martes, 3 de julio de 2012

Lucas 13, 21.

Nadie nunca a atribuído a hombre alguno poder sobre la muerte .Sólo Jesús vence a la muerte,  y que sencillez en la manera de hacerlo!. La madre represe"nta a la humanidad que lleva su condición dolorosa"Sufrirás por tus hijos, así se dijo despúes del primer pecado.La humanidad no puede sino acompañar a sus muertos.Entierra llorando asus jóvenes, pero es ella quien los sigue matando.Los mata con las guerras. Los mata cuando agota los recursos de la tierra,que deberían servir para prepararles porvenir mejor. Los mata espiritualmente al no enseñarles el amor y la entrega de sí.
!Feliz aquel que me encuentra y no se confunde conmigo!,Felices aquellos que no dudan de la salvación de Cristo despúes de ver los frutos de la evangelizació.Felices aquellos que no dicen que este camino es demaciado lento. El evangelio demuestra primero su fecundidad en su fuerza para levantar al ser humano. El que ha creído es una persona reconciliada. El que ha encontrado ha Cristo se ha descubierto a sí mismo y no será de los que pasan tan fácilmente de oprimido a aprovechador. Donde hay personas renovadas toda una colectividad toma conciencia de su realidad y se une en torno a tareas liberadoras.

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