"Mi
testimonio es válido porque yo sé de dónde vengo y adónde voy, en cambio
ustedes no saben ni de dónde vengo ni adónde voy" San Juan 8,14.
Cristo, el Señor, dice que su testimonio es válido porque sabe de dónde viene, ¿qué quiere decir eso: "Yo sé de dónde vengo"? San Juan 8,14. Pues, si nosotros miramos de dónde viene Cristo, de dónde viene la Creación también, de dónde viene nuestra vida, pues finalmente nos encontramos con Dios. Cristo tiene un conocimiento de dónde viene y adónde va; Cristo, por decirlo de alguna manera, conoce las razones de Dios.
¿Por qué dice Cristo esta frase respondiendo a la acusación de los fariseos: "Tú das testimonio de ti mismo"? San Juan 8,14. Es que resulta que en la Ley de Moisés se dice: "Por lo menos un testimonio tiene que ser de dos o de tres", y aquí sólo aparecía uno, el mismo Cristo.
Cuando Dios le dio la revelación a Moisés, no fueron dos o tres testigos, ahí sólo había uno, Dios; no le vamos a pedir a Dios que traiga otro testigo para ver si le creemos a los dos testigos, a Dios y al otro.
A Dios le creemos siendo uno solo. Esto es lo impresionante de las palabras de Cristo. Cristo se aplica a sí mismo lo que se dice de Dios. Nosotros no le vamos a aplicar la Ley de Moisés a Dios; no le vamos a decir a Dios que tiene que traer otro testigo o a otros dos para que ahí sí, por el testimonio de dos o tres, le creamos.
La Ley misma de Moisés, es una palabra de Dios que fue dada por uno solo, no por dos o tres, y Cristo dice: "Mi testimonio es válido, porque sé de dónde vengo y adónde voy" San Juan 8,14, "porque tengo un conocimiento que sólo Dios tiene".
Cristo dice: "Mire, mi testimonio es válido, porque yo soy Dios, y a Dios no se le piden dos o tres testigos. ¡Qué profundo y qué bonito! Sin embargo, esa verdadera divinidad de Cristo, ha aparecido ante nosotros junto con la revelación de un misterio que no podía conocer Moisés.
Dice Él: "Si juzgo yo, mi juicio es legítimo, porque no estoy yo solo, sino que estoy con el que me ha enviado, el Padre" San Juan 8,15, Por una parte, se atribuye Él lo que es de Dios; pero por otra parte, está con el Padre, y en ese sentido sí son dos.
¿Qué es esto tan bello? Él es enviado del Padre, pero Él está con el Padre: "Estoy con el que me ha enviado" San Juan 8,16. Esa frase es como para gente contemplativa, gente enamorada de Dios. "Estoy con el que me ha enviado" San Juan 8,16.
"Me ha enviado" San Juan 8,16, hace referencia a la condición que tiene Cristo entre nosotros; es decir, diríamos, a su naturaleza humana; "estoy" San Juan 8,16, hace referencia a su permanencia junto al Padre, y a su divinidad en la misma naturaleza del Padre.
"Estoy con el que me ha enviado" San Juan 8,16, ese es el misterio de Cristo, exactamente esa frase. "Estoy con el que me ha enviado" San Juan 8,16.
No hay comentarios:
Publicar un comentario