yo tengo que empezar una vida de piedad".
Para lo primero, para dejar el pecado, nuestro gran auxilio está en esa voz poderosa de San Juan Bautista. Ya vendrá Jesús a tomar nuestra naturaleza débil pero ya arrepentida, y entonces la colmará con su gracia y nos guiará con su Espíritu. Éso es aprender a obrar el bien.Sólo con la acción de ese Espíritu nosotros podemos aprender a obrar bien. Como dijo San Pablo: "Los que se dejan llevar por el Espíritu de Dios, ésos son hijos de Dios" Carta a los Romanos 8,14