No sólo se trata de que, como unos dicen, haga falta una mayor difusión de los elementos intrínsecos del sistema capitalista tales como capacitación, responsabilidad, ahorro, trabajo competente, capacidad de riesgo, potenciación de la gente pobre, marco jurídico-político estable, legalidad, confianza, estabilidad familiar, entre otros. Más bien, es preciso crear una síntesis de estos dos grandes ideales que produzca un nuevo orden económico y abrace a las dos tradiciones: una libre empresa que considere todas las dimensiones humanas y que se desenvuelve en forma democrática , pero con una responsabilidad social y espiritual Trascendente.
El Capitalismo sólo toma en cuenta las mejoras de la persona en relación con los factores económicos: "cuánto tienes cuánto vales", así como las exigencias políticas y sociales derivadas de los factores anteriores, pero no en cuanto a razonamientos "antropológicos" desplazando al "ser" por el "tener". Sigue la mecánica de la libre competencia, la ley de la oferta y la demanda, que no tiene factores de ajuste para evitar la acumulación de riqueza que se genera en pocas manos; en consecuencia, se llega a una indiferencia total de las necesidades del otro por centrarse en el ejercicio de la actividad humana carente de conciencia y responsabilidad. Es inmoral, la existencia de los desequilibrios económicos extremos existentes en la actualidad y que este sistema ha propiciado.
La Misión propone centrarse en el ejercicio de la actividad humana consciente y responsable que considera las necesidades y desarrollo integral del otro como las de sí. Dice sí, a la libre iniciativa privada para desarrollar actividades económicas pero no, a la acumulación inmoral, peligrosa e irresponsable de capital que se genera, en pocas manos. Considera que tanto el capital como el trabajo no pueden desligarse de la persona como lo hace el capitalismo.
En la Misión el capital, entendido como inversión económica y activos, es muy importante, pero más importante es el capital "humano", su desarrollo y la familia en la que este capital se forma; en este sentido, el papel central de la empresa no sólo lo tiene el empresario sino todos los miembros que la componen y la mano de obra se realiza conforme al descubrimiento y aplicación de los talentos de cada uno.
"En la Misión se tiene un papel fundamental para el buen desarrollo de la sociedad. Pero también tiene una responsabilidad de formación y desarrollo para con sus trabajadores. Así mismo, trabajadores y directivos como equipo, como empresa tienen también una responsabilidad muy importante para con las mejoras en la sociedad y con los menos favorecidos".
El ser humano no está al servicio del capital, éste es más bien un medio importante para el logro de los objetivos determinados según su ramo, su misión y propósito moral.
La actividad económica en el capitalismo aparece organizada y coordinada por la interacción entre consumidores y productores. Los consumidores pueden gastar como y cuando quieran sus ingresos para obtener la mayor satisfacción posible. Este principio, que se denomina "soberanía del consumidor", refleja que, en un sistema capitalista, los productores se verán obligados, debido a la competencia, a utilizar sus recursos de forma que puedan satisfacer la demanda de los consumidores; el interés personal y la búsqueda de sus beneficios les lleva a seguir esta estrategia a costa de lo que sea y por encima de quien sea. Esto nos dice claramente que el capitalismo nunca se pregunta si los bienes están dirigidos hacia la dignificación de la persona y de la familia, sino simplemente si éstos los consume o no.
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