jueves, 7 de junio de 2012

Muéstrame, Señor, tus caminos, enséñame tus senderos. Guíame por el camino de tu fidelidad; enséñame, porque tú eres mi Dios y mi salvador, y yo espero en ti todo el día. El Señor es bondadoso y recto: por eso muestra el camino a los extraviados; él guía a los humildes para que obren rectamente y enseña su camino a los pobres. Todos los senderos del Señor son amor y fidelidad, para los que observan los preceptos de su alianza. El Señor da su amistad a los que lo temen y les hace conocer su alianza. "Muchos son los llamados y pocos los elegidos", porque sólo los elegidos serán los que tengan la capacidad de valorar y agradecer lo que Dios nos quiere entregar. Dios no excluye a nadie, Dios busca permanentemente la forma de hacer que la gente Crea por diferentes medios..., "pero el que no crea, ni aunque vea que los muertos resucitan creerá...". Por eso el conocimiento, junto con la oración, son tan importantes, porque son el camino, por el cual se e prende la luz que nos ilumina conforme vamos profundizando, cada vez con más claridad, en el entendimiento del verdadero por qué de la vida y la conciencia de cuál es la Verdadera Vida. El ser humano de hoy ve hacia el pasado y casi no puede creer la simplicidad de los conocimientos, conductas y herramientas de nuestros ancestros. Debemos esperar que los seres humanos del futuro también puedan hacer lo mismo, desde una plataforma más cercana a su origen, para que de esta forma, la evolución de los seres humanos sea la verdadera evolución, la evolución interior.

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