domingo, 30 de octubre de 2016

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Cristo Palabra decisiva, como última Profecía, como último Enviado del Padre. Ese carácter último de Cristo, hace que Él haya sido llamado "el profeta Escatológico", el Profeta de los últimos tiempos, o quizá dicho más sencillamente, el Último Profeta.
Con Cristo nos acercamos así al final de una historia triste, pero también al principio de una historia de amor. Con Cristo nos acercamos al culmen rebosado de las maldades humanas, pero también a la palabra final, a la palabra decisiva de Dios, y esa palabra pronunciada en la Cruz, es misericordia, es perdón.
Cristo es el último de los Profetas, es la Palabra última de Dios, es la Palabra completa y decisiva del Padre, y por eso recibir a esa Palabra es ganarlo todo, y perder esa Palabra es perderlo todo.
"Que venga sobre nosotros, que caiga sobre nosotros su sangre" San Mateo 27,25, gritaba la ignorancia y la rabia del pueblo judío alebrestado por sus jefes, allí frente a Pilato.
"Que caiga su sangre sobre nosotros y nuestros hijos" San Mateo 27,25, es un modo semita de indicar: "Nosotros nos hacemos responsables de ese crímen".
Cuando así gritaban, quizá sin saberlo, estaban cumpliendo esta profecía: "Se le pedirá cuenta a esta generación" San Lucas 11,51.

Si bien se mira, "que caiga sobre nosotros su sangre" San Mateo 27,25, aunque fuera dicho con rabia o con ignorancia, era una hermosa súplica.

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