jueves, 31 de mayo de 2012
Bautizados
La Iglesia se ha propuesto “alcanzar una comunidad de bautizados que viviendo su encuentro con Jesucristo, en una verdadera y continua actitud de conversión personal y comunitaria, busca la santidad. Una comunidad de discípulos misioneros, que evangelizan a los más alejados de la Iglesia, para llevarlos a Cristo Vida plena para todos los hombres”. El lema de la Misión es: “A ti te digo: La misión es ahora”.
Es la toma de conciencia, en todos los bautizados, que somos discípulos misioneros de Cristo, y, por tanto, tenemos el compromiso de formarnos y crecer en comunión.
Promover el conocimiento profundo de las experiencias, procesos y valores religiosos del pueblo de Dios, y la coherencia entre el testimonio de la caridad y la evangelización. (Nuestra reflexión acerca del camino de las Iglesias de América Latina y el Caribe, tiene lugar en medio de luces y sombras de nuestro tiempo… Hemos recibido dones inapreciables que nos ayudan a mirar la realidad como discípulos misioneros de Jesús) (DA 100).
En este campo, la Iglesia se ha propuesto conocer y estudiar la realidades , en sus distintos campos: Clero, Vida Consagrada, Educación y Cultura, Movimientos y Asociaciones Laicales, nuevas comunidades o grupos y otros, con una matriz común para detectar las tendencias y sus causas. Se hará luego una interpretación de los resultados y se formularán las líneas pastorales que pueden impulsar la Gran Misión.
La formación de discípulos misioneros, que sean agentes dinamizadores del proceso evangelizador, se fomenta una formación kerigmática, integral y permanente que, impulse una espiritualidad de la acción misionera, teniendo como eje la vida plena en Jesucristo, de modo que desde ese eje las comunidades, organizaciones, asociaciones y movimientos eclesiales se pongan en estado de misión permanente, a fin de llegar los sectores más alejados de la Iglesia, a los indiferentes y no creyentes de nuestra sociedad.
Conscientes de la necesidad que tiene nuestra sociedad de conocer al Señor Jesucristo, se destaca en todo momento que la Vida plena en Cristo es una fuente de renovación espiritual y que nos invita a desarrollar actitudes de servicio a la sociedad y a las personas para que puedan crecer en humanidad y en su fe cristiana haciendo presente a Dios en medio del mundo donde ellos están presentes.
miércoles, 30 de mayo de 2012
Admirablemente
En el «sí» fiel de Dios se injerta el «amén» de la Iglesia que resuena en cada acción de la liturgia: «amén» es la respuesta de la fe que siempre cierra nuestra oración personal y comunitaria, y que expresa nuestro «sí» a la iniciativa de Dios. A menudo respondemos como una costumbre con nuestro «amén»en la oración, sin comprender el significado profundo. Este término viene de 'aman, que en hebreo y en arameo significa «estabilizar», «consolidar» y, por tanto,«estar seguro»,«decir la verdad». " Si nos fijamos en las Escrituras, vemos que este «amén» se dice al final de los salmos de bendición y de alabanza, como, por ejemplo, el salmo (41,13-14):«En cuanto a mí, me mantendrás en mi inocencia, me admitirás por siempre en tu presencia. ¡Bendito sea Yahvé, Dios de Israel, desde siempre y hasta siempre! ¡Amén!¡Amén!» . O, expresa lealtad a Dios, cuando el pueblo de Israel regresa lleno de alegría del exilio de Babilonia y dice su «sí», su «amén» a Dios y a su Ley. En el Libro de Nehemías se relata que después de este retorno, «Esdras abrió el libro (de la Ley), a los ojos de todo el pueblo pues estaba más alto que todo el pueblo y al abrirlo, el pueblo entero se puso en pie. Esdras bendijo al Señor, Dios grande; y todo el pueblo, alzando las manos, respondió: ‘¡Amén!¡Amén!’»
La Congregación para la Doctrina de la Fe se ocupa de las materias vinculadas a la promoción y tutela de la doctrina de la fe y la moral, y es competente, además, para el examen de otros problemas relacionados con la disciplina de la fe, como los casos de pseudo-misticismo, supuestas apariciones, visiones y mensajes atribuidos a un origen sobrenatural. Cumpliendo esta delicada tarea confiada al Dicasterio, hace más de treinta años fueron preparadas las Normae de modo procedendi in diudicandis presumptis apparitionibus ac revelationibus. El documento, examinado por los Padres de la Sesión Plenaria de la Congregación, fue aprobado por el siervo de Dios, su santidad el papa Pablo VI el 24 de febrero de 1978 y emanado por el Dicasterio el día 25 de febrero de 1978. En aquel tiempo las Normae fueron enviadas y dadas a conocer a los Obispos sin que se realizase una publicación oficial, en consideración a que se dirigen principalmente a los Pastores de la Iglesia.
2. Como es sabido, con el pasar del tiempo el Documento, en más de una lengua, ha ido publicándose en algunas obras sobre la materia, pero sin la autorización previa de este Dicasterio, competente en la materia. Es necesario reconocer que los principales contenidos de estas importantes medidas normativas son hoy de dominio público. Por lo tanto, la Congregación para la Doctrina de la Fe ha considerado oportuno publicar las mencionadas normas, proveyéndolas de una traducción a las principales lenguas.
3. La actualidad de la problemática sobre las experiencias ligadas a los fenómenos sobrenaturales en la vida y misión de la Iglesia también ha sido notada recientemente por la solicitud pastoral de los obispos reunidos en la XII Asamblea Ordinaria del Sínodo de Obispos sobre la Palabra de Dios, en octubre de 2008. Tal preocupación ha sido recogida por el santo padre Benedicto XVI en un importante pasaje de la Exhortación Apostólica Post-sinodal Verbum Domini, insertándola en el horizonte global de la economía de la salvación. Me parece oportuno recordar aquí la enseñanza del sumo pontífice, que debe acogerse como invitación a brindar una oportuna atención a los fenómenos sobrenaturales a los cuales se refiere también la presente publicación:
«De este modo, la Iglesia expresa su conciencia de que Jesucristo es la Palabra definitiva de Dios; él es “el primero y el último” (Ap 1,17). Él ha dado su sentido definitivo a la creación y a la historia; por eso, estamos llamados a vivir el tiempo, a habitar la creación de Dios dentro de este ritmo escatológico de la Palabra; “la economía cristiana, por ser la alianza nueva y definitiva, nunca pasará; ni hay que esperar otra revelación pública antes de la gloriosa manifestación de Jesucristo nuestro Señor (cf. 1 Tm 6,14; Tt 2,13)” (Dei Verbum, n. 4). En efecto, como han recordado los Padres durante el Sínodo, la “especificidad del cristianismo se manifiesta en el acontecimiento Jesucristo, culmen de la Revelación, cumplimiento de las promesas de Dios y mediador del encuentro entre el hombre y Dios. Él, 'que nos ha revelado a Dios' (cf. Jn 1,18), es la Palabra única y definitiva entregada a la humanidad”
Teniendo presente todo esto, el Santo Padre Benedicto XVI destaca:
«El Sínodo ha recomendado “ayudar a los fieles a distinguir bien la Palabra de Dios de las revelaciones privadas” (Propositio 47), cuya función “no es la de... 'completar' la Revelación definitiva de Cristo, sino la de ayudar a vivirla más plenamente en una cierta época de la historia” (Catecismo de la Iglesia Católica, 67). El valor de las revelaciones privadas es esencialmente diferente al de la única revelación pública: ésta exige nuestra fe; en ella, en efecto, a través de palabras humanas y de la mediación de la comunidad viva de la Iglesia, Dios mismo nos habla. El criterio de verdad de una revelación privada es su orientación con respecto a Cristo. Cuando nos aleja de Él, entonces no procede ciertamente del Espíritu Santo, que nos guía hacia el Evangelio y no hacia fuera. La revelación privada es una ayuda para esta fe, y se manifiesta como creíble precisamente cuando remite a la única revelación pública. Por eso, la aprobación eclesiástica de una revelación privada indica esencialmente que su mensaje no contiene nada contrario a la fe y a las buenas costumbres; es lícito hacerlo público, y los fieles pueden dar su asentimiento de forma prudente. Una revelación privada puede introducir nuevos acentos, dar lugar a nuevas formas de piedad o profundizar las antiguas. Puede tener un cierto carácter profético (cf. 1 Ts 5,19-21) y prestar una ayuda válida para comprender y vivir mejor el Evangelio en el presente; de ahí que no se pueda descartar. Es una ayuda que se ofrece pero que no es obligatorio usarla. En cualquier caso, ha de ser un alimento de la fe, esperanza y caridad, que son para todos la vía permanente de la salvación. (Cfr. Congregación para la Doctrina de la Fe, El mensaje de Fátima, 26 de Junio de 2000: Ench. Vat. 19, n 974-1021)»
4. Es viva esperanza de esta Congregación que la publicación oficial de las Normas sobre el modo de proceder en el discernimiento de presuntas apariciones y revelaciones pueda ayudar a los Pastores de la Iglesia Católica en su empeño para la exigente tarea del discernimiento de las presuntas apariciones y revelaciones, mensajes y locuciones o, más en general, fenómenos extraordinarios o de presunto origen sobrenatural. Al mismo tiempo desea que el texto pueda ser útil a los teólogos y expertos en este ámbito de la experiencia viva de la Iglesia, que hoy reviste una cierta importancia y requiere de una reflexión más profunda.
Alcanzado
Nuestra vida y nuestro camino a menudo están caracterizados por dificultades, incomprensiones, por sufrimientos. Todos lo sabemos. En la relación de fidelidad con el Señor, en la oración constante, diaria, también nosotros podemos, en realidad, sentir el consuelo que viene de Dios. Esto fortalece nuestra fe, porque nos hace experimentar de forma concreta el «sí» de Dios al ser humano, a nosotros, a mí, en Cristo; hace sentir la fidelidad de su amor, que llega hasta el don de su Hijo en la cruz. San Pablo afirma: «Porque el Hijo de Dios, Cristo Jesús, a quien les predicamos Silvano, Timoteo y yo, no fue sí y no; en él no hubo más que «sí». Todas las promesas hechas por Dios han tenido su sí en El; y por eso decimos por El «Amén» a la gloria de Dios» (2 Co. 1,19-20). El«sí»de Dios no se reduce, no va entre el«sí» y el«no», sino que es un simple y seguro«sí». Y a este«sí»respondemos con nuestro«sí», con nuestro«amén», y así estamos seguros del «sí» de Dios.
La fe no es principalmente acción humana, sino don gratuito de Dios, que tiene sus raíces en su lealtad, en su «sí», que nos hace comprender cómo vivir nuestras vidas amándolo a El y a los hermanos. Toda la historia de la salvación es una revelación progresiva de esta fidelidad de Dios, a pesar de nuestras infidelidades y de nuestros rechazos, con la certeza de que «¡los dones y el llamado de Dios son irrevocables!», como dice el Apóstol en la Carta a los Romanos (11, 29).
El modo de actuar de Dios muy diferente del nuestro, nos da consuelo, fortaleza y esperanza, porque Dios no retira su«sí». De frente a los conflictos en las relaciones humanas, a menudo familiares, estamos inclinados a no perseverar en el amor gratuito, que cuesta esfuerzo y sacrificio. Dios no se cansa con nosotros, nunca se cansa de ser paciente con nosotros y con su inmensa misericordia nos precede siempre, viene a nuestro encuentro antes, es absolutamente confiable su «sí».
En el evento de la Cruz nos muestra la medida de su amor, que no calcula y que no tiene medida. San Pablo escribe en la Carta a Tito:«Mas cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador y su amor a los hombres» (Tt. 3,4). Debido a que este «sí» se renueva cada día con«el que nos ungió, y el que nos marcó con su sello y nos dio en arras el Espíritu en nuestros corazones» (2 Co. 1,21b-22).
Es el Espíritu Santo el que hace constantemente presente y vivo el «sí» de Dios en Jesucristo y crea en nuestro corazón el deseo de seguirlo para entrar totalmente, un día, en su amor, cuando recibiremos una morada no hecha con manos humanas en los cielos. No hay ninguna persona que no sea alcanzada e interpelada por este amor fiel, capaz de esperar incluso por aquellos que siguen respondiendo con el «no» del rechazo o del endurecimiento del corazón. Dios nos espera, nos busca siempre, quiere acogernos en la comunión con sí para darnos a cada uno de nosotros plenitud de vida, de esperanza y de paz.
Extraordinario
Pablo trata de ver la oración cristiana como un verdadero encuentro personal con Dios Padre, en Cristo, por medio del Espíritu Santo. En este encuentro se entabla un diálogo el«sí»fiel de Dios y el«amén»confiado de los creyentes. Se destaca esta dinámica, deteniédonos en la Segunda Carta a los Corintios. San Pablo envía esta carta apasionada a una Iglesia que ha cuestionado reiteradamente su apostolado, y él abre su corazón para que los beneficiarios tengan la garantía de su lealtad a Cristo y al Evangelio. La Segunda Carta a los Corintios comienza con una de las oraciones de bendición más elevadas del Nuevo Testamento. Dice:«¡Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre misericordioso y Dios de toda consolación, que nos consuela en todas tribulación nuestra, para poder nosotros consolar a los que están en toda tribulación, mediante el consuelo con que nosotros somos consolados por Dios»(2 Co. 1,3-4).
Pablo vive en gran tribulación, son muchas las dificultades y las tribulaciones que tuvo que pasar, pero sin ceder al desaliento, sostenido por la gracia y por la cercanía del Señor Jesucristo, por el cual se convirtió en apóstol y testigo entregando en sus manos toda su existencia. Precisamente por esta razón, Pablo comienza esta carta con una oración de bendición y acción de gracias a Dios, porque no hubo momento de su vida como apóstol de Cristo, en el que no hubiera sentido el apoyo del Padre misericordioso, del Dios de todo consuelo. Ha sufrido terriblemente, lo dice en esta carta, pero en todas estas situaciones, en las que parecía no haber una salida, recibió el consuelo y el consuelo de Dios. Por anunciar a Cristo también sufrió persecución, hasta ser encerrado en la cárcel, pero siempre se ha sentido interiormente libre, animado por la presencia de Cristo y deseoso de proclamar la palabra de esperanza del evangelio. Desde la cárcel, le escribe así a Timoteo, su fiel colaborador. Encadenado escribe:«La Palabra de Dios no está encadenada. Por esto todo lo soporto por los elegidos, para que también ellos obtengan la salvación que está en Cristo Jesús con la gloria eterna»(2 Tm. 2,9b-10). En su sufrimiento por Cristo, experimenta el consuelo de Dios y escribe:«Pues, así como abundan en nosotros los sufrimientos de Cristo, igualmente abunda también por Cristo nuestra consolación»(2 Co. 1,5).
En la oración de bendición, que introduce la Segunda Carta a los Corintios domina entonces, junto al tema de la aflicción, el tema del consuelo, que no debe interpretarse solo como un simple consuelo, sino sobre todo como un estímulo y exhortación a no dejarse vencer por la tribulación y las dificultades. La invitación es a vivir cada situación unida a Cristo, que carga sobre sí todo el sufrimiento y el pecado del mundo para traer luz, esperanza, redención. Jesús nos capacita para consolar a la vez a quienes están en cualquier tipo de tribulación. La profunda unión con Cristo en la oración, la confianza en su presencia, nos llevan a la disponibilidad de compartir los sufrimientos y las aflicciones de los demás. Pablo escribe:«¿Quién desfallece sin que desfallezca yo? ¿Quién sufre escándalo sin que yo me abrase?»(2 Co. 11,29). Este intercambio no surge a partir de una simple benevolencia, ni solo por la generosidad humana o de un espíritu de altruismo, sino que surge del consuelo del Señor, por el firme apoyo de«una fuerza tan extraordinaria que es de Dios y no de nosotros»(2 Co. 4,7).
martes, 29 de mayo de 2012
Mística
La solemnidad de Pentecostés nos recuerda, año tras año, el envío del Espíritu Santo sobre los apóstoles y primeros discípulos de Jesús. Acontecimiento que constituye la fuerza y el “alma” que impulsa permanente el peregrinar evangelizador de la Iglesia. Este nuevo pueblo de Dios no surgió por consensos humanos, ni por el impulso de una mística ideológica, como tampoco fue fruto de privilegios de raza o nación. Su origen está en la cruz, en el costado abierto de su Señor.
Ella es, ante todo, el misterio del amor de Dios a los seres humanos. Es el cuerpo de Cristo encarnado en la historia, que camina entre “consolaciones divinas y persecuciones de los seres humanos” (s. Agustín), hasta que vuelva su Redentor. Por ello la Iglesia es visible y espiritual, divina y humana, santa y compuesta de pecadores. Su ser y misión se descubren únicamente desde el amor que nace de la fe en Jesucristo, Hijo de Dios vivo. Cuando falta este anhelo, todo queda reducido a mera estructura de poder. Por eso, frente el déficit de eclesialidad que sufrimos en el catolicismo, hace falta intensificar el amor y la pasión por la Iglesia, el sentirse orgulloso de ser miembro de ese cuerpo, de vivir y morir como un hijo en el seno de esta Santa Madre.
Nadie duda de que los tiempos que corren sean buenos. Nunca ha habido épocas ideales, siempre han existido“el trigo y la cizaña”, los creyentes y los adversarios de la religión. En la actualidad, el cristianismo es la religión más perseguida del planeta. La Iglesia Católica sufre en su carne, en tantos países, el desprecio de su derecho a la libertad religiosa, llegando en algunos casos a producirse el triste fenómeno de la cristofobia.
Sin embargo, los enemigos no están únicamente fuera. También el “humus de Satanás” (Pablo VI) se ha filtrado en el seno de nuestras comunidades, produciendo una secularización de la vida cristiana, donde el disenso interno hace mella a todos los niveles. Se está tensando “la túnica inconsútil”, y los extremismos de uno y otro signo quieren convertirse en paladines de la autenticidad. Mientras, los hostiles a la Iglesia se frotan las manos, viendo como los católicos se pelean entre sí. La gente sencilla, de fe, ve con asombro los escándalos de diversos tipos. La ignorancia religiosa crece día a día en todos los sectores. Diríamos en palabras del próximo nuevo Doctor de la Iglesia: “muchos son los frentes y muy gastada está la cristiandad” (S. Juan de Ávila).
Estas “turbulencias”, internas y externas, que afronta la nave de Pedro sólo se superan recuperando la primacía de Dios en la vida de los cristianos, sobre todo a la hora de organizar las estructuras pastorales. Con razón dijo en su día el Cardenal Ratzinger: “lo que necesitamos no es una Iglesia más humana, sino una Iglesia más divina; sólo entonces será también verdaderamente humana”. No se evangeliza acomodándose a la mentalidad del mundo, sino siendo luz, sal y fermento en medio de la sociedad que nos ha tocado vivir. El mero cambio de las organizaciones, sin la transformación de las personas, conduce a la predicación de un evangelio descafeinado y a una Iglesia sin solidez.
La verdadera reforma de la Iglesia es desde dentro hacia fuera. Nace de un corazón convertido a Jesucristo y de una mente bien formada. Los santos y los mártires son los artífices de la auténtica reforma. Si el sarmiento no está unido a la vid, no puede dar frutos, pero la Viña no es propiedad de aquéllos que se sienten seguros y poderosos, sino únicamente de Dios. Es Él quien en cada momento la cuida, la protege y manda obreros para que trabajen en ella. En estos tiempos de profundos cambios, el Señor no ha abandonado a su Iglesia. Ha puesto al frente de ella a Benedicto XVI, un Papa sabio y santo, que nos muestra dónde encontrar la Verdad y en qué consiste lo esencial de la fe en Jesucristo. “La condición previa de esta nueva “reevangelización” es que sepamos qué es lo esencial de la fe católica…
martes, 22 de mayo de 2012
Materna
Benedicto XVI, afirma que:María está tan unida al gran misterio de la Iglesia que Ella y La Iglesia son inseparables, como lo son Ella Y Cristo. María refleja a la Iglesia,la anticipa en toda su persona y en medio de todas las turbulencias que afligen a la Iglesia sufriente y doliente,Ella sigue siendo siempre estrellla de salvación.Ella es su verdadero centro ,del que nos fiamos aunque muy a menudo su periferia pesa sobre nuestra alma. María inmaculada,encontramos la esencia de la Iglesia de un modo no deformado.De Ella debemos aprender a convertirnos nosotros mismos en "almas eclesiales" así lo expresaban los Padres para poder presentarnos también nosotros ,según
la palabra de San Pablo,inmaculados"delante del Señor ,tal como El nos quiso desde el principio(Col, 1,21;Ef 1,4)
La figura de María ante nosotros no basada en milagros o apariciones no exaltada hasta la frontera del mito por un amor desmedido.No aislada del conjunto de la humanidad que forma parte, sino como la mujer recia y materna del Evangelio, indisolublemente unida a Cristo,llena del Espíritu Santo, miembro de la comunidad eclesial, modelo de las mejores virtudes cristianas. Aparece ante nosotros, María como la Virgen que cree,que ora ,ofrece y ama. Meditamos con el fin de acercarnos a Cristo acompañados por su Madre.
En la Anunciación,María, abierta a Dios acoge a Cristo antes con su fe, como el Verbo Y La palabra de Dios,con su propio cuerpo."Prque ha creído recibe la alabanza de su prima Isabel. Porque cree guarda todas las cosas en el corazón,porque cree sigue a Jesús dentro del grupo de los discípulos (Mt.12,46);y porque cree,el mismo jesús la proclama dichosa (Luc.11,28)
En la contemplación de María que cree y escucha, también la Iglesia valora cada vez más la escucha de la Palabra de Disos y aprende a ser discípula tratando de leer el mensaje de Dios y a escucharlo cada día.
Los diversos momentos de María en el Evangelio responden a la iniciativa de Dios a la oración personal y comunitaria:oración de alabanza en el Magnificar,oración de súplica
en Caná,oración contemplativa en el Templo de Jerusalén,y Oración comunitaria en espera del Espíritu Santo.María mujer de la caridad, mujer que ama.Sentida así por el pueblo cristiano cuando ha acudido a Ella en busca de consuelo,apoyo y esperanza.
viernes, 18 de mayo de 2012
Marco
Tenía que parecerse en todo asus hermanos,para ser sumo sacerdote compasivo y fiel(Hb2,17)
Compartiendo hasta las últimas concecuencias nuestra condición humana.En este marco de luz la Iglesia celebra la vida consagrada,quienes han entregado para siempre su existencia a Cristo por la venida del Reino de Dios, siendo invitados a renovar su "si",a la especial vocación recibida.También la comunidad eclecial redescubre la riqueza del testimonio profético de la vida consagrada en la variedad de carismas y dones.Con alabanza y acción de gracias por este don,oramos porque Cristo les llama a configurarse cada vez más,El que por amor se hizo obediente,en el seguir anunciando y promoviendo el Reino de Dios.
Esto de ser misioneros,es el más caro derecho,nuestra más dulce obligación, nuestro más sagrado deber. Misioneros con El,por El y en El.
El impulso hacia la acción nace de necesidades que piden ser satisfechas y valores que piden ser poseídos, es dinamismo motivacional.Nadie escapa de esta realidad:toda accción
tiene un contenido y todo lo que hacemos está orientado hacia un fin mediato o inmediato"los agentes motivadores son los que ponen en marcha la voluntady la hacen realidad ,fácil,capaz de superar las dificultades,frenos cansancios propios, de ese esfuerzo.Motivación,es ver la meta como algo grande positivo,estar motivado es una representación de la meta la cual arrastra a la acción. También el dinamismo de la gracia injerta en esta estructura psicológica humana enriqueciéndola y potenciándola.
Preventivo
Las creencias y valores son las ideas que identifican, definen y guían las actividades del carisma Salesiana en el campo de la comunicación. El término comunicación hace referencia a las personas involucradas en relaciones interpersonales y de grupo, pero también a un entorno cultural y social que involucra a todo aquel que forma parte de una red, entorno en el que intervienen de manera considerable diversas herramientas y tecnologías. La palabra comunicación tiene propios valores como la reciprocidad y la participación en el dar y recibir. Es el porqué se puede decir que todo el que está involucrado en el proceso de comunicación es sujeto de la comunicación 'social'. La persona humana es un ser en comunicación, en diálogo, un ser para los otros, condición y posibilidad de todo acto comunicativo. Todos somos comunicadores, aunque no todos seamos comunicadores profesionales. Una verdadera y efectiva comunicación humana es un proceso de relaciones humanas que, además de transmitir mensajes claros, es capaz de generar:"La aportación original que podemos ofrecer nosotros a la causa de la educación se llama Sistema Preventivo", el cual está en el núcleo del entorno comunicativo. "De hecho, en la mente de Don Bosco y en la tradición salesiana, el Sistema Preventivo tiende a identificarse cada vez más con el espíritu salesiano: es pedagogía a la vez que pastoral y espiritualidad que asocia a educadores (como individuos y como comunidad) y destinatarios en una única experiencia dinámica, en contenidos y métodos, con actitudes y comportamientos de características netamente peculiares". La comunicación salesiana se caracteriza por el Sistema Preventivo… … que difunde los valores del espíritu salesiano como son el impulso apostólico, el sentido de Dios y de Iglesia, la predilección por los jóvenes, el espíritu de familia, el optimismo y la alegría, el sentido práctico, la creatividad y la flexibilidad, el trabajo y la templanza, y la práctica misma del Sistema Preventivo -una forma de 'asistencia' formada por razón, religión y amabilidad. Estas características en conjunto representan el perfil ideal y deseable del educador salesiano.
Interpretación
El diálogo, en lugar de un "método" para llevar a cabo la misión salesiana, es la "manera" de hacerlo. Y si hay un "diálogo de acción" que nos lleva a buscar formas concretas de cooperación de buena fe ", como se aplica a nuestras ideas religiosas [y carismático la tarea de promover el desarrollo humano integral, trabajando por la paz, la justicia y la salvaguardia de la la creación, "debemos centrar como educadores, especialmente en el" diálogo de vida ", que significa simplemente" vivir al lado del otro y aprender el uno del otro con el fin de crecer en la comprensión mutua y el respeto mutuo ".
El diálogo se convierte en anuncio:. "Dos maneras de implementar la misión de la Iglesia" Nos damos cuenta de como creyentes y como educadores: un diálogo con otros creyentes y testigos imitar a Cristo "en su preocupación y compasión por uno al otro y respetando la libertad de la persona ". En un mundo marcado por el pluralismo religioso, para proclamar su fe tiene nuevas resonancias, todavía explorando, entregados por completo a Dios, caminar en la dirección del Padre que tiene la gente de fe y cultura muchos, colocándolos en el centro de nuestras preocupaciones, escuchar a ellos, la apropiación de los problemas que los aquejan y la búsqueda de las respuestas que dan sentido a nuestra historia compartida.
Mientras que los eventos de la globalización y el diálogo interreligioso que ahora están cuestionando la misión salesiana "desde afuera", es decir, provienen del cambio en el paradigma cultural actual, me parece darse cuenta de la Congregación un fenómeno muy preocupante, que puede poner en riesgo lo inevitable la responsabilidad que tenemos para la inculturación del carisma salesiano en favor de los jóvenes mediante la educación y la evangelización. Registro, aquí y allá entre los hermanos, una resistencia más o menos consciente, a veces, la incapacidad de acercarse con simpatía declarada, para iluminar con la penetración, el resultado del estudio, y una cordial bienvenida a nuevas formas de expresión que caracterizan a la juventud de hoy, no menos que las experiencias colectivas que dan forma a sus "espectaculares" estilos de vida, es decir, aquellas experiencias que por lo general dicen que en su tiempo libre, a menudo en los márgenes de las instituciones sociales habitual.
Los frutos de un profundo cambio cultural en el que estamos inmersos en nuestro Occidente, la interpretación de la realidad, más parecido a la historia de carácter estable mutante, y la reclamación de la persona que ve y quiere como un valor absoluto, en constante búsqueda de sí mismo , municiando una libertad casi ilimitada para experimentar y orgullosos de su autonomía personal. En este contexto, los jóvenes - la mitad de la población mundial es menor de 20 años - se convierten, por desgracia, más víctimas que los protagonistas. Desarraigados y separados de referencias sólidas, se ven obligados a, por sí mismos, buscar su propia identidad personal y la necesidad de elegir un camino de acción. No están en la sociedad, ya menudo ni siquiera en la Iglesia, la adopción de modelos, objetivos atractivos que deben alcanzarse e, incluso, guías confiables para que se aproxima, sobre todo porque la familia está ausente o en bruto, mientras que la escuela es la fecha muestra el mundo y la juventud ineficaz en metodologías educativas y de instrucción.Como siempre, disfrutar de más de una libertad sin reglas y sin horizontes, inmerso en un clima cultural de cada vez más complejo y confuso, participativa y, a veces arrastrados por un mercado de múltiples y los diversos valores religiosos y morales, se ven obligados a "inventar su propia vida sin un manual de instrucciones".
Se ilustra esta situación cuando, hablando de nuevas fronteras: "Reconocemos también las expectativas de los jóvenes espiritual y culturalmente pobres, afirmando nuestro compromiso: los jóvenes que han perdido el sentido de la vida, privados de afecto por la inestabilidad de familia, desilusionado y se desinfla por la mentalidad consumista, indiferente a la religión, no motivado por la permisividad, el relativismo ético, la difundida cultura de la muerte ".
Fermentar
La soledad emocional no es la única, ni la forma más amplia de la pobreza existencial, en la que están los jóvenes de hoy. La inmensa mayoría de los que habitan en el llamado "tercer mundo" sabe que la privación económica, la familia pobre, las desventajas raciales, culturales y educativos, preparados para el trabajo, el abuso infame de terceros, el abuso como mano de obra, el cierre de los horizontes que ahoga la vida, adicciones varias y otras diversiones sociales.
El mapa actual de la desorientación juvenil es una imagen tan sombría que llama a la conversión urgente de la compasión no ( Mc 6,34. 8:2-3) menos de la acción ( Mc 6,37, 8,4 -5), porque todos sentimos que se les envíe "señales y testigos del amor de Dios". Sólo una simple lista de situaciones para comprender la urgencia del momento:
El contexto, dramático, de las heridas del mundo de los jóvenes, que los salesianos no puede dejar de ser, como Don Bosco ", de la mano de los jóvenes, porque tenemos confianza en ellos, en su deseo de aprender, estudiar, salir de la pobreza, teniendo en manos el propio futuro ... Estamos en el lado de los jóvenes, porque creemos en el valor de la persona, la posibilidad de un mundo diferente, y sobre todo el gran valor de la labor educativa. " Tal desgracia le solicite nuestras conciencias: "Antes que sea demasiado tarde salvemos a los jóvenes, el futuro del mundo".
"Si la Iglesia quiere seguir siendo fiel a su misión de sacramento universal de salvación, debe aprender las lenguas de los hombres y mujeres de toda edad, etnia y lugar. Y nosotros salesianos, en particular, debe aprender y utilizar el lenguaje de los jóvenes. [...] En el fondo es un problema de comunicación de la inculturación del Evangelio en las realidades sociales y culturales;. un problema de educación en la fe a las nuevas generaciones " El esfuerzo de la inculturación, la visión Salesiana de la vida en el mundo de hoy debe incluir necesariamente en su orden el nuevo continente digital, que no es una realidad meramente instrumental, en realidad se forma nuevos códigos culturales, y si bien es cierto que crea posibilidades sin precedentes para la interacción comunicativa, también ha peligro hasta el momento desconocido.
El término "continente digital" es una feliz intuición del Papa Benedicto XVI, expresó en su mensaje para la Jornada de las Comunicaciones de 2009, en un contexto en el que instó a los jóvenes para evangelizar a sus compañeros.
Una imagen bíblica que nos puede ayudar a entender lo que la inculturación del carisma en el continente digital. Lo encontramos en Mateo 13.33 (13.20 a 21 y Lucas): ". De manera que los fermentos todo" a la mujer que "esconde" la levadura en tres medidas de harina ¿Qué significa "fermentar" el continente digital? Se trata de una simple imagen, sino que expresa
Evocan
Las lecturas de la Palabra de Dios evocan el misterio de la Ascensión del Señor. La primera lectura de los Hechos de los apóstoles nos narra la última aparición del Señor a sus discípulos antes de subir a los cielos. Del mismo modo el pasaje del Evangelio de san Marcos nos recuerda el último encuentro de Jesús resucitado con sus apóstoles, al término del cual Jesús es elevado al cielo donde está sentado a la derecha del Padre. El Apóstol por su parte, en la carta a los Efesios, valiéndose de una referencia de un salmo sobre "el subir al cielo", nos habla de la subida al cielo de Jesús desde donde nos comunica todos sus dones.
San Lucas, en los Hechos de los apóstoles (1,1-11), en la última aparición del Señor y antes de su Ascensión a los cielos, Jesús nos asegura el don del Espíritu Santo en el cumplimiento de la misión que Él nos confía: "recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra". De este modo nos reclama al compromiso que tenemos como cristianos: ser testimonios de Él entre nuestros hermanos, haciéndoles partícipes de la salvación que Él nos ha alcanzado.
San Marcos recrea el mismo acontecimiento presentado en los Hechos de los apóstoles: la última aparición y la misión que Cristo confía a sus discípulos antes de su Ascensión a los cielos (16,15-20). Esta misión, por una parte, se presenta desproporcionada a la capacidad humana de los discípulos: "Id por todo el mundo y proclamad la Buena Nueva a toda la creación" . Pero, por otra parte, les asegura la asistencia de Jesús en el cumplimiento de la misma, indicando las señales y prodigios que en su nombre realizarán para llamar a la conversión a todos los hombres. Conscientes de la grandeza de la misión que Jesús les confía y de sus propias limitaciones, los apóstoles están llamados a colaborar con todas sus fuerzas, pero sobre todo a apoyar su entrega en el poder y en la acción de Cristo, de quien son siempre instrumentos en su obra de salvación.
En la carta a los Efesios, la misión que Cristo nos ha confiado produce frutos maravillosos en los destinatarios de la misma: todas las personas llegan a formar un solo cuerpo, el cuerpo mismo de Cristo resucitado (4,1-13). Entonces los miembros de este cuerpo alcanzamos la plena unidad, en un solo espíritu, el Espíritu Santo, y nos ponemos al servicio de un solo Dios, que es "Padre de todos, que está sobre todos, por todos y en todos" . Vivamos, pues, este misterio de la Ascensión llenos de gozo por los dones que Cristo nos ofrece y por toda su acción en nuestras vidas, buscando vivir siempre "de una manera digna de la vocación con que habéis sido llamados" .
martes, 15 de mayo de 2012
Ternura
“Lo más grande de una mujer, de una mamá, es su feminidad, ella aporta una fortaleza que permanece ante el dolor y frente la dificultad, es muchas veces el soporte que permite que el matrimonio se mantenga unido y lucha por sacar adelante a la casa”, expresó el Cardenal Juan Luis Cipriani en el programa Diálogo de Fe del sábado 12 de mayo.
Una bendición especial a todas las madres, quienes mañana celebrarán su día y recordó que este año coincide con la Fiesta de la Virgen de Fátima.
“Tengo en mis ojos y en mi mente a nuestra madre la Virgen María. Les envío a todas las madres mi especial cariño, bendición, poniéndolas a todas bajo la protección de la Virgen María, Nuestra Señora de Fátima, y pedirle a Dios que fortalezca esa identidad de la mujer que tanta falta nos hace”, reflexionó.
Mencionó que la mamá tiene el deber de amar, comprender, escuchar y acompañar a sus hijos; pero del mismo modo, el hijo tiene el deber de nunca ser indiferente con su madre, tenerle paciencia, visitarla, comprenderla y ayudarla; ya que este es el mandato de Cristo.
“La madre no se rinde nunca ante el deber y el llamado de su hijo o hija. Es una relación no sociológica ni política; no maltratemos la grandeza de una mujer, es mucho más profundo que eso. Es su misma manera de ser y estar en el mundo lo que la lleva permanentemente a buscar el perdón y buscar un nivel de exigencia único”, señaló.
“La mamá es ternura, perdón, sufrimiento, serenidad y al mismo tiempo genio. Digo todo esto contemplando a la Virgen María, recordando con tanto agradecimiento a mi mamá y a tantas otras mujeres y madres”, continuó.
Destacó que estamos en tiempos en los que el mundo necesita más que nunca de la feminidad y la presencia de la mujer, ya sean mamás, abuelas, casadas o solteras, entregadas a Dios o entregadas a una familia; ya que son ellas quienes tiene el don de la fortaleza y el cariño.
“Tenemos que pedirle a Dios que ayude a las mujeres para que ellas mismas se valoren en esa dimensión interior que le da luz y una visión a la vida tan necesaria. No me imagino el mundo sin mujeres, no me imagino la Iglesia sin la presencia de la mujer. Esa complementariedad
martes, 8 de mayo de 2012
Infalible
A los jóvenes decidos en emprender camino de discernimiento vocacional y que la Iglesia hoy les llama como siempre lo ha hecho,más cerca no podían estar de la grandeza de su amor, al gastar su vida entera en la misión en el anunciar al mundo el verdadero amor.
Sencillamente degustar el estupor que supone el amor sin reservas de Dios, que nos precede, nos sostiene y nos llama durante la vida, llamada universal con un colorido especial,gratitud de Dios.
La alegría que da conocer que en Cristo Resucitado presentado como Pastor El buen Pastor,su presencia salvadora, Cristo conoce la tradición en la que El creció,nos deja el bautismo.El la profundiza, teniendo en cuenta que son llamados pastores,profetas y reyes.EL Pastor que da la vida por sus ovejas, considera las ovejas más valiosas que su propia vida, con este gesto Cristo es criterio de discernimiento infalible: su entrega se convierte en la medida o el modelo de todo pastor.
Oremos hermanos/as laicos y consagrados/as para que María nos ayude a ser imágenes del Buen Pastor.
Sorprende
La primavera es una estación que sorprende, tanto en olores como en colores. Tan solo hay que mirar y fijarse en los parques y jardines de ciudades y campos para descubrir un poderoso renacer botánico. Sin embargo, nunca o casi nunca nos preguntamos por qué sucede tal circunstancia.
Mientras que los experimentos clásicos han demostrado que las plantas son capaces de ajustar su tiempo de floración en respuesta a determinadas condiciones ambientales como luz, temperatura y disponibilidad de nutrientes, se sabía muy poco acerca de lo que provoca que los arbustos y árboles produzcan flores, en lugar de hojas. El secreto que la naturaleza guardaba tan celosamente ha sido desvelado.
Así, un estudio realizado por un equipo de investigadores de la Universidad de Singapur ha descubierto cómo tiene lugar este proceso,tras identificar una proteína esencial para que nazcan flores, en condiciones normales de luz (alrededor de 16 horas de iluminación por día)
San Martín de Porres
El famoso religioso dominico que ingresó en el convento del Rosario en Lima en 1594 como un ‘donado’ o criado. Esto debido a que se le impedía abrazar los votos religiosos por su condición de hijo ilegítimo, más que por el hecho de su raza negra como algunos argumentan.
Sin embargo fue su vida virtuosa, su atracción por imitar a Cristo y un conocimiento difuso de Dios constatado día tras día por los frailes de su comunidad, lo que le permitió ser admitido como religioso de la orden de Santo Domingo en 1603. Así, entre emoción y sorpresa para la época, Martín se pondría un hábito que aún hoy, miles de devotos lo visten en noviembre con la esperanza de imitar siquiera en algo a “Martín de la Caridad”, como lo llamó el papa Juan XXIII hace 50 años, cuando lo proclamaba santo en la Basílica de San Pedro.
¿Cómo se enamoró Martín así de Cristo, al punto de dejar atrás la posibilidad de surgir que le ofrecía su padre español? ¿Qué lo movió a entrar en un ‘sistema’ donde solo le esperaba marginación y humillaciones por su origen? ¿Hasta qué punto era su fascinación por la orden dominica, que ofreció venderse como esclavo cuando el convento estaba en quiebra?
Estas y otras preguntas surgen sobre este limeño, confirmado según dicen por el mismo santo Toribio de Mogrovejo: ¿En qué plaza pública escucharía Martín la palabra de Dios? ¿Quién se interesaría en hablarle de Jesús? ¿Cuántos mendigos enfermos habría tenido que ver abandonados por la calle, para entender su vocación?
San Martín no se santificó solamente atendiendo a los menesterosos para los que fundó un albergue con la ayuda de benefactores, quienes buscaban su consejo espiritual, sino que también lo hizo en el servicio a sus hermanos de comunidad, a su nueva familia... Se sabe que limpiaba el convento, visitaba y aliviaba con hierbas medicinales a los frailes, les cortaba el cabello, cocinaba y hasta atendía a los animales enfermos, velando para que no les faltase alimento. Es famosa la historia de que hacía comer de un mismo plato a “perro, pericote y gato” para que dejaran de pelear, lo que ha llevado a ser visto como un ‘Francisco de Asís peruano’, también atento al equilibrio de la creación.
Hoy, que se pierden horas ante los medios de comunicación y en las redes sociales, sin más interés que la curiosidad, el exhibicionismo o el voyeurismo, se nos presenta “San Martincito” como un cristiano que consumía sus horas entregado a los demás, abrazado de un fuego interior por servir, y que lo llevaría finalmente a los altares.
Hoy, que la Iglesia quiere hacer una segunda cosecha a través de la nueva evangelización, bien podría encontrar en los santos como Martín de Porres, modelos de estilo ya sea como evangelizado o como evangelizador.
En un rápido recorrido se podría identificar que como evangelizado, le presentaron a Cristo de una forma tan sencilla y directa probablemente en espacios públicos, que lo enamoraron del Mensaje-Persona. Luego le indicarían las obras de misericordia y las bienaventuranzas, como el mejor modo de convertir en fruto aquella semilla sembrada, abonada y regada en él.
Y como evangelizador, está claro que se puso en manos del ‘jardinero’ del evangelio para que lo pode, le quite lo que aún le quedara como indeseable a los ojos de Dios lo inútil, y lo someta a la humildad más radical. De este modo, vería brotar un nuevo ser, atento a las necesidades de los demás, utilizando su tiempo “en ocuparse de las cosas de su Padre”, y predicando como catequista o doctrinero de la época.
Enfrentamos
Tú eres esperanza! Luz y Paz, cuando nos enfrentamos a una fe sencilla y profunda identificada con nuestra Madre La Santísima Virgen María, que tuvo que dar a luz a todo un Dios en un humilde pesebre, junto a los animales. Nosotros rodeados de los dones que Dos nos ha dado, debemos acordarnos de nuestros hermanos/as que son perseguidos, que sufren el derrame de su sangre
Por tener el mismo apellido que Cristo, a ellos en la Eucaristía, debemos volver nuestros ojos y nuestro corazón, porque son ciertamente bienaventurados y fortalecen nuestra fe, caridad.
Porque algunos cristianos, continúan siendo víctimas de ataques de violencia y discriminación, no ha habido más arma que la oración, ni más actitud que compartir la Cruz de Cristo. La esperanza
Lleva a proclamar la fe con esperanza, valentía y optimismo, encarando cualquier reto. Se está orgulloso de ser cristiano ,de nuestra fe cristiana, que nos otorga un sentido verdadero de dignidad humana.
“Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
Dichosos vosotros cuando os insulten y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo”(Mt5,10-12)
Creemos que Dios ha pasado entre los seres humanos y lo anunciamos.
Creemos que Dios Padre ha mandado a su Hijo a este mundo y lo celebramos.
Creemos que Dios ha enviado su Espíritu sobre María y queremos vivir según su Vida.
Con vosotros creemos y celebramos el nacimiento de Cristo
que presagia su Pasión y su Resurrección gloriosa.
El pesebre y la noche de Belén evocan la cruz y las tinieblas del Calvario;
los ángeles que anuncian al recién nacido a los pastores
nos recuerdan a los ángeles que anunciaron al Resucitado a los discípulos;
los magos de Oriente han precedido a las mujeres de Jerusalén
en el anuncio del Evangelio de la Vida a todas las gentes.
Con justeza podemos decir que, estamos celebrando el Paso del Señor en la realidad de nuestra carne.
Por ello, damos gloria a la Luz de Dios y queremos ser instrumentos de su Paz.
lunes, 7 de mayo de 2012
Martirio
La Exposición Universal de Shangai ha sido, una gran oportunidad para vender la imagen de China al mundo entero. Estos eventos han ofrecido la imagen de un país moderno y desarrollado que también esconde realidades de pobreza y marginación, de falta de libertad de expresión y también de libertad religiosa.
Aunque reconocida por las autoridades junto a otras cuatro religiones, la iglesia católica fiel a Roma sobrevive en China a pesar de la persecución que se desató tras la revolución. Es una iglesia que vive aislada del resto del mundo al no existir relaciones diplomáticas del Vaticano con el gobierno comunista. Es, además, una iglesia atomizada. La clandestinidad impide que tengan ningún organismo en el que los obispos y las diócesis puedan compartir ideas y proyectos. La Iglesia católica vive en China muy diferentes situaciones que van desde la iglesia oficial -controlada por la Asociación Patriótica y en línea con las directrices del Partido Comunista- a otros casos de tolerancia, siempre bajo la vigilancia del gobierno, hasta las iglesias clandestinas que siguen en las catacumbas.
El paso hacia la unidad, como apuntaba el Papa en su carta enviada a los católicos chinos en 2007, no es un camino fácil: la iglesia oficial dice estar abierta a un acercamiento, pero no da ningún paso más y mientras tanto los creyentes de la iglesia clandestina no quieren hacer un borrón y cuenta nueva después de tantos años de marginación, de persecución, de sufrimiento y de cárcel.
El informe sobre Libertad Religiosa de Ayuda a la Iglesia Necesitada relata numerosos casos de obispos, religiosos que han sufrido y sufren actualmente cárcel, persecución, y que continúan bajo los controles de seguridad del Gobierno a través de las Asociaciones Patrióticas.
La Iglesia católica continúa hoy día en China perseguida y martirizada, aislada en la grandeza del país y olvidada para el resto de católicos del mundo. Necesita ayuda, sobre todo para la formación de sacerdotes y religiosas, pero pide especialmente oraciones, porque los creyentes mantienen allí una fe profunda, férrea, transmitida a través de Esta exposición nace de la necesidad de sensibilizar al público y a los medios de comunicación sobre una realidad muchas veces ignorada: en la actualidad se estima que más de 200 millones de cristianos sufren por su fe, siendo muchos los que están sufriendo la violencia e incluso el asesinato. Otros 150 millones más sufren otras formas de opresión como la discriminación y restricción de la práctica religiosa . Invevestigando por diversos países por misioneros en acción con sus destinatarios se puede mostrar esta realidad no tan lejana y sin embargo desconocida. Cómo la Iglesia llega hasta el más pequeño de los hermanos/as, y cómo la fe y la esperanza no les doblega ante las dificultades. Como decía un misionero: “a pesar de todo no se arrugan”. La sangre de los mártires es semilla de nuevos cristianos.generaciones y que sobrevive a pesar de las continuas presiones y controles del gobierno
Sarmiento
"La viña verdadera de Dios, la vida verdadera, es Jesús, quien con su sacrificio de amor nos da la salvación, nos abre el camino para ser parte de esta viña. Y como Cristo permanece en el amor de Dios Padre, así los discípulos, sabiamente podados por la palabra del Maestro, si están profundamente unidos a Él, se convierten en sarmientos fecundos, que producen cosechas abundantes", dijo el papa.
"En el día de nuestro bautismo, la Iglesia nos injerta como sarmientos en el misterio pascual de Jesús, en su propia persona. De esta raíz recibimos la preciosa savia para participar en la vida divina. Como discípulos, también nosotros, con la ayuda de los pastores de la Iglesia, crecemos en la viña del Señor unidos por su amor, añadió.
Cada uno de nosotros es como un sarmiento, que vive solo si hace crecer cada día con la oración, con la participación a los sacramentos y con la caridad, su unión con el Señor. Y quien ama a Jesús, la vid verdadera, produce frutos de fe para una abundante cosecha espiritual. Supliquémosle a la Madre de Dios, para que permanezcamos injertados de forma segura en Jesús, y que toda nuestra acción tenga en Él su principio y su final".
Todavía, precisó, "la tarea esencial de una auténtica educación a todos los niveles no es sólo aquella de transmitir el conocimiento", sino también la de "formar los corazones".
Esta formación más íntima y profunda se puede realizar, según el papa, "equilibrando constantemente el rigor intelectual en el comunicar la riqueza de la fe de la Iglesia con la formación de los jóvenes en el amor de Dios, a la práctica de la moral cristiana y de la vida sacramental y a la oración personal y litúrgica".
Es evidente, que"la cuestión de la identidad católica, no sólo en los ateneos, supone mucho más que la enseñanza de la religión o la mera presencia de una capellanía en el campus".
"Demasiado a menudo parece que las escuelas católicas y los college hayan fallado" en estimular a los propios estudiantes a "reapropiarse de la fe", como parte del propio crecimiento intelectual. Por otra parte, observó con amargura, esta situación es índice de que muchos estudiantes están hoy desligados no sólo de la escuela sino también de la familia y de la comunidad, que "antes facilitaban la trasnmisión de la fe".
Aumenta, por tanto, la responsabilidad de las instituciones católicas a las que "se exige crear todavía más una red de apoyo", con el fin de "superar la crisis actual de las universidades". A la luz de todo esto, "los estudiantes deben ser animados a desarrollar una visión de armonía entre fe y razón que pueda guiar su vida" y, naturalmente, las enseñanzas, desempeñando su propio papel, deben inspirar a los otros con "su amor evidente por Cristo".
jueves, 3 de mayo de 2012
Florecillas
Flor del 2 de mayo: Lirio Perfecto de Dios
Meditación: “Hágase en mi según Tu Palabra”. “El que haga la Voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre” (Marcos 3,35). María cumplió como nadie la Voluntad de Dios. Esto vale más que todos los demás dones suyos, sean cualidades humanas o gracias espirituales. Del mismo modo, por cumplir la Voluntad del Padre, Jesús sufre Su Pasión y Muerte, alcanzándonos la Redención.
Oración: ¡Oh María, Preciosísima, Cáliz de Amor!. Te ofrecemos nuestro corazón para que lo guardes junto a vos, uniéndolo al de tu Hijo Dios, como entrega de amor. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Prontitud y alegría para el trabajo, empezando por levantarme sin pereza y agradeciendo a Dios por un nuevo día.
Flor del 3 de mayo: Madre de Dios
Fiesta de nuestra Señora del Valle.
Meditación: “Por ser su Hijo Dios, María es Madre de Dios” (Lucas 1,3-5). Dios nos amó tanto que no sólo nos entregó a Su Hijo sino que nos dio a Su Madre. “Cuando llegó la plenitud del tiempo, Dios envió a Su Hijo nacido de Mujer…para que recibiésemos la adopción de Hijos de Dios” (Gálatas 4,5). Este es el maravilloso final del Plan del Padre y el sublime oficio de María, hacernos hijos de Dios, uno en Dios.
Oración: ¡Oh María, te agradecemos el regalo que nos ha hecho nuestro Dios amado, ponernos en tus hermosas manos para hacernos santos. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Examinar mi devoción a la Virgen y cómo la practico.
Flor del 4 de mayo: Madre de Cristo
Meditación: “De Ella nació Jesús, llamado el Cristo” (Mateo 1,16). Jesús significa Salvador, y es el Cristo, es decir el Ungido, el Mesías enviado por Dios para la Salvación de Su pueblo. Y Su Madre, Madre de Cristo, del Ungido, ha sido asociada a Su Empresa Redentora. Ella es Corredentora con su amor y su dolor. También Cristo nos llama a cada uno a participar en Su grandiosa Empresa de salvar a todos los hombres.
Oración: ¡Oh Madre de Dios, oh Madre del dolor!. Como Corredentora que sos, imprime en nuestro corazón las Llagas del Señor, para participar de la Fiesta de la Salvación. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Examinar y renovar mi consagración a Cristo y a Su Sagrado Corazón.
Flor del 5 de mayo: Madre de la Divina Gracia
Fiesta de Nuestra Señora de la Gracia
Meditación: “Mujer, ahí tienes a tu hijo, después dijo al discípulo, he ahí a tu Madre” (Juan 19,26-27). Madre no sólo adoptiva sino que nos da la Vida, nos da a Cristo, más exactamente nos da la gracia santificante, la vida sobrenatural, algo físico y real que consiste en la unión con Cristo.
Oración: ¡Oh Madre de la Divina Gracia, que nos llevas a la Vida!. Muéstranos como Manantial de Gracia el camino hacia la verdadera Patria. Tu, llena de Gracia, sed la Salvación de nuestras pobres almas. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Poner los medios para estar en gracia de Dios.
Flor del 6 de mayo: Madre Inmaculada
Meditación: “Alégrate, la llena de Gracia, el Señor está contigo” (Lucas 1,28). Gracia plena, es María; siempre estuvo llena de Gracia, por lo que no tiene mancha de pecado. Nunca se halló privada de la Gracia sobrenatural y santificante de Dios, pues Ella sería el Vaso Puro que llevaría al mismo Dios. Así se presentó en Lourdes como la Inmaculada Concepción, título que por Dogma la misma Iglesia le había reconocido.
Oración: ¡Oh María, Gracia plena!. Permítenos que nos alegremos con vos ya que el Señor te eligió y nos regaló tu Corazón, para que pongamos en El el nuestro como ofrenda al Dios Eterno. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Cómo debo guardar la pureza de pensamientos y de obras.
Flor del 7 de mayo: Madre amable
Meditación: “Cómo se me concede que venga a mí la Madre de Mi Señor” (Lucas 1,43). María es diligente y amorosa, consuela, ayuda, fortalece, sirve…igual que su Hijo. “Amaos los unos a los otros como Yo os he amado”. A cada uno pedirá Dios cuenta de nuestros prójimos; nadie está tan aislado que pueda labrarse, abstrayéndose de toda otra alma, su propia salvación. Busquemos dar amor, consolando afligidos, visitando enfermos, corrigiendo con dulzura a los que se equivocan, siendo a semejanza de María con humildad y amor testimonios del Amor. “Ora y labora”.
Oración: ¡Oh tierno Corazón de María!. Haz que tus hijos demuestren a todos lo que es el Amor, lo que es el Señor en nosotros, para servir y siempre decirte si. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Procurar ser amable con los demás.
Flor del 8 de mayo: Virgen prudentísima
Fiesta de Nuestra Señora de Luján
Meditación: “Se turbó, preguntándose qué podría ser éste saludo” (Lucas 1,29). Prudentísima porque turbada calló, porque obedeció, porque creyó y supo entregarse como esclava de Dios. ¡Qué modelo para nuestra locuacidad, nuestra poca fe y nuestro orgullo!. “Las vírgenes prudentes llenaron sus lámparas de aceite” (Mateo 25,4). María la llenó con fe. “Feliz porque haz creído”. La llenó con amor. “Mi Amado es mío y yo soy suya” (Cantar de los cantares 2,16). La llenó de esperanza. “Guardaba todas las Palabras de Jesús en su Corazón” (Lucas 2,51).
Oración: ¡Oh Virgen de Luján que señalas el camino de nuestro peregrinar!. Haz que la prudencia de tu Corazón la cultivemos también hoy, para que nuestras lámparas se aviven con una ardiente llama de fe, el pabilo de la esperanza y el aceite del Amor, como verdaderos templos de Dios. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Reflexionar sobre si cumplo lo que Dios quiere de mi, si hago Su Voluntad, o la mía.
Flor del 9 de mayo: Madre del buen consejo
Fiesta de Nuestra Señora de los Milagros
Meditación: María nos aconsejó en las bodas de Caná, “Haced lo que El os diga” (Juan 2,5), y nos lo vuelve a dictar. ¿Qué quiere Cristo de mi?. ¿Lo podemos seguir cuando nos dice “deja todo y sígueme?”.
“Hijo, ¿por qué nos haz hecho esto?” (Lucas 2,48). Cristo tenía que mostrarnos ante todo más el amor a Dios que el de la familia. ¡Pero cuántas veces abandonamos a nuestra Madre por amores, caprichos, vanidades y miedos!.
Oración: ¡Oh dulce consejera del alma, oh hermosa Esclava!. Entrega a Dios nuestra alma para que se haga santa, que abramos nuestros oídos y seamos hijos solícitos. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Ser un verdadero Cristo al aconsejar a mi hermano.
Flor del 10 de mayo: Virgen digna de alabanza
Meditación: “Bendita tú entre las mujeres” (Lucas 1,42). “Mi alma engrandece al Señor” (Lucas 1,46). Cuando cumplimos la profecía de llamarla Bienaventurada, hablamos de las maravillas que hizo en Ella el Todopoderoso. Unimos nuestra voz a la suya, alabando perpetuamente al Señor. Imitemos a María agradecida, a María serena, a María llena de sacrificio, a María alegre, a María confiada, a María llena de Gracia y fortaleza para cumplir así nuestra misión en la tierra.
Oración: ¡Oh Madre!, que te hiciste la más pequeña, siendo realmente excelsa, enséñame a amarte, a alabarte y a agradarte del mismo modo en que vos lo hiciste con el Señor, para que también nosotros lleguemos a El. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Ser pequeños y humildes como María nos pide, para crecer en la Gracia.
Flor del 11 de mayo: Virgen clemente
Meditación: María camino a Belén…fatigada y esperanzada, pues llevaba en sus entrañas al Dios que amaba; María en Belén…frío y pobreza para cobijar al Rey, pero Ella era Palacio de Pureza y Cristal para que se pudiera acurrucar. María junto a la Cruz…, “estaba junto a la Cruz de Jesús Su Madre” (Juan 19,25). ¡Cuanta soledad y miseria!. Si, la miseria de todos los hombres de todos los siglos. Mis miserias también…
María es Madre de pobreza y sacrificio, debemos imitarla si queremos ser sus verdaderos hijos.
Oración: ¡Oh Virgen clemente, oh Madre de misericordia!. Llévanos a la santidad por el camino de la Verdad, y no toleres nuestros pecados, sino que enséñanos a ser santos. Que sepamos ver lo que no hacemos bien, teniendo la clemencia del Corazón de Tu Hijo para con nuestros hermanos, porque así como perdonamos seremos perdonados. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Meditar sobre las propias miserias, para no volver a juzgar las miserias de los demás.
Flor del 12 de mayo: Madre del buen ejemplo
Meditación: “Sigue fiel hasta la muerte, y te daré la corona de la vida” (Apocalipsis 2,10). María la más fiel… “hágase en mí según Tu Palabra”. Grande fue la fe de María, quien cumplió a la perfección la Santa Voluntad de Dios, ya que a El todo entregó. En el Calvario a su Hijo dio y confiada con llagas en su Corazón esperó la Resurrección. ¿Somos realmente “fieles” a Dios y a Su Iglesia, cuando no cumplimos nuestro deber, cuando no nos comprometemos con el Señor y tenemos un tibio corazón lleno de vanidad y sin amor?. ¿Somos ejemplo como María, o somos un alma sin vida que no cumple con lo que Dios dicta?. Pregúntate en éste día: ¿he favorecido con mis obras y palabras al Señor, o al maligno?. Sigamos a María con un corazón pequeño y recto.
Oración: ¡Oh Madre que nos guiaste, que todo entregaste!. Dígnate Madre a enseñarnos y a llevarnos siempre de tu mano, para que seamos realmente cristianos, perteneciendo a Cristo, tu Hijo Amado. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Ser un Jesús y una María para los que nos rodean, como testimonio de cristiandad.
Flor del 13 de mayo: El Inmaculado Corazón de María
Primera aparición de Nuestra Señora de Fátima
Meditación: “El Poderoso ha hecho en mi grandes cosas” (Lucas 1,49). Nos anonadamos frente a la excelsa Madre de Dios, habiéndola recibido para nosotros del mismo Señor. Ella se sigue presentando como Madre amorosa, buscando a sus hijos perdidos, alejados, confundidos, para bañarlos en el río de la santidad, a la que Dios nos llevará si la seguimos. Cambiemos así nuestro pobre corazón por el Inmaculado Corazón de María para ser a su semejanza.
Oración: ¡Oh María que nos regalaste en Cova de Iría tu Corazón Inmaculado!. Enséñanos los secretos que El esconde, para que conociéndolos podamos imitarlo, y cabizbajos pidamos perdón por lo poco que nos parecemos a Vos. Haznos pequeños para que veamos el Cielo. Amén.
Oración de los pastorcitos: (entregada por el Arcángel San Miguel a los tres niños en Fátima)
Oh Dios mío, yo creo, espero, adoro y os amo. Y os pido perdón por todos los que no creen, no esperan, no adoran y no os aman (se reza tres veces).
Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, os adoro profundamente, y os ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Alma, Sangre y Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Tabernáculos de la tierra, en expiación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con las que El mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos del Sagrado Corazón de Jesús y por la intercesión del Inmaculado Corazón de María, te pido por la conversión de todos los pecadores. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Renovemos nuestra consagración al Inmaculado Corazón de María.
Flor del 14 de mayo: Trono de Sabiduría
Meditación: “Quien me obedece no quedará avergonzado” (Eclesiástico 24,22). María llevó nueve meses en su Seno a La Sabiduría misma. De allí que sea Su Trono, siempre La sirvió y obedeció Sus designios. Por eso Ella es nuestra mejor consejera, oigamos y obedezcamos todo lo que nos ha mostrado y enseñado.
Oración: ¡Oh Madre de Dios, oh Madre del Salvador, oh Madre de la Sabiduría!. Haz que siempre obedezcamos la Voz de Dios, haciendo Su Santa Voluntad hoy. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Hagamos silencio interior y meditemos para discernir lo que realmente nos pide el Señor.
Diligente
“Los justos se alegran, se regocijan y saltan de júbilo pensando en la Providencia y Bondad de Dios” (Salmos 32,33). Cómo no estar felices si agradamos al Señor cumpliendo Su Voluntad y viendo todo lo que El nos da. Seamos hijos dignos pues el Señor es nuestro amigo. Todo nos da, y si caminamos junto a El, todo compartiremos: Su Amor, Su Dolor y Su Crucifixión, pero felices sabiéndonos herederos del Reino de Dios.
Oración: Madre de la alegría, sé nuestra guía y haznos llevar una vida realmente digna. Haz que ésta vasija rebose de amor, fe y esperanza, pues el Señor nos acompaña. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Valorar todo lo que Dios nos da, porque nada es mérito nuestro, todo lo bueno viene del Señor.
Flor del 31 de mayo: María Reina del Cielo
Fiesta de la Visitación de la Virgen
Meditación: “Apareció en el cielo una gran señal: una Mujer vestida de Sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza” (Apocalipsis 12,1). Ha sido coronada Reina del Cielo la Madre del Señor de cielos y tierras. Esposa de Dios y Madre del Redentor, quien aquí en la tierra Le demostró obediencia y siempre Su consejo contempló, ¿cómo no podremos nosotros no ser sus esclavos y servirle junto a ángeles y santos?. “En la Iglesia todos están llamados a la santidad, pues ésta es la Voluntad de Dios: vuestra santificación (conforme Primera Tesalonienses 4,3 y Efesios 1,4). María se entregó a ésta Voluntad Divina y será verdaderamente Madre y Reina nuestra si buscamos responder a su llamado de santidad. No la hagamos llorar más por los pecados que en el mundo hay, sino que entreguemos nuestra voluntad para sólo por Ella trabajar.
Oración: ¡Oh María, Reina del Cielo y de nuestro corazón!. Haznos esclavos de tu amor para hacer la Santa Voluntad y llegar a la Patria Celestial. Que tengamos la humildad de la violeta, y estemos vestidos como ella, de penitencia. Amén.
Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).
Florecilla para este día: Recitar el Regina Coeli (Reina del Cielo):
Reina del cielo, alégrate, aleluya,
porque El que mereciste engendrar, aleluya,
resucitó como lo había dicho, aleluya.
Ruega por nosotros a Dios, aleluya.
Regocíjate y alégrate, Virgen María, aleluya,
porque verdaderamente resucitó el Señor, aleluya.
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