jueves, 18 de septiembre de 2014

Origen


Volver a nuestro propio origen, volver a nuestro nacimiento, es volver a meditar en todo lo que Dios quería de nosotros cuando nos trajo a este mundo. Mucho más que el papá, mucho más que la mamá, fue Dios el que quiso que yo existiera.
Dios es mi Padre, Dios es el que ha querido que yo exista, y Dios me envía a esta tierra y quiere que esté en esta tierra con un plan. Ese plan es lo que está como en forma de promesa en un niño que nace.
Si nosotros hoy volvemos nuestros ojos al comienzo de esa historia, es decir, el nacimiento, lo que descubrimos es que todo lo que estaba prometido en el nacimiento de Ella, todo se ha cumplido; podemos decir que es una persona en la que Dios ha podido realizar plenamente su plan: plan de amor, plan de sabiduría y, por consiguiente, es una ocasión preciosa para que cada uno de nosotros se haga una pregunta: "¿Y Dios qué estaba pensando cuando me creó?"
Vamos a plantearlo así: ¿A cuáles de las expectativas, a cuáles de los anhelos de Dios, mi vida ha respondido? ¿Cuántas cosas están sin responder? ¿Cuánto de lo que prometía mi nacimiento está sin responder? ¿Cuánto falta por completar, por vivir esa promesa que fui yo mismo cua
ndo

No hay comentarios:

Publicar un comentario