Santísimas Llagas de Nuestro Señor Jesucristo "
Oh dulcísimo Jesús mío, sea la llaga de tu Sacratísimo Corazón mi refugio, mi fuerza
Es la resurrección moral y espiritual que realiza Cristo en esta vida. El cuerpo pertenece integral y sustancialmente a la realidad personal que es cada uno de nosotros, y por consiguiente, participa por toda la eternidad de la bondad o de la maldad, de la gloria o de la desdicha, de la que participan también nuestra inteligencia y nuestra voluntad.
Puesto que Cristo realiza por el don de su Espíritu esa resurrección moral en nosotros, el Apóstol nos ha dicho: "Si habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba donde esta Cristo sentado a la derecha de Dios" Carta a los Colosenses 3,1-4.
La Iglesia ha nacido el día de la Resurrección, la Iglesia es posible el día de la Resurrección, nuestro anuncio tiene sentido en el día de la Resurrección.
A Cristo, a su amor, a su bondad, a su paciencia, nuestro amor y nuestra alabanza por los siglos infinitos.
"Dios amó tanto al mundo que le entregó a su Hijo unigénito" (Jn 3, 16“Él debía resucitar de entre los muertos” San Juan 20,9. El Apóstol Pedro, “Ya conocéis el acontecimiento que trascendió a todo el territorio judío, me refiero a cómo ungió Dios a Jesús de Nazaret, llenándolo del Espíritu" Hechos de los Apóstoles 10,37-38.
"Pasó haciendo el bien y curando a todos los que estaban bajo el dominio del diablo. Lo mataron colgándolo de un madero. Pero Dios lo resucitó al tercer día” Hechos de los Apóstoles 10,38-40.
“De Él dan testimonio todos los profetas, declarando que el que cree en Él, e invoca su nombre, recibe el perdón de los pecados” Hechos de los Apóstoles 10,43.
Los profetas dan testimonio de que Cristo tenía que resucitar de entre los muertos, ¿por qué tenia que resucitar? Por una razón hermosa, sencilla: porque el amor no estaba en el plan original de Dios, dice el libro de la Sabiduría: “Tú sólo lo creaste para que subsistiera” Sabiduría 1,14.
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