martes, 22 de mayo de 2012

Materna

Benedicto XVI, afirma que:María está tan unida al gran misterio de la Iglesia que Ella y La Iglesia son inseparables, como lo son Ella Y Cristo. María refleja a la Iglesia,la anticipa en toda su persona y en medio de todas las turbulencias que afligen a la Iglesia sufriente y doliente,Ella sigue siendo siempre estrellla de salvación.Ella es su verdadero centro ,del que nos fiamos aunque muy a menudo su periferia pesa sobre nuestra alma. María inmaculada,encontramos la esencia de la Iglesia de un modo no deformado.De Ella debemos aprender a convertirnos nosotros mismos en "almas eclesiales" así lo expresaban los Padres para poder presentarnos también nosotros ,según la palabra de San Pablo,inmaculados"delante del Señor ,tal como El nos quiso desde el principio(Col, 1,21;Ef 1,4) La figura de María ante nosotros no basada en milagros o apariciones no exaltada hasta la frontera del mito por un amor desmedido.No aislada del conjunto de la humanidad que forma parte, sino como la mujer recia y materna del Evangelio, indisolublemente unida a Cristo,llena del Espíritu Santo, miembro de la comunidad eclesial, modelo de las mejores virtudes cristianas. Aparece ante nosotros, María como la Virgen que cree,que ora ,ofrece y ama. Meditamos con el fin de acercarnos a Cristo acompañados por su Madre. En la Anunciación,María, abierta a Dios acoge a Cristo antes con su fe, como el Verbo Y La palabra de Dios,con su propio cuerpo."Prque ha creído recibe la alabanza de su prima Isabel. Porque cree guarda todas las cosas en el corazón,porque cree sigue a Jesús dentro del grupo de los discípulos (Mt.12,46);y porque cree,el mismo jesús la proclama dichosa (Luc.11,28) En la contemplación de María que cree y escucha, también la Iglesia valora cada vez más la escucha de la Palabra de Disos y aprende a ser discípula tratando de leer el mensaje de Dios y a escucharlo cada día. Los diversos momentos de María en el Evangelio responden a la iniciativa de Dios a la oración personal y comunitaria:oración de alabanza en el Magnificar,oración de súplica en Caná,oración contemplativa en el Templo de Jerusalén,y Oración comunitaria en espera del Espíritu Santo.María mujer de la caridad, mujer que ama.Sentida así por el pueblo cristiano cuando ha acudido a Ella en busca de consuelo,apoyo y esperanza.

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