La invención, el encuentro, invenire, en latín es eso, encontrar lo que se estaba buscando.La fiesta de la invención, del encuentro de la Santa Cruz adquirió mucha relevancia, mucha popularidad, de modo que cuando el nuevo calendario dejó una sola celebración de la Cruz.
La leyenda dice que se encontró la Cruz de Cristo porque un enfermo, una persona que estaba enferma, acostada sobre aquellos restos, revivió, adquirió salud.
¿Cómo puede uno encontrar la cruz? Esa es una pregunta de pronto más profunda, ¿cómo encontrar la cruz de la propia vida? Cristo nos dice que para ser discípulos suyos, tenemos que tomar nuestra cruz, pero para tomarla hay que encontrarla.
El misterio de la cruz en nuestra vida, no es una cosa tan sencilla, no es tan obvia, porque la cruz no es simplemente lo que duele, lo que cuanta trabajo. Hay muchas cosas que cuestan trabajo y que no son cruz.
“Vita communis, maxima crucem”, vivir en comunidad, la máxima cruz. Aguantarse a los otros, ¿qué más penitencia que pensar en ayuno o esas cosas?
Encontrar la cruz, encontrar cuál es la cruz de la propia vida, verdaderamente le da a uno lugar a muchas meditaciones y a mucho conocimiento de sí mismo, porque la cruz no es el simple dolor, sino es el dolor fecundo; no es el sufrimiento, sino es el sufrimiento que conduce a la redención. Una cosa es encontrar la cruz de uno y otra cosa, relacionada, es encontrar el misterio de la cruz y enamorarse del misterio de la cruz.
San Pablo era un enamorado del misterio de la cruz. A los corintios les dice: "Yo nada he querido saber entre vosotros sino a Cristo, y éste crucificado" 1 Corintios 2,2.
"Pablo, que podría decir tantas cosas grandes sobre Cristo, sobre todo quiere saber de la cruz de Cristo."
Hay muchos santos que han sido enamorados del misterio de la cruz, Santo Tomás de Aquino. Santo Tomás era hombre de pocas devociones, pero entre ellas tuvo una entrañable devoción a la Cruz del Señor.
Santo Tomás fue un devoto del misterio de la cruz. ¿Cómo encontrar uno el misterio de la cruz? ¿cómo enamorarse de ese misterio de la Cruz?
Encontrar en Cristo Crucificado la verdad sobre nuestra propia vida, encontrar, como dijo Pilato, sin saber lo que decía, que: "Ahí está el hombre" San Juan 19,5, reconocernos en el Crucificado, esa es una manera hermosa de enamorarnos de la cruz.
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