miércoles, 2 de marzo de 2016

Cuenta



Leamos los profetas, sobre todo Ezequiel. Ezequiel contándole de modo gráfico lo que Dios había hecho por él: "Tú eras una pobre bebita agitándose en su sangre, y nadie se acercó a limpiarte el ombligo, porque dabas asco, y tú estabas ahí en el suelo porque nadie quería cargarte, y yo me apiadé de ti, y te limpié, y te abrigué, y te cuidé, y creciste, y ya de mujer te volviste prostituta" Ezequiel 16,4-5Ezequiel 16,6-7;Ezequiel 16,8-15.
Así habla Ezequiel. "Date cuenta de dónde te saqué, mira lo que yo he hecho contigo, fíjate que tú eras pequeño y fui yo quien te hizo grande". Por eso, la memoria de lo que yo he hecho por ti, es lo que te mueve a hacer lo mismo por tu prójimo. "Tú eras nada, y yo te cuidé. Si tú quieres guardar memoria agradecida de lo que yo he hecho por ti, mira cómo vas a tratar a los que son nada."

Los que son pequeños, los que no pueden nada son la memoria viva de lo que tú eras y de lo que yo hice por ti". Ese es el argumento de la Biblia.

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