lunes, 7 de enero de 2013

Encuentro

A Zacarías, le dice que Juan “será grande delante del Señor” (Lc 1, 15). A María, le dice que Jesús “será grande” (Lc 1, 32), sin términos de comparación ni limitación. El epíteto “grande” es reservado para Dios en el Antiguo Testamento.  

A Zacarías le dice que Juan “será lleno del Espíritu Santo aun desde el vientre de su madre” (Lc 1, 15). Su concepción es el fruto del encuentro de Zacarías e Isabel (Lc 1, 23-24). A María, le dice que Jesús será concebido del Espíritu Santo: “El Espíritu Santo te cubrirá con su sombra” (Lc 1, 35), es Dios quien baja, es una nueva creación.  

Zacarías, en su cántico, expresa que Juan será “profeta del Altísimo” (Lc 1, 76). A María, le dice que Jesús será llamado “Hijo del Altísimo” (Lc 1, 32), “Hijo de Dios” (Lc 1, 35).
Juan Bautista tiene la misión de hacer “volver a los hijos de Israel al Señor su Dios” (Lc, 1, 16). Jesús tiene la misión de ser el rey mesiánico de un nuevo pueblo de Dios (Lc 1, 32-33), su pueblo.
 Que te despiertes cada mañana con la acción de gracias en tus labios y en tu corazón, reconociendo que todo es don, que todo es bendición (Sal 138, 1).

Hoy consagraré una a una las áreas de mi vida, le diré a Jesús que todo le pertenece a él, y le pediré que me enseñe a honrarlo con el modo en que administro cada cosa que me ha encargado.

Permite que el amor de Dios llene hoy tu vida. Ábrele tu corazón.
Como María, todo por Jesús y para Jesús.

No hay comentarios:

Publicar un comentario