lunes, 26 de noviembre de 2012
Configura
Con ocasión del Sínodo de la Palabra el Papa Benedicto XVI proclamó la Exhortación Apostólica postsinodal Verbum Domini. Se destaca en ella la fecundidad de la exégesis histórica y se insiste en la necesidad de completar el acercamiento histórico con una exégesis teológica. Esta última requiere una interpretación del texto que tenga presente la unidad de toda la Escritura, la tradición viva de la Iglesia y la analogía de la fe. Los tres elementos no se deducen de los textos, sino que son convicciones de fe anteriores a la lectura, que la sostienen como una mirada verdaderamente teológica de la Biblia, la más adecuada a la naturaleza de las Sagradas Escrituras. Benedicto XVI advierte en Verbum Domini: “La falta de una hermenéutica de la fe con relación a la Escritura no se configura únicamente en los términos de una ausencia; es sustituida por otra hermenéutica, una hermenéutica secularizada, positivista, cuya clave fundamental es la convicción de que Dios no aparece en la historia humana. Según esta hermenéu- tica, cuando parece que hay un elemento divino, hay que explicarlo de otro modo y reducir todo al elemento humano. Por consiguiente, se proponen interpretaciones que niegan la historicidad de los elementos divinos”. Una lectura fideísta de la Biblia, que excluye la razón, en la práctica, elabora un sistema que se apoya sobre pocos versículos bíblicos y no escucha a Dios, sino a su propia ideología, abriéndose así camino para el fundamentalismo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario