miércoles, 31 de agosto de 2016
Orar
En cambio la persona que reconoce su problema, que reconoce su pecado, la persona que duerme mal porque sabe que está mal, esa persona de pronto está más cerca de darle un sí a Jesucristo, de pronto está más cerca de aceptar al Señor, y de pronto está más cerca del Reino de los Cielos.
El día que podamos decir eso, ese día sí nos podemos llamar cristianos. que las enseñanzas tienen que ser prácticas y aquí estamos diciendo, uno no puede quedarse con las fórmulas, pero utilizar fórmulas como el Santo Rosario, como las novenas aprobadas por la Iglesia, los devocionales aprobados por la Iglesia, las oraciones de los santos y sobre todo los salmos y los cánticos de la Sagrada Escritura, orar así educa al corazón para que no me invente a Dios; yo necesito un Dios no sólo que me apruebe, sino que me corrija, no sólo que me consienta, sino que me guíe.
La mejor manera de aprender a orar, por ejemplo, con el Padre Nuestro, que hoy nos ha enseñado Jesucristo, o con otras oraciones semejantes; la mejor manera e aprender a orar se resume en una estrategia sencillita, orar despacio, es todo lo que se necesita, cuando uno ora a altas velocidades ni entiende uno ni logra nada.
Queridos amigos, Jesús nos invita hoy a orar, a orar con constancia, a orar con amor a orar con fuerza, a orar con fe, y Abraham nos ha enseñado que incluso en un caso tan grave como el de Sodoma y Gomorra, la oración de intercesión Dios la escucha, y Dios sabrá sacar a su pueblo adelante.
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