
Lo ecológico surge como toma de conciencia por el ser humano de su relación con el ecosistema natural de la tierra, en tanto que esta constituye el contexto más próximo de su vida dentro del universo.

El ser humano, es espíritu-corpóreo; de ahí que entre él y los demás seres vivos de la tierra -plantas y animales- exista un contraste fundamental: únicamente el ser humano es persona y goza de la inalienable dignidad personal. El mundo, con sus dimensiones de espacio y tiempo -rico en lugares y paisajes distintos, enigmático por sus períodos diversos-, es hábitat para el hombre, el cual, a través de sus creaciones humanas, trata de hacer del planeta tierra, en el que él está, una casa en donde vivir dignamente y poder desarrollar su existencia. El hombre no se ha dado a sí mismo la tierra como medio de su vida, sino que esta se le ofrece como un don que debe custodiar y cultivar, que tiene que comprender y estudiar en sus leyes naturales. El ser humano con su razón y su corazón puede descubrir el sentido interno de la naturaleza, que, más allá del azar, apunta a un diseño inteligente del universo, para así potenciar el cosmos en su belleza, en su bondad y en su verdad, tratando de minimizar el caos como elemento que perturba a todos los seres vivos. de lo humano la naturaleza, los ecosistemas y el medio ambiente pueden ser considerados y tratados en su valor intrínseco.
Más todavía, se coloca de relieve que la ecología no es solamente una ciencia humana, sino también una ciencia sobre el hombre. Esto es algo que queda oscurecido en muchas ocasiones, de tal modo que la cuestión ecológica suele quedar reducida al ámbito de los ecosistemas y del medio ambiente. Sin embargo, también forma parte de la cuestión ecológica el ámbito de la vida natural del hombre, pues el cuerpo humano y la vida corpórea del ser humano -aunque no son equiparables a los organismos vivos de los vivientes no-humanos, porque el cuerpo del hombre es el cuerpo de un "yo", o sea, de una persona- conectan al ser humano con la naturaleza en una intimidad.
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