miércoles, 25 de mayo de 2016
Secreto
El secreto de Jesús, la intimidad con Jesús, es el misterio de la Cruz. Puede llamarse íntimo de Jesucristo el que comparte con Él, el que le entiende la vida, el que percibe la sabiduría de la Cruz.
Jesús distinguía entre los siervos y los amigos, como sabemos por aquel conocido texto de Juan: "A vosotros os llamo amigos, ya nos os llamo siervos" San Juan 15,15.
Ser amigo de Jesús, recibir la instrucción personalizada de Jesús, entrar en su misterio es entrar en un amor que llega hasta el extremo de la Cruz. Ese es el que puede decir que conoce a Jesucristo. Porque en realidad, conocer a fondo a una persona es conocer cuál es el amor que le mueve.
El amor que mueve a Jesucristo, entrar en su misterio, saber por qué obra como obra.
Entrar en su intimidad es describir un amor que llega hasta la Cruz.
Vamos a beber y a comer de ese amor en esta Eucaristía. Y que nuestros ojos puedan ser abiertos y que nuestros oídos estén atentos a Él.
Jesús infunde el Espíritu Santo, y dice el Evangelista Lucas: "Les abrió el entendimiento" San Lucas 24,31.
Que este amor sobreabundante del altar infunda el hálito del Espíritu, abra nuestro entendimiento y nos permita descubrir los tesoros de sabiduría de Cristo, como decía San Pablo; nos permita descubrir los tesoros de su amor, prendarnos de ese amor, vivir de ese mismo amor para ofrecernos también en Él al Padre, para la salvación
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario