Por nuestra parte, si llegan tiempos oscuros, si el rostro se ensombrece, pidamos al Espíritu que abra nuestros ojos. A lo mejor Jesús está muy cerca, a lo mejor está a tu lado con una Palabra que te ayuda a comprender ese dolor, a descubrir su sentido en la Cruz y en la Pascua, y que tiene todavía calor para darte, calor para tu alma.
Jesús está cerca. Él sigue haciendo misión en medio de nosotros, y su Palabra de salvación puede transformar nuestras vidas, como transformó la vida de estos dos discípulos.
Dame la gracia de tu voluntad” Salmo 118,29, porque normalmente lo que uno piensa es: “Díganme lo que tengo que hacer y yo lo hago”. "Que Dios obre en mi inteligencia, en mi entendimiento, que me dé claridad sobre lo que tengo que hacer y entonces yo lo haré".
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