sábado, 4 de marzo de 2017

Marcos 8,5.





La relación que tiene la misericordia con la Creación; la creación misma es el primer acto de misericordia, no hay ninguna otra explicación para la creación, sino la misericordia; cuando Jesús hace este tipo de milagros, nos devuelve, en cierto sentido, al primer día, nos devuelve al poder de la compasión.
 Se junta la misericordia y el realismo.
 "Llevan ya tres días conmigo y no tienen qué comer, si los despido a sus casas en ayunas, se van a desmayar por el camino" San Marcos 8,2-3.
El milagro que hace Jesús, es un milagro que tiene un objetivo: vencer al camino, eso también es profundo y también nos deja una enseñanza a nosotros, ¿qué fue lo que hizo Jesús? Dice aquí: "¿Cuántos panes tenéis?" San Marcos 8,5.
Entonces multiplición los panes, los bendijo les fue dando a los discípulos, la gente comienza a quedar satisfecha, bien, y los despidió.
El milagro tiene un objetivo: que resistan el camino, que venzan al camino, que el camino no les gane.
Esto es muy interesante, porque el milagro es hasta que lleguen a casa; la preocupación de Jesús es esa: "Hay que darles algo para que resistan hasta la casa.
Entonces, el objetivo es que lleguen a la casa a la casa y ahí pueden seguir comiendo, pero encontremos el sentido alegórico y místico también en esto: Jesús hace el milagro para que resistamos el camino hasta que lleguemos a la casa.
Eso es lo que Jesús va a ser con nosotros siempre, nos va a dar las fuerzas precisas para aguantar la tormenta, para vencer el camino, hasta llegar a la casa, con una ventaja, que esa Casa con "C" mayúscula, a la que vamos a llegar, es la Casa de Él, es la Casa del Padre, es la Casa con muchas habitaciones.
El milagro, el sustento que nos da Jesús, sobre todo aquí en la Santa Misa, este Pan es el Pan para aguantar el camino, hasta que lleguemos a la Casa, donde está la alacena, donde está todo el alimento, para que resistas el camino.
Y eso es lo mismo que va hacer Jesús con nosotros, o dicho con otras palabras, es lo mismo que le sucedió a San Pablo.  "Te basta mi gracia" 2 Corintios 12,9; te voy a dar lo suficiente, te voy a dar el pan del día, lo suficiente para que resistas hasta la casa.
Eso es lo que Jesús nos da a nosotros. A veces uno quisiera tener resuelto el problema: "Bueno, Jesús ya me impuso las manos, y ya nunca más me va dar hambre, no he vuelto a tener hambre desde que Jesús me impuso las manos"; normalmente ese no es el modo de actuar de Jesús, el modo de actuar es que resistas hasta llegar a la casa.
Jesús quiere que resistamos hasta llegar a la casa.

Porque es una manera de mantenerme caminando; me da lo necesario para el camino para que yo siga caminando; Jesús me mantiene caminando, ¿por qué me mantiene caminando? Porque quiere que yo llegue a la Casa, porque lo mejor está en la Casa, porque lo mejor está en su Casa.

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