteles del altar, del piso o de los bancos de la iglesia. En cuanto a tipo de personas se habían manifestado en niños, en jóvenes y en adultos, Significado de las escarchas  Y el aroma de rosas que surge repentinamente sin existir ninguna.La circunstancia de aparicón de las escarchas está relacionada con alguna de estas situaciones: momentos de angustia, dolor con advocación a la Santísima Virgen,momentos de oración, o simplemente aparecían.
Las escarchas han sido sometidas ha estudio en el Laboratorio de Física de la Facultad de ciencias de la Universidad Central, donde estaban ibicados los mejores microscopios,jóvenes hicieron sus tesis sobre el estudio.
En virtud de que las escarchas se habían convertido en un fenómeno de incalculables proporciones, la misma Santísima Virgen se dignó entregar a un sacerdote que desea permanecer en el anonimato, el significado de los colores. He aquí el mensaje del 23-09-1999.
Revelación acerca del significado de las escarchas.
En estos tiempos en que los seres humano, se sienten satisfechos y alejados de aquello que los orienta y mantiene, que es mi Hijo el Señor, quiero manifestar de la manera más humilde, los mensajes que quiero entregarles y manifestarles el significado de las escarchas. Es mi corazón el que les anuncia la protección que ejerzo sobre los hijos de la luz, aquellos que han sido comprados por la sangre de mi Hijo. Por eso, la oración, el sacrificio, la reconciliación y la penitencia son las armas con las cuales van a combatir en las grandes batallas contra Satanás. Quiero anunciarles el significado de los colores de mis escarchas:
• Las plateadas: en ellas te muestro la magnanimidad de mí corazón. Pídeme lo que quieras.
• Las doradas: en ellas anuncio que me inclino hacia el débil; voy a sanar algo espiritual, físico, psicológico o moral.
• Las azules: en ellas te quiero anunciar mi cercanía. Estoy contigo, estoy presente.
• Las verdes: ellas son un canto para que te abras a la esperanza. Yo actuaré en el favor de Dios. Espera en Dios.
• Las rojas: en tiempos de pruebas ofréceme un sacrificio; recuerda que te amo.
• Las transparentes: el camino de la humildad es la senda que lleva a la liberación. Sé humilde y sencillo. En esas actitudes se expresa mi corazón.
• Las aguamarinas o tornasoles: es el camino; por muy tortuoso que sea, quiero anunciarte que en ese camino estaré contigo.
A mis hijos, que han sido agraciados con mis regalos, brotados del amor que les tiene mi Hijo y que son la manifestación amorosísima del Padre, que a todos ama y cobija en su seno, les imparto la bendición en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

lunes, 9 de julio de 2012

Evangelli Nuntiandi

Una exhortación en este sentido nos ha parecido de importancia capital, ya que la presentación del mensaje evangélico no constituye para la Iglesia algo de orden facultativo: está de por medio el deber que le incumbe, por mandato del Señor, con vista a que los hombres crean y se salven. Sí, este mensaje es necesario. Es único. De ningún modo podría ser reemplazado. No admite indiferencia, ni sincretismo, ni acomodos. Representa la belleza de la Revelación. Lleva consigo una sabiduría que no es de este mundo. Es capaz de suscitar por sí mismo la fe, una fe que tiene su fundamento en la potencia de Dios (11). Es la Verdad. Merece que el apóstol le dedique todo su tiempo, todas sus energías y que, si es necesario, le consagre su.El testimonio que el Señor da de Sí mismo y que San Lucas ha recogido en su Evangelio "Es preciso que anuncie también el reino de Dios en otras ciudades" (12), tiene sin duda un gran alcance, ya que define en una sola frase toda la misión de Jesús: "porque para esto he sido enviado" (13). Estas palabras alcanzan todo su significado cuando se las considera a la luz de los versículos anteriores en los que Cristo se aplica a Sí mismo las palabras del profeta Isaías: "El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ungió para evangelizar a los pobres" (14).
Proclamar de ciudad en ciudad, sobre todo a los más pobres, con frecuencia los más dispuestos, el gozoso anuncio del cumplimiento de las promesas y de la Alianza propuestas por Dios, tal es la misión para la que Jesús se declara enviado por el Padre; todos los aspectos de su Misterio —la misma Encarnación, los milagros, las enseñanzas, la convocación de sus discípulos, el envío de los Doce, la cruz y la resurrección, la continuidad de su presencia en medio de los suyos— forman parte de su actividad evangelizadora.. Cristo, en cuanto evangelizador, anuncia ante todo un reino, el reino de Dios, tan importante que, en relación a él, todo se convierte en "lo demás", que es dado por añadidura (16). Solamente el reino es pues absoluto y todo el resto es relativo. El Señor se complacerá en describir de muy diversas maneras la dicha de pertenecer a ese reino, una dicha paradójica hecha de cosas que el mundo rechaza (17), las exigencias del reino y su carta magna (18), los heraldos del reino (19), los misterios del mismo (20), sus hijos (21), la vigilancia y fidelidad requeridas a quien espera su llegada definitiva (22).opia vida.

domingo, 8 de julio de 2012

Fuerza del alma

¿Qué relación existe entre la fe y las buenas obras?. Preguntan: ¿Será suficiente para salvarse solamente la fe o serán necesarias también las buenas obras? La pregunta propiamente formulada en este plano es incorrecta, porque parte de una concepción errada acerca de la fe. La fe verdadera se extiende no sólo a la inteligencia del ser humano, sino también a todas las fuerzas de su alma, incluyendo también a la voluntad. Los protestantes redujeron la idea acerca de la fe, limitándola a un recibimiento mental, intelectual, de la doctrina del Evangelio, y afirman: "¡Solamente crees y tú eres salvado!" El error de los protestantes, así como el de los judíos del Antiguo Testamento, consiste en la concepción formal y jurídica de la salvación. Los judíos enseñaban acerca de la justificación de la ley por medio de las obras, independientemente de la fe, y los protestantes modernos enseñan acerca de la justificación por la fe únicamente, independientemente de las buenas obras. El cristianismo por su parte enseña acerca del renacimiento espiritual del hombre. "Quien está en Cristo, es una nueva criatura" (2 Cor. 5:17). La salvación no es solamente mudarse al cielo para el hombre, sino precisamente el estado de gracia de su alma renovada, y según las palabras del Señor: "El reino de los Cielos se encuentra dentro del hombre" (Lc.17:21).
El renacimiento espiritual no se lleva acabo instantáneamente. Las palabras de Cristo cuando afirmó: "Tu fe te ha salvado" se refieren a aquella crucial decisión interna que llevó a cabo la gente cuando decidió apartarse del pecado para buscar el camino de la salvación. Sin esta decisión inicial de cambiar el modo de pensar es imposible ninguna corrección futura o progreso espiritual. Naturalmente, después que el ser humano eligió el camino correcto, debe seguir adelante por ese camino. Todas las Escrituras del Nuevo Testamento hablan acerca de cómo trabajar consigo mismo y asemejarse más a Cristo (Rom. 6:4, Gal. 5:6).
El Santo apóstol Santiago decididamente se levanta contra aquellos que separan la fe de las buenas obras, cuando dice: "...y si su hermano o hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros les dice: id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de que aprovecha?... Pero alguno dirá: tu tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostrare mi fe por mis obras. Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen y tiemblan." Más adelante el Apóstol menciona ejemplos de hombres justos de la antigüedad que precisamente con buenas obras descubrían su fe; y llega a la siguiente conclusión, "¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras? Porque cómo el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta" (Stg. 2:15-26).
De la misma manera, también el apóstol Pablo no reconoce la fe sola sin sus frutos y dice: "Si tengo el don de profecía y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy" (1 Cor. 13:2). De esta manera, la concepción correcta de la fe disipa todas las dudas acerca de qué es más importante: "la fe" o "las obras": ambas son inseparables, como la luz y el calor.

jueves, 5 de julio de 2012

Benedicto XVI

Para los que no han tenido oportunidad de leer completa la “Porta Fidei” este es un magnifico resumen:
25 frases de la Porta fidei de Benedicto XVI anunciando el Año de la Fe 2012-2013
1. «La puerta de la fe» ( Hch 14, 27), que introduce en la vida de comunión con Dios y permite la entrada en su Iglesia, está siempre abierta para nosotros. Se cruza ese umbral cuando la Palabra de Dios se anuncia y el corazón se deja plasmar por la gracia que transforma. Atravesar esa puerta supone emprender un camino que dura toda la vida

La necesidad de la fe ayer, hoy y siempre
2.- Profesar la fe en la Trinidad -Padre, Hijo y Espíritu Santo -equivale a creer en un solo Dios que es Amor ( 1 Jn 4, 8): el Padre, que en la plenitud de los tiempos envió a su Hijo para nuestra salvación; Jesucristo, que en el misterio de su muerte y resurrección redimió al mundo; el Espíritu Santo, que guía a la Iglesia a través de os siglos en la espera del retorno glorioso del Señor.

3.- Sucede hoy con frecuencia que los cristianos se preocupan mucho por las consecuencias sociales, culturales y políticas de su compromiso, al mismo tiempo que siguen considerando la fe como un presupuesto obvio de la vida común. De hecho, este presupuesto no sólo no aparece como tal, sino que incluso con frecuencia es negado. Mientras que en el pasado era posible reconocer un tejido cultural unitario, ampliamente aceptado en su referencia al contenido de la fe y a los valores inspirados por ella, hoy no parece que sea ya así en vastos sectores de la sociedad, a causa de una profunda crisis de fe que afecta a muchas personas.

No podemos dejar que la sal se vuelva sosa y la luz permanezca oculta ( Mt 5, 13-16). Como la samaritana, también el hombre actual puede sentir de nuevo la necesidad de acercarse al pozo para escuchar a Jesús, que invita a creer en él y a extraer el agua viva que mana de su fuente ( Jn 4, 14).

4.- Debemos descubrir de nuevo el gusto de alimentarnos con la Palabra de Dios, transmitida fielmente por la Iglesia, y el Pan de la vida, ofrecido como sustento a todos los que son sus discípulos ( Jn 6, 51). Creer en Jesucristo es, por tanto, el camino para poder llegar de modo definitivo a la salvación.
Vigencia y valor del Concilio Vaticano II5-
Las enseñanzas del Concilio Vaticano II, según las palabras del beato Juan Pablo II, «no pierden su valor ni su esplendor. Es necesario leerlos de manera apropiada y que sean conocidos y asimilados como textos cualificados y normativos del Magisterio, dentro de la Tradición de la Iglesia. [...] Siento más que nunca el deber de indicar el Concilio como la gran gracia de la que la Iglesia se ha beneficiado en el siglo XX. Con el Concilio se nos ha ofrecido una brújula segura para orientarnos en el camino del siglo que comienza». Yo también deseo reafirmar con fuerza lo que dije a propósito del Concilio pocos meses después de mi elección como Sucesor de Pedro: «Si lo leemos y acogemos guiados por una hermenéutica correcta, puede ser y llegar a ser cada vez más una gran fuerza para la renovación siempre necesaria de la Iglesia».
La renovación de la Iglesia es cuestión de fe

6. La renovación de la Iglesia pasa también a través del testimonio ofrecido por la vida de los creyentes: con su misma existencia en el mundo, los cristianos están llamados efectivamente a hacer resplandecer la Palabra de verdad que el Señor Jesús nos dejó.

7.- En esta perspectiva, el Año de la fe es una invitación a una auténtica y renovada conversión al Señor, único Salvador del mundo. Dios, en el misterio de su muerte y resurrección, ha revelado en plenitud el Amor que salva y llama a los hombres a la conversión de vida mediante la remisión de los pecados ( Hch 5, 31). Para el apóstol Pablo, este Amor lleva al hombre a una nueva vida.La fe crece creyendo

8. «Caritas Christi urget nos» (2 Co 5, 14): es el amor de Cristo el que llena nuestros corazones y nos impulsa a evangelizar. Hoy como ayer, él nos envía por los caminos del mundo para proclamar su Evangelio a todos los pueblos de la tierra ( Mt 28, 19). Con su amor, Jesucristo atrae hacia sí a los hombres de cada generación: en todo tiempo, convoca a la Iglesia y le confía el anuncio del Evangelio, con un mandato que es siempre nuevo. Por eso, también hoy es necesario un compromiso eclesial más convencido en favor de una nueva evangelización para redescubrir la alegría de creer y volver a encontrar el entusiasmo de comunicar la fe.

miércoles, 4 de julio de 2012

Emular

"He aquí, estoy a la puerta y llamo. Si alguien escucha mi voz y abre la puerta, entraré a é1 y cenaré con é1 y é1 conmigo" (Ap. 3:20) Estas palabras del Salvador hablan de que Dios, a cada ser humano, le ofrece el don de la fe, pero el ser humano es libre de recibir o rechazar el don de Dios.
Dios tiene piedad de aquellas personas que están indecisas, no por terquedad, sino a causa de la debilidad de sus fuerzas espirituales, de su inexperiencia. A las personas que buscan la verdad y que sufren por su escasa fe, El Señor les ayuda a obtener la fe. Así, por ejemplo, el Señor Jesucristo tuvo compasión del desesperado padre del muchacho endemoniado, que exclamó: "Creo, Señor ayuda mi incredulidad," y curó a su hijo enfermo (Mc. 9:24). Tuvo compasión también del apóstol Pedro, el cual se asustó de la tormenta y se empezó a hundir. Habiéndole dado la mano al apóstol Pedro, el Señor le reprendió levemente, diciendo "Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?" (Mt. 14:31). El Señor tampoco rechazó al hombre de poca fe Tomás. "Tu creíste porque viste. Bienaventurados los que sin ver, creyeron" (Jn. 20:29). En otras palabras, la fe fundamentada en experiencias exteriores tiene poco valor; no es propiamente fe, sino conocimiento común. La fe verdadera nace de la experiencia interior. Esta fe exige sensibilidad, entusiasmo espiritual, y por esa razón es merecedora de elogio.
Pero vemos una completa contraposición a esta búsqueda de la fe en los escribas y fariseos judíos de los tiempos de Cristo. Ellos decididamente no querían creer en Jesucristo como el Mesías enviado por Dios. Nada hizo cambiar su falta de fe. Ni el cumplimiento en Cristo de las antiguas profecías, ni sus innumerables milagros y resurrección de muertos, ni los signos en la naturaleza, ni tampoco el milagro de la Resurrección de Cristo. Al contrario, con cada nuevo milagro de Cristo ellos se enfurecían y lo hostilizaban aún más.
De esta manera, y si ni siquiera Cristo pudo despertar fe en aquellos que no querían creer, ¿será acaso asombroso que en nuestro tiempo existan conscientes y persistentes ateos? Ellos afirman que no creen porque no ven milagros. Pero la verdadera razón de su incredulidad consiste no en la ausencia de milagros, que diariamente se realizan, sino en la dirección negativa de su voluntad. Ellos simplemente no quieren que Dios exista.
El problema de la incredulidad está estrechamente ligado al pecaminoso deterioro de la naturaleza humana. El hecho es que la fe sujeta al ser humano a una determinada manera de vivir. La fe contiene su ansias y su codicia, lo llama a superar el egoísmo, a vivir moderadamente, a hacer el bien, incluso a sacrificarse. Entonces, cuando el ser humano antepone sus pasiones a la voluntad de Dios, cuando pone más alto su propio bien y no el bien ajeno, entonces el hombre va a rechazar de todas las maneras posibles cada argumento en favor de la fe. El Salvador señaló que la mala voluntad es la principal razón de la incredulidad, cuando dijo: "Porque todo aquel que hace lo malo aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios" (Juan 3:20-21).
Sin embargo, si el ser humano tiene poder para reprimir en sí mismo su fe, entonces también el hombre es capaz de fortalecer su fe. Volviendo otra vez al Evangelio, encontramos en la Escritura ejemplos de fe ardiente, por ejemplo el soldado romano, la mujer cananea que sangraba, los ciegos de Jericó, y muchos otros. El Señor llamaba la atención de sus seguidores para que emularan la fe de estas personas. En consecuencia, está en nuestro poder la posibilidad, con la ayuda de Dios, de reunir y dirigir nuestras fuerzas espirituales hacia un fortalecimiento de nuestra fe. La fe, como todo lo bueno, demanda esfuerzos. Es por eso que, se promete por ella una recompensa: "El que creyere y fuere bautizado será salvo" (Mc. 16:16).

martes, 3 de julio de 2012

Lucas 13, 21.

Nadie nunca a atribuído a hombre alguno poder sobre la muerte .Sólo Jesús vence a la muerte,  y que sencillez en la manera de hacerlo!. La madre represe"nta a la humanidad que lleva su condición dolorosa"Sufrirás por tus hijos, así se dijo despúes del primer pecado.La humanidad no puede sino acompañar a sus muertos.Entierra llorando asus jóvenes, pero es ella quien los sigue matando.Los mata con las guerras. Los mata cuando agota los recursos de la tierra,que deberían servir para prepararles porvenir mejor. Los mata espiritualmente al no enseñarles el amor y la entrega de sí.
!Feliz aquel que me encuentra y no se confunde conmigo!,Felices aquellos que no dudan de la salvación de Cristo despúes de ver los frutos de la evangelizació.Felices aquellos que no dicen que este camino es demaciado lento. El evangelio demuestra primero su fecundidad en su fuerza para levantar al ser humano. El que ha creído es una persona reconciliada. El que ha encontrado ha Cristo se ha descubierto a sí mismo y no será de los que pasan tan fácilmente de oprimido a aprovechador. Donde hay personas renovadas toda una colectividad toma conciencia de su realidad y se une en torno a tareas liberadoras.

domingo, 1 de julio de 2012

Neurálgico

Las campañas publicitarias estimulan de manera desenfrenada los instintos y las tendencias al goce inmediato haciendo difícil, si no es que imposible, someter a un examen crítico los argumentos con los que nos venden campañas, modas y corrientes de opinión, por tanto, dificultan en la persona y en la familia el reconocimiento y el respeto de la jerarquía de los verdaderos valores de la existencia y dignidad humana.

En  este reduccionismo que se hace de la persona y de su familia como simples consumidores o productores de bienes y servicios y que agotan ahí su calidad y su valor no es válido, y mucho menos el hecho de que se satisfagan las demandas como mero interés personal y a costa de lo que sea. Propone que se atiendan verdaderamente los bienes del ser humano y que se proyecten empresas y productos en orden al perfeccionamiento verdadero del individuo y de la sociedad.

De este mismo reduccionismo se desprende otro problema generalizado en todos los regímenes de gobierno: el consumismo. Éste con toda su estrategia de mercadotecnia nos hace considerar que la calidad de vida depende de los bienes materiales que podemos obtener con los recursos que genera nuestro trabajo; esto en detrimento del desarrollo integral de las familias, ya que nos han bombardeado con la idea de que lo más costoso que hay es la educación y manutención de los hijos y con el lema "pocos hijos para darles mucho" han sometido a las personas a intolerables presiones como la "demograficista" en un clima de absoluta falta de respeto hacia la libertad de decisión de las personas. A estos regímenes de gobierno no les interesa el gasto en la educación de las personas, les interesa el gasto en bienes de consumo. Donde las familias tienen de todo, en algunas ocasiones, el excesivo bienestar y la mentalidad consumista, ha generado que los esposos vean en los hijos, más que un regalo, una amenaza a su bienestar y a sus posibilidades de consumo.

En la Misión, esta posición es sencillamente inaceptable, ya que aún cuando la persona es el fin, la familia es la célula principal para el desarrollo armónico de la personalidad. Está de acuerdo con una paternidad responsable por medio de una planeación consciente, pero nunca pondrá el valor y la dignidad de las personas en su procedencia étnica, económica, cultural o social.

El control del sector privado, en el sistema capitalista, por parte del sector público debe ser mínimo; se considera que si existe la libre competencia, la actividad económica se controlará a sí misma por la ley de la oferta y la demanda ; en la Misión la acción del Estado debe ser moderada pero eficaz; debe incentivar una sana competencia por medio de la regulación y aplicación de leyes fiscales que verdaderamente motiven y ayuden al empresario en la permanente formación y capacitación humana de los miembros de la empresa, así como en el desarrollo constante de negocios que evite los monopolios, oligopolios y promueva el crecimiento de la familia y de la sociedad. Asimismo, que busque la mayor difusión de la propiedad privada entre las personas, a fin de que se reduzca la distancia entre los numerosos pobres desesperados y la enorme riqueza de unos pocos.
En la Misión hay "una indisoluble unión de capital y trabajo en el que el capital potencia los alcances del trabajo como expresión natural, intrínseca y primigenia de la persona".

El socialismo, tampoco toma en cuenta las necesidades del ser humano y de la familia. Todo se supedita al Estado, niega y prohíbe la relación del hombre con su Creador. La persona se reduce a una mera pieza de la maquinaria estatal. Una pieza que pierde importancia y que se sacrifica por el Estado mismo sin llegar a reconocérsele el valor de su dignidad humana. Va en contra de la ley natural pues niega al hombre la posibilidad de poseer "algo" en propiedad privada.

El socialismo se basa en las ideas de Carlos Marx sobre el materialismo histórico en el que reducen al ser humano a su dimensión material y sintetiza toda su evolución social en una lucha constante de clases. Todas las formas del socialismo tienen como punto de referencia central la intervención estatal en la economía.

Según Marx «El amor cristiano no es capaz de transformar al mundo, ni da la energía necesaria para las reformas sociales. Ese se expresa en frases sentimentales, que no pueden suprimir las relaciones de hecho; adormece al ser humano como una tibia papilla sentimental. Al contrario, es necesario devolver al hombre la fuerza».

En la encíclica Rerum Novarum, León XIII, explica las razones por las cuales el socialismo es una filosofía equivocada en su pretensión de abolir la propiedad privada y transformarla en propiedad colectiva como única solución a la «pobreza». En ella declara que se empeora la situación de los obreros (...) cuando se les priva de la libertad y de sus beneficios, pues se les despoja de la esperanza y la facultad de aumentar los bienes familiares y de procurarse utilidades. Después de la caída del muro de Berlín, ninguno puede negar la trágica verdad de este juicio de la encíclica, de hace más de cien años. Sabemos que donde se practica el Socialismo se ha vivido un verdadero y propio capitalismo de Estado que ha acrecentado los dramas de la pobreza y de la alienación de las masas menos favorecidas.

Por lo anterior, se desprende que debemos superar la negligencia social de las empresas que nos ha llevado a la explotación de los más débiles, así como el intervencionismo asistencialista de los gobiernos socialistas que se han convertido en auténticas dictaduras sociales que conducen a la despersonalización del ser humano.

La Misión, considera al ser humano no sólo en su dimensión material sino, como se ha expuesto antes, en su totalidad, en lo material y en lo espiritual. Propone para su desarrollo integral la permanente formación humana, poniendo énfasis en su conocimiento interior, en su Trascendencia  que lo lleva hacia Dios y que contribuye al crecimiento de la sociedad, cosa que el socialismo ni considera.Hay ciertos puntos neurálgicos dentro de la filosofía que son ineludibles en el caso de que se quiera lograr un verdadero cambio en la persona, en su integración y desarrollo familiar, social y empresarial.

Ideales

No sólo se trata de que, como unos dicen, haga falta una mayor difusión de los elementos intrínsecos del sistema capitalista tales como capacitación, responsabilidad, ahorro, trabajo competente, capacidad de riesgo, potenciación de la gente pobre, marco jurídico-político estable, legalidad, confianza, estabilidad familiar, entre otros. Más bien, es preciso crear una síntesis de estos dos grandes ideales que produzca un nuevo orden económico y abrace a las dos tradiciones: una libre empresa que considere todas las dimensiones humanas y que se desenvuelve en forma democrática , pero con una responsabilidad social y espiritual Trascendente.
El Capitalismo sólo toma en cuenta las mejoras de la persona en relación con los factores económicos: "cuánto tienes cuánto vales", así como las exigencias políticas y sociales derivadas de los factores anteriores, pero no en cuanto a razonamientos "antropológicos" desplazando al "ser" por el "tener". Sigue la mecánica de la libre competencia, la ley de la oferta y la demanda, que no tiene factores de ajuste para evitar la acumulación de riqueza que se genera en pocas manos; en consecuencia, se llega a una indiferencia total de las necesidades del otro por centrarse en el ejercicio de la actividad humana carente de conciencia y responsabilidad. Es inmoral, la existencia de los desequilibrios económicos extremos existentes en la actualidad y que este sistema ha propiciado.

La Misión propone centrarse en el ejercicio de la actividad humana consciente y responsable que considera las necesidades y desarrollo integral del otro como las de sí. Dice sí, a la libre iniciativa privada para desarrollar actividades económicas pero no, a la acumulación inmoral, peligrosa e irresponsable de capital que se genera, en pocas manos. Considera que tanto el capital como el trabajo no pueden desligarse de la persona como lo hace el capitalismo.

En la Misión  el capital, entendido como inversión económica y activos, es muy importante, pero más importante es el capital "humano", su desarrollo y la familia en la que este capital se forma; en este sentido, el papel central de la empresa no sólo lo tiene el empresario sino todos los miembros que la componen y la mano de obra se realiza conforme al descubrimiento y aplicación de los talentos de cada uno.

"En la Misión se tiene un papel fundamental para el buen desarrollo de la sociedad. Pero también tiene una responsabilidad de formación y desarrollo para con sus trabajadores. Así mismo, trabajadores y directivos como equipo, como empresa tienen también una responsabilidad muy importante para con las mejoras en la sociedad y con los menos favorecidos".

 El ser humano no está al servicio del capital, éste es más bien un medio importante para el logro de los objetivos determinados según su ramo, su misión y propósito moral.

La actividad económica en el capitalismo aparece organizada y coordinada por la interacción entre consumidores y productores. Los consumidores pueden gastar como y cuando quieran sus ingresos para obtener la mayor satisfacción posible. Este principio, que se denomina "soberanía del consumidor", refleja que, en un sistema capitalista, los productores se verán obligados, debido a la competencia, a utilizar sus recursos de forma que puedan satisfacer la demanda de los consumidores; el interés personal y la búsqueda de sus beneficios les lleva a seguir esta estrategia a costa de lo que sea y por encima de quien sea. Esto nos dice claramente que el capitalismo nunca se pregunta si los bienes están dirigidos hacia la dignificación de la persona y de la familia, sino simplemente si éstos los consume o no.

Alternativas

Parece bastante claro que en un futuro el mundo estará gobernado y dirigido cada vez por menos personas. La globalización, las grandes empresas, los gobiernos organizados en bloques geopolíticos, nos van a llevar de forma irremediable hacia la concentración de poderes cada vez en menos manos. El  problema no sería tanto éste, lo que es un verdadero problema, es replantearnos si realmente queremos que esto pase, y si no, qué alternativas debemos impulsar sino en las manos de quien o quienes va a estar el mundo del futuro, de gente formada solamente en la parte humana y sin conciencia espiritual, o en gente con un profundo conocimiento de Dios, y que a través de Dios busquen servir al ser humano.

Cuando una empresa busca contratar a una persona, lo primero que hace es definir su perfil en base al puesto que va a ocupar. Debería de ser de Sentido Común que el mundo empezar a cuestionarse cuál debería de ser el perfil de los actuales y futuros dirigentes de nuestra sociedad.

La misión trabaja hacia dentro. Busca mejorar a la persona, mejorando su interior. Busca mejorar a la empresa mejorando su interior, su gente. Busca mejorar los gobiernos, mejorando su interior, su gente.

Es por ello que busca ser esa nueva alternativa de vida, que dé al mundo una salida al caos en que se encuentra; y una alternativa al posible conflicto mundial que se va a generar si no encontramos salida. 
Hasta ahora ni el capitalismo ni el socialismo ni mucho menos el Comunismo han sido una solución, para los problemas económicos y sociales de las sociedades que vivimos en este mundo. Antes bien, han sido incapaces de combatir la pobreza y de contribuir en el desarrollo verdadero de los pueblos...
Detrás del capitalismo y del socialismo hay una filosofía. El primero, concibe al ser humano como un ser libre con derecho a la propiedad privada y a la libre iniciativa laboral. El segundo, hace énfasis en el colectivo social como lo verdadero, importante y real.

Debemos reconocer que ambas doctrinas tienen aspectos positivos que no se pueden dejar de lado. Son éstos precisamente los que la Misión retoma y reorienta para hacerle frente a las necesidades humanas, pero va más allá puesto que es una filosofía que no se limita, en exclusiva a los seres humanos de fe, sino a todo ser humano de todo tiempo y de toda cultura sin identificarse con ninguna cultura en especial. Esto no quiere decir que no sea compatible con las cultura mismas, todo lo contrario, es capaz de impregnar a todas sin depender de ninguna. No se queda sólo en la parte económica y social, sino que abarca al hombre hasta su trascendencia contemplándolo así, en todos sus aspectos: material, físico y espiritual.

Salmo 136

“Un gran himno de alabanza que celebra al Señor en las múltiples y repetidas manifestaciones de su bondad  a lo largo de la historia de los seres humanos.”
"La historia de Israel está atravesada por momentos de alegría, de plenitud de vida, de conciencia de la presencia de Dios y de su salvación, pero también está marcada por episodios de pecado, por periodos de penosa oscuridad y de profunda aflicción. Y han sido muchos los adversarios de los que el Señor ha liberado a su pueblo". En el salmo se recuerdan estos acontecimientos, en especial el exilio en Babilonia, con la destrucción de Jerusalén, "cuando Israel parecía haber perdido todo, incluso su propia identidad, también la confianza en el Señor. Pero Dios se acuerda y libera. La salvación de Israel y de todos los hombres está ligada a la fidelidad del Señor, que recuerda. Mientras que el hombre olvida fácilmente, Dios permanece fiel: su memoria es el cofre precioso que guarda esa 'misericordia eterna' que canta nuestro salmo".

El salmo concluye recordando que Dios da alimento a todas las criaturas, "cuidando la vida y dando pan. En la plenitud de los tiempos, el Hijo de Dios se hace hombre para dar la vida, para la salvación de cada uno de nosotros, y se entrega como pan en el misterio eucarístico para hacernos entrar en su alianza que nos hace hijos. A tanto llega el amor bondadoso de Dios y la sublimidad de su 'eterna misericordia'". Para finalizar, el Papa recordó las palabras de San Juan en su primera carta, aconsejando a los fieles que las tengan siempre presentes en su oración: "Ved qué gran amor nos ha dado el Padre para ser llamados hijos de Dios, y lo somos verdaderamente".