sábado, 5 de julio de 2014

San Mateo 5,3-10

Las Bienaventuranzas de Jesús aparecen en dos evangelios, en San Mateo y en San Lucas, con algunas diferencias; en San Mateo aparecen ocho, y en Lucas aparecen cuatro bienaventuranzas; pero como una especie de compensación, en Lucas, además de las bienaventuranzas, aparecen “¡ay de vosotros!" San Lucas 6,24-26.
En  San Mateo las bienaventuranzas están enunciadas como en un tono general “Dichosos los pobres” San Mateo 5,3-10, mientras que en Lucas el lenguaje es mucho más directo “Dichosos vosotros los pobres” San Lucas 6,20; “Dichosos si os persiguen por causa del hijo del Hombre” San Lucas 6,22, es un lenguaje mucho más directo.
Dice el Señor Jesús “Dichosos cuando os odien los hombres, os excluyan, os insulten, y proscriban vuestro nombre como infame” San Lucas 6,22, eso es, casi, la peor desgracia que le pueda pasar a una persona, ser rechazado, ser odiado, ser difamado por sus prójimos.
Jesús dice que, “hay que llamar dichosos a los que padecen esto, si lo padecen por causa del Hijo del Hombre” San Lucas 6,22; ante todo, tengamos eso en cuenta, que las bienaventuranzas, de las que algo comentamos en el retiro, alcanzan su razón de ser por causa del Hijo del Hombre.
 ¿Por qué debemos considerar dichosos los que padecen esa marginación, ese odio? ¡Que cosa terrible! Tengamos en cuenta lo que dice el mismo Cristo: “Eso es lo que hacían vuestros padres con los profetas” San Lucas 6,26.
Mientras que la falta de persecución por causa del Hijo del Hombre, es cosa para preocuparse, como lo dice el mismo Cristo después “¡Ay, si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que hacían vuestros padres con los falsos profetas” San Lucas 6,26
San Marcos, dice: “El Hijo del Hombre tiene que ser rechazado, tiene que ser desechado por los sumos sacerdotes, tiene que ser…” San Marcos 8,31; lo que hemos oído hoy :“Tiene que ser proscrito, tiene que ser odiado” San Lucas 6,22. ¡Claro, eso fue lo que sucedió con los profetas! Eso es lo que sucede con el Profetas entre los profetas, que es Cristo.
Cristo hablando de sí mismo decía “El Hijo del hombre tiene que ser desechado" San Lucas 6,22, ¿por qué tiene que ser rechazado? Porque finalmente la verdad entrará en conflicto con la mentira; en el último momento la verdad entra en conflicto con la mentira.
“Tiene que aparecer el juicio de este mundo” cuando iba a su Pasión; dijo Cristo “Ahora, el príncipe de este mundo es juzgado” San Juan 12,31, y Simeón le dijo a la Santísima Virgen que ese niño iba a mostrar las intenciones de los corazones, y por eso, finalmente, tiene que salir la verdad o la mentira que hay en cada corazón, y ahí tendrá que darse conflicto.
No tengamos, miedo Cristo viene a juzgar los corazones; Cristo viene a abrir los corazones, y tarde o temprano, se ve a qué a lo que vinimos, qué es lo que queremos, qué es lo que buscamos, cuáles son las intenciones.
 No tengamos miedo de eso; tengamos miedo de que tengan razón; tengamos miedo de que sus acusaciones tengan sustento, en nuestros pecados; de eso sí hay que tener miedo. El señor nos invita, pues, con este evangelio a su propia alegría, a su propio camino, y a su propia radicalidad.
Conservar la paz; sabiendo en quién hemos puesto nuestra esperanza, como decía San Pablo “Yo sé de quien me he fiado” Carta a Timoteo 1,12. Hay que saber de quién nos hemos fiado, hay que saber que el conflicto aparece, hay que saber que el conflicto se dSólo cuando uno ha encontrado la alegría de la Buena Noticia, uno puede evangelizar; no se puede evangelizar sin alegría, la alegría es indispensable, y por eso, una de las cosas yo le voy a pedir al Señor en esta Eucaristía es que tengamos esa alegría. ¿Hace cuánto no sientes una gran alegría? ¿Hace cuanto? ¿Hace cuánto no llega a tu corazón una gran alegría, pero grande, grande?

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