El que primero reconozca eso que es, ése podrá recibir también primero el auxilio del Señor, el poder de su gracia, la gracia de su amor, el amor de su misericordia; y ése, transformado por ese amor y por ese poder, también dará testimonio de que "el Señor ha sido grande con nosotros, y estamos alegres" Salmo 125,3. El arrepentimiento es en primer lugar, volver a la verdad, quizá humilde, quizá herida, quizá golpeada, sencilla, a esa verdad de lo que yo soy. No es acusarte de lo que no he hecho, pero sí es reconocer lo que sí he hecho.
No hay comentarios:
Publicar un comentario