Experimenta
Amanecía y enseguida la luz inundó mi alma hasta llenarla de una inmensa alegría. Amanece en el lago Tiberiades, es un espectáculo que nos lleva al asombro. Aquella mañana de verano yo contemplaba la presencia de Jesús desde la fe, pero la fe se hizo luminosa, como un amanecer. Recordaba a muchos místicos que explican lo vi sin verlo, lo experimenté sin saberlo expresar, lo contemplé con los ojos del corazón. Todavía recuerdo con cierta emoción el paso del Señor por mi vida. Fue una emoción
increíble.
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