El libro de Job es
una especie de parábola que nos plantea temas de Teología al igual que las parábolas que usó Cristo. La historia de
Job va evolucionando, vimos en un primer momento que a Job le sucedieron muchas
desgracias y que con todas esas desgracias encima su primera reacción fue
sumamente noble, aguantó y dijo: “El Señor me lo dio y el Señor me lo quitó” (Jb
1,21). Pero nos damos cuenta Job se ve
luego agobiado por la magnitud de su dolor, y esto es hermoso en el sentido de
que nos damos cuenta que la Biblia es un libro para gente real, y la gente real
pasa por momentos muy duros, y cuando las personas están aplastadas por el
dolor, seguramente dicen cosas como las que dijo Job: “para que nací, por qué
no me morí chiquito, estaría tranquilo descansando en una tumba” ( Jb 10-13); ese es lenguaje que utiliza Job y
eso es lo que muchas personas sienten. Este libro no nos quiere dejar
simplemente en el momento de la desesperación, lo mismo que tantos salmos
tienen palabras tan fuertes, esto no debe extrañarnos porque la Biblia es como
una mano tendida que Dios nos da para agarrarnos ahí donde puede sostenernos y
atraernos poco a poco con correas de amor hacía su corazón. Dios que nos
sostiene sacándonos de nuestra miseria es el que se manifiesta aquí, es un
proceso el que viven las personas. El
salmo que rezó Cristo en la cruz: “Dios mío, Dios mío ¿por qué me has
abandonado” (Sal 22,2); si encuentramos una persona que dice: “Dios me abandonó”
seguramente le diriamos “¡Oiga pero no hable así! ¡tenga fe!”, pero esa persona
tal vez Dios la está llevando por un camino, como el que describe este salmo, y
ese camino va desde el dolor del que dice: “Dios me abandonó”, hasta la
confianza absoluta del que dice: “Dios es mi victoria”. Es decir que el salmo
le ayuda a hacer un camino, lo mismo el libro de Job, el cual toma las palabra
de aquellos que están agobiados de dolor pero los va conduciendo a partir de
ahí y a través de ese mensaje y de ese camino los lleva a una confesión real de
la gloria divina.
Job, se da cuenta de que Dios es mucho más
grande que su cabeza, las ideas y los planes son mucho más grandes; entonces
Job que en el momento de la explosión dijo: “!yo para qué nací!” ( Jb 1,10); ahora ya cambia y ahora dice: “Dios
es grande, Dios puede estar cerca: “Dios es grande, Dios puede estar cerca y no
me doy cuenta” ( Jb 9,11); “Dios puede estar muy cerca de mi vida, Dios puede
estar muy cerca de mí y yo no me he dado cuenta, Dios puede tener planes que no
alcanzo a escrutar ni a entender”, Dios puede estar también en esto; Job, el
mismo que estaba ebrio de dolor y explotando en su indignación ahora ya tiene
una palabra diferente.Sigamos en este camino, también nosotros los que hemos
pasado por circunstancias dìficiles
No hay comentarios:
Publicar un comentario