lunes, 26 de noviembre de 2012

Sujeto

Cualquiera que se rebela, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a El .El alma humana está compuesta por un espíritu y por un cuerpo, en tu cuerpo físico habita tu espíritu (tu mente y tu corazón).Tu espíritu, como tu cuerpo, están sujetos a la ley de Dios.
Tu espíritu desea el bien pero por causa del pecado no puede agradar a Dios, y condenado a muerte, pide a Dios misericordia, pues la condena es irrevocable.

Dios que es la misericordia misma, instituye el Nuevo Pacto y envía a su propio Hijo a salvarte. Como te salva Jesucristo? Dios envía a su Hijo Emmanuel a vivir su vida en ti, para que haciéndose pecado, viniendo a tu carne y muriendo cada día junto contigo, el pueda vencer a tu viejo hombre, y formar al nuevo hombre. Quien es el nuevo hombre? es el Espíritu de Dios habitando en tu cuerpo carnal, mortal, terrenal.

Jesucristo no vino a salvar al viejo hombre, el vino a destruirlo y a formar en ti al nuevo. Entonces, tu espíritu, el que habita en el viejo hombre (tu mente y corazón) comienza progresivamente a ser revestido del nuevo hombre, al recibir la doctrina de Jesús (la mente de Cristo) y un nuevo hombre comienza a desarrollarse, eterno, incorruptible, hecho a la imagen y semejanza de Dios nuestro amado Padre.

Una figura de todo esto es el matrimonio, cuando un hombre y una mujer se juntan en matrimonio, hacen una sola carne y procrean un nuevo ser. Igualmente, cuando tu espíritu, el que habita el cuerpo de tu viejo hombre, recibe a Cristo hace un mismo Espíritu junto con El y un nuevo hombre el Espiritual nace. Entonces el mismo Espíritu que resucitó a Jesús el hijo de María, también en su momento te resucitará a ti, dándote un nuevo cuerpo, no el viejo cuerpo animal rejuvenecido, sino un nuevo cuerpo espiritual totalmente nuevo (en una futura resurrección), inmortal, glorioso y poderoso. Cuando tú escuchas  la palabra de Dios, la entiendes y crees, naces de nuevo, y en tu cuerpo corruptible, mortal, carnal, animal, conviven temporalmente los dos: vive tu viejo hombre, el gemelo mayor, el viejo Adán y vive también tu nuevo hombre, el gemelo menor, el nuevo Adán, El Cristo. El menor de acuerdo a todas las profecías, vencerá al mayor, vivirá para siempre  y heredará todas las cosas...el mayor morirá progresiva e irremediablemente causándote un gran sufrimiento…..

No hay comentarios:

Publicar un comentario