jueves, 15 de enero de 2015

Moradas

Juan 20,8, Y creyò en este evangelio nosotros vemos los signos que Dios hace, y que viendo esos signos, creamos.
De lo que se trata es de que nosotros descubramos en Cristo la Palabra que estaba desde el principio con Dios Juan 1,1-2, porque se ha manifestado en nuestra misma carne, y para creer esto tan grande, esta Palabra encarnada ha realizado ante nosotros diferentes signos, de manera que nosotros contemplemos esos signos y lleguemos a la fe.
Aceptemos que Jesùs es el enviado del Padre, que ha salido de Él; que aceptándolo sepamos que el sacrificio de Cristo es su misma gloria, y acogiendo a ese Cristo Glorioso tengamos siempre con nosotros el Abogado, el otro Paráclito, aquel que Cristo nos envía, que es el Espíritu Santo, con ese Espíritu Santo llevemos una vida de acuerdo con Dios y habitemos para siempre en la casa que tiene muchas moradas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario