lunes, 29 de agosto de 2016

Ezequiel

Ezequiel es un sacerdote que contempla la gloria de Dios, que percibe la infinita distancia entre Dios y el hombre. Ezequiel es aquel Profeta que muchas veces es llamado por Dios "hijo del hombre", expresión que en el caso de Ezequiel, destaca la distancia entre la divinidad y nuestra condición humana. Ezequiel queda sobrecogido por las visiones que tiene, muchas de ellas difíciles de representar; no está seguro de que sus palabras retraten lo que ha visto, y por eso abundan las expresiones que ya hemos escuchado en este día: "Vi algo así como"Ezequiel 1,27. "De lo que parecía su cintura para arriba" Ezequiel 1,27, "era semejante a..."Ezequiel 1,7-24. Sus palabras no pueden alcanzar la estatura de la visión que ha tenido. El libro de Ezequiel diciendo que es la historia de Dios con los hombres. Lo fundamental es la historia de la gloria de Dios en el pueblo de Israel, por eso los momentos culminantes tienen que ver con esa manifestación del Dios glorioso en medio de su pueblo, del Dios que se va de su pueblo por las prevaricaciones, por los pecados, y el Dios que vuelve a su pueblo y que promete un nuevo templo perfectísimo en el que sí podrá habitar esa gloria de Dios. Ezequiel obra como todo un sacerdote, y hasta cierto punto su libro se parece mucho a la introducción, al prefacio. Es una especie de "El Señor esté con vosotros", y de "levantemos el corazón", y de "demos gracias al Señor". Que ese sacerdote, agobiado y maravillado y enamorado de la gloria de Dios, comunique de su celo, de su fe, de su esperanza y de su amor a nuestras vidas

No hay comentarios:

Publicar un comentario