Cuando
nosotros vivimos en la gratitud, descubrimos también todo lo que nos perdemos
simplemente por obra del pecado; cuando vivimos en el agradecimiento a Dios,
descubrimos también cuál ha de ser nuestra escala de valores, qué tiene que ir
primero y qué tiene que ir después.
Capítulo
décimo de San Marcos, aparece una escena que seimpre me ha impresionado: se
trata de un posible discípulo de Cristo, no llegó a serlo. Se acerca un joven
rico a Jesús y le pregunta: "¿qué tengo que hacer, Maestro bueno, para
heredar la vida eterna? " San Marcos 10,17.
Jesús
en un primer momento le recuerda la validez de los mandamientos, algo que es
muy necesaria hoy. Es el mismo Jesús el que reitera la validez de los
mandamientos.
El
joven le dice: "Yo he cumplido eso desde niño" San Marcos 10,20, y Jesús le hace una invitación posterior, Jesús le invita
a descubrir no sólo lo que es bueno sino lo que es perfecto.
La
palabra "perfecto" viene de un original en latín que quiere decir lo
que es completo, lo que está hecho completamente, lo que ha llegado a su
culminación.
Jesús
invita a este hombre a que llegue hasta el final, a que complete su obra, a que
no pierda el impulso, pero ya resulta demasiado para él.
Pidamos
al Señor, primero, que nuestra escala de valores recobre su verdadero orden; y
segundo, que el amor nos lleve hasta el final, que el amor de Dios alcance su
plenitud en nosotros.
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