Es tan profundo, tan bello que tienen sabor de Jesús, estilo de Jesús, la Eucaristía, “el Cuerpo de Cristo”, se nos dice cuando recibimos la Hostia Consagrada y respondemos: "Amén". "el Cuerpo de Cristo."
Cristo Cristo está en el cielo, cuando se nos dice: “El Cuerpo de Cristo”, es como si se nos dijera: "Mira, todo el cielo para ti", y dicimos: "Amén", comulgamos; "todo el cielo, ahí tienes el cielo, comulga, aquí está al amor grande, este es el amor infinito, toma es para ti", "amén".
¡Cuánta gente dice amén, cuántas veces decimos amén! " Este es el amor más grande, nadie podrá separarte de este amor; toma", "-amén". Eso es muy sencillo, es lo que yo llamo a lo Jesús, al estilo de Jesús, a lo Jesús, al modo de Jesús.
Así también es el perdón. Cristo no dice: "si os han torturado, si os han despedazado, y aún así tenéis el heroísmo de perdonar, entonces seréis perdonados", no; basta con perdonar, es una concesión maravillosa, es también una responsabilidad muy grande.
“Si no perdonáis a los demás, tampoco vuestro Padre del Cielo perdonará vuestras culpas; si no perdonáis, tampoco seréis perdonados” San Mateo 6,14-15. Aquí depende de los temperamentos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario