Vengan a mí todos los que están fatigados y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen con mi yugo, y aprendan de mi, que soy sencillo y humilde de corazón, y encontrarán descanso para sus vidas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera.
Mateo 11, 28-30
“¡Feliz el hombre que soporta la prueba! Porque superada la prueba recibirá la corona de la vida que ha prometido el Señor a los que le aman”.
Santiago 1, 12
Dios eterno, Dios, creador de la tierra hasta sus bordes, no se cansa ni se fatiga; imposible escrutar su inteligencia. Que al cansado da vigor, y al que no tiene fuerzas la energía le acrecienta. Los jóvenes se cansan, se fatigan, los valientes tropiezan y vacilan, mientras que a los que esperan en Dios él les renovará el vigor, subirán con alas como de águilas, correrán sin fatigarse y andarán sin cansarse.”
Isaías 40, 28-31
“No te abandones a la tristeza, ni te atormentes con tus pensamientos. La alegría de corazón es vida para el ser humano, y la felicidad le alarga los días. Distrae tu alma y consuela tu corazón, aparta de ti la tristeza; pues la tristeza ha perdido a muchos, de ella no se saca ningún provecho. Envidia y malhumor acortan los días,”
Eclesiástico 30, 21-24
“En efecto, la tristeza según Dios produce un irreversible arrepentimiento para la salvación; más la tristeza del mundo produce la muerte. Mirad qué ha producido entre vosotros esa tristeza según Dios: ¡qué interés, qué disculpas, qué enojo, qué temor, qué añoranza, qué afán, qué escarmiento”.
2ª. Corintios 7, 10-11
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