La Hostia en tu boca, Cristo dentro de ti. Piensa en eso. Piensa en lo
que significa volverte una casa para la Eucaristía, piensa, que al
convertirte en una casa para la Hostia consagrada, es Cristo el que se está
haciendo uno Y el evangelio lo enseña clarísimamente: sólo el Espíritu del
Señor hará que nosotros agrademos a Dios. Tal es la obra del Espíritu, tal es
la misión de Cristo.
A Él
gloria por los siglos.
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