sábado, 17 de enero de 2015

Preponderante

Cuando se habla de conversión en el Evangelio de Marcos, o en el Evangelio de Lucas, se trata de ese cambio radical de vida, cambio radical de pensamiento, como en el que el pecado tiene como un relieve muy preponderante; en el evangelio de Juan ese paso se describe de una manera más simbólica y también más profunda, como el paso de las tinieblas a la luz.
El cuarto evangelio tiene una especial misericordia, porque en cierto modo trata al pecador como un ignorante, y por lo mismo, tiene una humildad especial, porque trata al virtuoso sobre todo como un conocedor de Dios, el que sabe el camino. Si Dios abre nuestro entendimiento descubriremos con alegría que así es que hay una misericordia profunda en este evangelista y que hay una humildad profunda en tratar al pecador como un ignorante, y la humildad de tratar la virtud como un conocimiento.
Si nosotros nos apropiamos esta enseñanza descubrimos, en la perspectiva del Apóstol Juan, lo que significa amar al prójimo. A mí me parece que los cuatro evangelios, que pueden distinguirse por muchos aspectos, también pueden diferenciarse el uno del otro por la manera de hablar de amor al prójimo, y singularmente, al prójimo que es pecador.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario