miércoles, 12 de marzo de 2014

Abarca

 Justicia social abarca todas las actividades y funciones de quienes formamos esta sociedad, incluidos quienes tienen deberes pastorales en su condición de clérigos o de pastores de denominaciones cristianas no católicos, al ser promotores de la unidad y el respeto mutuo.
El deber de caridad universal:  “implica la promoción de un mundo más humano para todos, en donde todos tengan algo que dar y recibir, sin que el progreso de unos sea un obstáculo para el desarrollo de los otros”.

Creamos con firmeza y vivamos  “la relación fraterna con el prójimo constituye el bien más preciado “ Descubramos, experimentemos, testimoniemos y amemos la fraternidad. Es nuestra vocación.
La vida de Jesús es luz. Él es todo disponible al fuego del amor que viene del Padre, el amor del Espíritu Santo: se ofrece a este fuego para que la humanidad que Él ha asumido se transforme en gloria y luz. Cada instante de la existencia de Jesús es ofrecido para llegar a ser luz.  Esa luz se irradia de manera especial en el momento del sacrificio de la cruz. Ahí la luz es puesta sobre el candelabro para iluminar toda la casa, todo el mundo. Todos miramos a esa luz que viene del Calvario.
nosotros hoy vamos al encuentro de esta luz que es Cristo, para ser también luz a nuestro alrededor. Nuestra vida cristiana tiene que ser luminosa con nuestro ejemplo de entrega. Pero sobre todo, llega a ser luminosa nuestra vida porque ofrecemos nuestros cuerpos como sacrificio viviente en la cruz de Cristo. Nuestra vida así se consume en la llama del amor y llega a ser luz, gracias al Espíritu Santo
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