lunes, 16 de mayo de 2016

Oeja

Jesús, Pastor de las ovejas, es también la puerta por donde entran las ovejas. Es la puerta por donde se entra, porque en Él comienza la vida; y es el Pastor de las ovejas, porque Él es el que custodia la vida que Él mismo otorga. Él es la puerta, porque Él es el comienzo; y Él es el Pastor, porque Él es el que guarda, el que protege, el que cultiva, el que conserva, el que hace florecer y fructificar la vida de quienes creemos en Él, de quienes no nos avergonzamos de llamarnos sus ovejas y de llamarle a Él nuestro Pastor. Jesús es la puerta, y cuando se entra por Jesús, cuando se llega a Él, cuando se saluda ese misterio y se acoge en el corazón, una vida nueva empieza. A Cristo se le nota que es la puerta verdadera, porque en su propuesta, porque en su oferta hay una donación sin límites, hay una amor sin límites, el amor que es manifiesto en la Cruz. Y ese amor es capaz de llegar al corazón de cada uno de nosotros, y uno llega a la conclusión de que si alguien ama así, esta sí es la puerta. La invitación es entrar por esa puerta, entrar al mundo de Jesús. Quizá ya usted sabe que Jesucristo es la verdadera puerta, quizá ya usted lo sabe; pero usted sigue dando vueltas en la puerta y no entra. A Mayra Rojas legusta tu publicaciòn,Lun 16 Mayo.

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