"¡Vaya maravilla
esto!" Esa es la idea de la gloria. Lo que tiene peso, lo que conmueve, lo
que te hace sentir: "¡Pero qué maravilla esto! "
Sentir viva admiración, sentir asombro, es la palabra que me
estaba faltando, llegar al asombro. Si tú tocas las tierras del asombro, si te
sientes fascinado, Eso es la gloria del Señor.
La importancia de buscar una mirada nueva para las obras de
Dios, de modo tal que tú puedas situarte, ante la naturaleza, ante la vida de
un santo, ante el testimonio de una comunidad viva y fervorosa, ante una
predicación que te alimente el alma, algo que te asombre.
Si quieres renovar tu vida, la vida se renueva por el asombro, y
los corazones que han perdido la capacidad de asombro son corazones que tienen
el rostro marcado por la angustia, por la tristeza, por el aburrimiento, o por
lo que sea.
El asombro. Ante una
polifonía maravillosa, ante una alabanza fantástica, ante una sanación
impresionante, ante una obra de la naturaleza, ante la vida de un santo, ante
la reliquia de un siervo de Dios, hay tantas cosas que pueden servir para el
asombro.
Indudablemente, de todas esas obras, las que Cristo más ama son
las conversiones. Asombrarse. "Deja de tratar tus asuntos" Isaías 58,13.
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