El valor del silencio
A Dios se le oye mejor en el silencio y ... ¡Si supieras que inmenso deseo tiene Dios de hablarte! Detrás del silencio te espera Dios. Le sentirás presente cuando olvidado de la hipocresia de este mundo, desnudo de la careta y del fingimiento, te abras y llames a las cosas por su nombre.
Pero todo detrás del silencio. Grandes hombres encontraron en el silencio los resortes más poderosos de su actividad. El desierto fue siempre fecundo. Busca tú un desierto en tu existencia; un lugar solitario donde puedas hacerte dueño de tu vida, donde puedas cada día, como un hombre puede hacerlo, examinar tu conciencia.
Enfrentate noblemente contigo mismo en la soledad de tu yo.
¡Qué poco es el tiempo que dedicamos a escucharnos a nosotros mismos! Escuchamos música por horas, hablamos todo el día con unos y otros, ... ¡Y no podemos dedicar y rato a escucharnos a nosotros mismos! ¿Qué es lo que nos pasa? ¿Porque somos como somos? ¿Que es lo que queremos hacer con nuestra vida? ¿Hacia donde nos dirigimos?
Realicemos un tiempo de silencio. Vamos a respetar el silencio de los demás. Vamos todos a escuchar el silencio.
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