domingo, 6 de marzo de 2011

Lucas 9,57

Como finalidad de motivar un camino de seguimiento, inspirado en el Evangelio de San San Lucas el “Cantor de la dulzura de Jesús”.
El seguimiento nos lleve a decir: señor te Seguiré adonde quiera que vayas, tratare de ser el buen samaritano que se interesa por su prójimo de manera especial a aquel que más lo necesite, tomando en cuenta la oración para que en nuestro llamado y caminar con Jesús pueda tener frutos favorables y visibles, es decir con nuestra propia vida.
Constrastando con la comprensión de Jesús hacia todo lo humano ,lo vemos aquí en una actitud muy exigente para el discípulo que lo quiere acompañar :él no puede perder su tiempo en la formación de seres humanos que no están dispuestos a dejarlo todo por el Evangelio.
El primero de esos admiradores de Jesús no se había fijado en la comodidad que lo tenía amarrado. Los apóstoles deben sentirse libres frente a los compromisos con su familia
Y con su ambiente . Dificilmente podrá uno pensar que es libre si no ha sentido
la ocasión de demostrarlo ,actuando en forma diferente a lo que su ambiente entiende y acepta. Ahora tenemos que olvidarnos de obligaciones sociales de toda clase,cosas buenas pero que se multiplican tanto como para que olvidemos lo único necesario. Los que viven se dedican preferentemente a las obras de evangelización que solamente ellos entienden.

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